Cinco razones para desnudarse en público

Si tuviese que echar la cuenta de cuántos blogs llevo creados, seguramente no tendría dedos para hacerlo. Llevo como blogger de manera más o menos asidua desde que creé, allá cuando tenía 13 o 14 años, un pequeño diario conjunto donde cuatro desgraciados nos quejábamos de lo injustas que eran las mujeres y la vida (en ese orden). Y con el tiempo habrá cambiado la temática, seguro, pero el fondo sigue siendo el mismo.

Abro, de este modo, mi enésima bitácora personal para dar un paso más allá en el mundo de la crítica a todo lo que se mueve, al narcisismo más descarado, después de dar un breve pero fructífero paso en el sistema Blogger. Y no cambio porque sea redactor de esta revista, ni mucho menos: lo hago por la simple y llana razón de que los videojuegos forman una parte tan importante de mi vida que ésta no sería la misma sin ellos.

El nombre de este blog, para aquellos que quieran saberlo, se debe a la película protagonizada por John Cusack y dirigida por Stephen Frears titulada Alta Fidelidad, que narra la vida de un melómano obsesionado por clasificar todo, hasta sus relaciones. Con el personaje de Cusack comparto dicha afición, así que no tardaré en hacer pequeñas listas de todo tipo de cultura.

Así que aquí estamos, de nuevo en la casilla número cero, de nuevo en la búsqueda de los demás, pero sobre todo, en la búsqueda de uno mismo.

Bienvenidos.


Post Scriptum: La entrada anterior está rescatada de mi antiguo blog; seguiré haciéndolo según vea que hay algo que merezca la pena de allí y según tenga ganas o no de escribir material nuevo.