Reportaje: Treasure Videogames

 
 
CONOZCAMOS UN POCO A UNA DE LAS MÁS GRANDES DESARROLLADORAS DE VIDEOJUEGOS.
 
Sin duda, cuando hablamos de que Treasure está detrás de algún proyecto, los jugones de toda la vida nos impacientamos por ver que han hecho estos genios en cuyo curriculum solo existen joyas o tesoros del videojuego como su propio nombre nos quiere indicar.
 
Uno de los estudios más talentosos y mejor considerados de la industria, que no se venden ante nada ni nadie y que crean según su propio criterio. Un estudio que siempre ha sido pequeño y que cuenta con un reducido grupo de talentos en sus entrañas, pero que no le impiede ser una de las se desarrolladoras más queridas y reconocidas desde hace casi más de una década.
 
A los que ya la conozcan bienvenidos y a los que no, os invito a que conozcais mejor lo que ha significado y significa una compañia como Treasure. Destapemos un tesoro de entre los tesoros.
 

 
HISTORIA
 
Treasure nace en Junio de 1992 a través de que unos cuantos empleados de Konami Tokyo decidieran abandonar la empresa para embarcarse en sus propios proyectos.
 
Tal decisión se produjo principalmente a que dichos integrantes no aguantaban más la política de secuelas y continuidad que la gran compañía japonesa estaba llevando a cabo. Dejando de lado a los proyectos originales por sacar un nuevo capítulo de, por ejemplo, Castlevania o Probotector (Contra).
 

Así pues y según contrato, estos empleados comenzaron su marcha después de trabajar en Super Castlevania IV y Contra: Alien Wars. Konami perdió bastantes genios en su haber y eso se empezó a notar en la calidad de sus títulos, teniendo rapidamente que encontrar nuevos talentos que suplieran el grandísimo trabajo de estos desarrolladores.
 
Y de esta manera nació Treasure, con Masato Mageawa al frente, una compañia independiente que crea solo lo que realmente quiere y apasiona y cuya política de "no a las secuelas" nunca les impidío ser un referente para cualquier estudio de videojuegos.
 

• Principales componentes en el estudio:
   – Masato Mageawa (CEO y fundador)
  – Hiroshi Iuchi (Artista de fondos)
  – Norio Hanzawa (compositor musical)
  – Tetsuhiko Kikuchi (diseñador jefe de personajes)
  – Kaname Shindoh (diseñador de gráficos)
  – Hideyuki Suganami (programador)
–   Kouichi Kimura (diseñador gráfico)
 
 
LA LEYENDA DE TREASURE
 
Treasure comenzó su andadura trabajando para Sega y su Mega Drive con un primer proyecto que rompió esquemas y que demostró el fantástico potencial a la que podía llegar su consola. Gunstar Heroes fué este trabajo del que hablo, todo un éxito tanto de crítica como de público que rapidamente se colocó como uno de los juegos más vendidos de la consola.
 
Gunstar Heroes ofrecía un título de acción plataformera increiblemente variado, en donde cada pantalla presentaba un reto distinto. Pero sus mejores bazas se encontraban en la acción adrenalítica y en los fantásticos gráficos de los que hacía gala. Todo un juegazo, que a día de hoy se sigue mencionando como uno de los mejores juegos de acción de Megadrive.
 

Su siguiente juego resultó estar basado en: ROLAND MCDONALD, si, si, el payaso de las hamburgueserias McDonalds. El título en cuestión se llamaba: McDonald’s Treasure Land Adventure.
 
 
Pero no nos engañemos, no fué una basura ni un juego solo para sacar dinero de los jóvenes usuarios, si no todo lo contrario. Un gran título plataformero y bastante divertido, tal vez a años luz de lo que vendría después, aunque el mérito de sacar algo interesante con ese personaje es digno de nombrarse.
 

Y aquí es cuando oficialmente Tresure se alza como una de las más grandes. En 1994, Sega anuncia a bombo y platillo el nuevo título que prepara el estudio: Dynamite Heady. Un juegazo donde manejabamos una marioneta sin extremidades (a lo Rayman) capaz de lanzar su cabeza para atacar a sus enemigos y colgarse en las plataformas. Un derroche de originalidad que sorprendió muchísimo y al cual se le consideró como uno de los mejores juegos de la Megadrive junto al querido Sonic, todo un clásico.
 
