¿Qué y para qué sirve un compresor de aire?

Los compresores permiten suministrar el flujo de aire para todos los equipos de un sistema y suelen trabajar en dos fases: la operación de compresión y la operación de liberación. Existen dos tipos de compresores: de desplazamiento positivo y dinámicos (también llamados centrífugos).

La velocidad a la que un compresor puede suministrar un volumen de aire se anota en pies cúbicos por minuto (pcm). Debido a que la presión atmosférica juega un papel en la velocidad con la que el aire entra al cilindro, los pcm variarán con la presión atmosférica. También varía con la temperatura y la humedad del aire.

  • Compresores de aire de desplazamiento positivo

Los compresores de desplazamiento positivo cogen aire y reducen de forma mecánica el espacio ocupado por el aire para aumentar la presión. Los compresores dinámicos utilizan la acción mecánica de los impulsores giratorios para transferir la presión al aire. Estos a su vez, se pueden dividir en tipos rotativos y alternativos.

  • Compresores de aire dinámicos

Este tipo de compresor centrífugo de aire es del tipo dinámico, lo que significa que depende de la transferencia de energía de un impulsor giratorio al aire. Estos compresores producen una descarga de alta presión al convertir el momento angular impartido por el impulsor giratorio (desplazamiento dinámico). Para hacer esto de forma eficiente, estos giran a velocidades más altas que los otros tipos de compresores. Estos tipos de compresores también están diseñados para tener una mayor capacidad porque el flujo a través del compresor es continuo.

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