Rusthford

Anochece en Rusthford.

Las tinieblas se hacen dueñas de la ciudad más antigua de Irlanda.

La luz del día toca su fin para dar paso a una de las noches más largas del año.

Los habitantes, con paso rápido, se dirigen a sus hogares, no quieren ser testigos de lo que la noche puede acontecer. Tan sólo los más valientes permanecen en las tascas o en los prostíbulos ajenos a lo que en la calle tendrá lugar.

Cada año, en esta villa del norte de Irlanda, en la noche del uno de Noviembre, suceden acontecimientos inexplicables, extraños y lleno de misterio, sin que los habitantes del lugar encuentren explicación. Muchas familias han emigrado por miedo a nuevos acontecimientos paranormales, desde hace décadas, reduciendo cada vez más el total de vecinos.

 

Oscuridad. Se comienza el encendido de las lámparas de aceite presentes en la calle. Pero apenas son suficientes para alumbrar la mitad de la acera. 

Calles solitarias. Casas con ventanas y piertas cerradas. Silencio.

El grito de un borracho solitario se escucha en la ciudad.

El pánico visita los hogares. Las madres arropan contra su pecho a los niños. Los padres velan por la seguridad de la familia. Un niño llora, e inmediatamente es callado por su madre.

De nuevo silencio.

Inesperadamente, de la ladera norte de la montaña surge una luz blanca y azul.

Asciende y se posa sobre el castilllo que gobierna la ciudad. Un viento gélido comienza a aullar por las callejuelas. La bola de luz comienza a moverse por las casas para detenerse en una de ellas.

El viento comienza ahora a soplar con más fuerza. Las puertas y ventanas de la casa sobre la que está la luz, se abren de par en par.

La bola de luz, se divide y comienza a entrar por la puerta principal y por las ventanas.

La luz se desvanece dentro de la casa en el mismo momento en que cede el viento.

Calma.

Silencio y paz.

Los vecinos quedan tranquilos.

El resto de la noche pasó sin sobresaltos.

A la mañana siguiente, en las calles los vecinos con cierto miedo, comentan el suceso.

Al visitar la casa en la que la luz se introdujó, descubrieron el desastre.

La familia formada por la mujer y su marido, mas los dos hijos de éstos, se encontraban en sus respectivas camas arropados y con los ojos cerrados.

Cuando los vecinos se acercaron a ellos, se percataron de que habían fallecido.

Continuará.