En el mismo año, Treasure volvió a la carga con un juego de lucha basado en el anime de Yu Yu Hakusho. Que llevó como nombre Yu Yu Hakusho Makyo Toitsusen. Un título de lucha callejera que pasó sin pena ni gloría (ni siquiera salió de Japón), que aún con todas son buenas virtudes no pudo competir con el rey del género: Street Fighter.
 

Y ahora sí, después de unas cuantas líneas, puedo hablar del que sin duda es mis juego favorito de Treasure, señoras y señores en 1995 nació Alien Soldier. Uno de los juegos más grandes y apoteósicos de Megadrive.
 
En Alien Soldier manejabamos una especie de Halcón humanizado que tenía que dar buena cuenta de una invasión de mutantes en su planeta. Un juego donde la definición "frenético" se queda corto, donde "buenos gráficos" es casi insultante y donde "magistral sonido" es poco más que insufiente. Este juego lo tenía todo: unos espectaculares gráficos que casi ni parecian de esa generación, una jugabilidad endiabladamente difícil y adictiva, un personaje lleno de recursos y de habilidades, un diseño de niveles magnifco, unos enemigos y jefes finales bestiales y un sonido (banda sonora incluida) alucinante. Sobresaliente es decir poco, Treasure puso toda la carne en el asador y de que manera, ¡pedazo de juego leches!.
 

El último título que sacó el estudio para Megadrive, se llamó Light Crusader (1995), un juego de rol de acción del cual conozco muy pocos detalles y en donde unicamente puedo nombraros algunas buenas críticas de diversas páginas webs.
 

Con Megadrive ya casi fuera del mercado, Treasure continuó la estela de Sega y siguió sacando títulos para su nueva consola, Sega Saturn, con juegos que engrosarian la gran trayectoría de la compañía y amentando más si cabe su leyenda. Entre los que destacan Guardian Heroes (todo un pedazo de Beat´em up para Saturn) o el mítico y fascinante Radiant Silvergun (uno de los mejores shoot´em up jamás creados).
 

Las relaciones con Sega se fueron distanciando (que no empeorando) y Treasure se paso a la potencia que le ofrecía Nintendo con Nintendo 64, realizando otro juegazo de culto: Sin and Punishment: Sucessor to the Earth (2000). Un impactante shooter arcade, que incomprensiblemente no salió de Japón y que agraciadamente podemos disfrutar ahora gracias a la conversión que se ha realizado para la Consola Virtual de Wii.
 

Más tarde Treasure en 2002 volvió a la carga, después de un sonoro fracaso en PS2 con Strecht Panic (Freak Out – 2001), uniéndose nuevamente con Sega para sacar un nuevo título para su Dreamcast. Un juego concebido para ganar y para levantar a Sega de su caída: Ikaruga. Un alucinante y grandioso shooter vertical del cual ya casi todo el mundo conoce gracias a la revisión que recientemente ha sufrido para el soporte Live Arcade (mencionar también la versión que se lanzó de este título para Gamecube en 2008).
 

Con Sega siendo exclusivamente desarrolladora de videojuegos, no se podía permitir el lujo de perder un estudio como Treasure, así que decidió "absorverlo" manteniendo su independencia y ofreciéndoles la oportunidad de colaborar con ellos ejerciendo Sega labores de publicación. Una unión que se mantiene y perdura en estos dias.
 
 
EN LA ACTUALIDAD
Treasure, tiene la suerte de seguir siendo la misma compañía a día de hoy que en sus principios, un detalle que se demuestra en que cada cosa que toca se vuelve genial y en que sus juegos siempre se definen como "lo mejor en lo suyo".
 
Tal vez, al ser un estudio pequeño, el salto a las consolas de nueva generación se les este resistiendo y prefieran dedicarse al campo de las portátiles por un tiempo. En el cual ya han dado resultados francamente buenos, con títulos como Astro Boy (GBA), Gunstar Future Heores (GBA) o los más recientes juegos de Bleach para Nintendo DS.
 
Pero no hay duda de que cuando Treasure se sienta capaz de dar el salto, el día que lo haga será recordado con un gran y flamante juego. No hay ninguna duda de ello.
 

Con esto termino mi reportaje, sin antes olvidar dar las gracias a Treasure por tantos y tantos años de diversión y de éxitos. Gracias.
 
Espero que os haya gustado, un abrazo compañeros y hasta la próxima.