Mi Yo: Índice

Este es el índice de entradas de Mi Yo.

Mi Yo es una novela que inicié el 5/5/11, y que empecé prácticamente sin tener nada en claro en mi cabeza.

Puedo decir ahora que ya está prácticamente montada. Pretendo que sea una novela de misterio novedosa y diferente…a ver que puedo hacer XD.

También quería justificar el por qué de su creación…Simplemente ha sido por el hecho de comprometerme conmigo misma a terminar por una vez en mi vida una novela, y de esta forma me aseguro el terminarla ^^.

Puede que su final sorprenda a muchos de vosotros…y os explique algunas cosas que ya desde un principio quedan en el aire…pero no voy a hablar más, y os voy a presentar el índice de entradas.

 


Mi Yo (I)

Ya es muy tarde, cercana la madrugada, y yo en mi coche, medio dormido y mareado por el alcohol. Es lo que tiene salir solo. La carretera se encuentra desierta. Las luces iluminan vagamente la superfície del asfalto, cuya regularidad me hace pensar que no avanzo. Árboles se cruzan en mi camino, y yo los observo…incluso más de lo que debería, teniendo en cuenta que me encuentro al volante de mi preciosidad de veinte duros. Parecen hablarme. Sus ramas proyectan sombras que me llaman, me atraen, me lanzan a sus brazos…

 

Mi Yo (II) 

Maldito despertador, aunque esta vaz no tan maldito, ya que me ha salvado de una muerte un tanto dolorosa…aunque sea en mis sueños… 

 

Mi Yo (III) 

Ella lloraba, pero yo aún no entendía por que razón. No entendía nada. Pasaron así unos días, no más de dos o tres, hasta que me decidí a hacer la pregunta… “¿Y papá? ¿Y Lorena?”…Pero ella nocontestaba, se encerraba en si misma, en su muro, en su coraza…solo lloraba…

 

Mi Yo (IV)

– Señor Mendoza…tenemos a Lorena, su hija. Está bien…por ahora. Si sigue nuestras instrucciones al pie de la letra la pequeña no sufrirá más daño de lo debido… 

 

Mi Yo (V)

Cuando lo compré, parecía que corría mucho más que ahora… pero justo ahora que más lo necesito, me  da la sensación que este viejo Ford Fiesta no de mueve de su sitio.
Se que aun me quedan unas 8 horas antes de acudir al gran encuentro, pero algo me dice que debo partir de casa… 

Quizá en el fondo creo que la situación puede ser controlada por mí. Inocente… Llego a pensar por un instante que quizá pueda hacer algo…pero realmente no tengo idea de que hacer. De hecho no se ni por que me he subido al coche…y ahora viajo sin rumbo, guiandome a trabés de las sombras de una ciudad fantasma, pero no por vacía precisamente, sino por las sucias almas de sus habitantes… 

 

Mi Yo (VI) 

No se cuanto tiempo he pasado encerrado en ese lugar. Desde luego casi me alegro de no llevar reloj para así poder evitar ser consciente de las muchas vueltas que ya ha dado la aguja más corta de este.

Ya llevo un buen rato sentado, me he rendido. Solté ya hace más de una hora las baldosas del suelo que usaba, en vano, para intentar romper las barreras que me separan del exterior. Pero es imposible, todo me empieza a parecer imposible ahora, ahora que empiezo a comprender lo ocurrido, ahora que todo cobra sentido… 

 

Mi Yo (VII) 

Ya son las 11, y debo contentar a Deep. Como vuelva a llegar tarde… 

La Caverna está abarrotada. Algo nada fuera de lo normal. Miro hacia derecha e izquierda, y allí lo encuentro, dónde siempre, en el rincón, camuflado y oculto entre molécula y molécula del humo que baña el local. Es un lugar perfecto para jugar al escondite, aunque esté siempre repleto. Es como entrar en una casa encantada de un parque de atracciones; diversión, gritos y mucho humo. Antes que nada me dispongo a reconocer el territorio…muy bien: un tío raro que me mira mal, otro tío con cara de friki, pero inofensivo, una rubia…¡Uy perdone! (era un señor)…