Crítica: Django Desencadenado

 

Ficha Técnica:

-País de origen: E.E.U.U.

-Año: 2013 (2012 en E.E.U.U.)

-Direccción: Quentin Tarantino

-Producción: Stacey Sher, Reginal Hudlin y Pilar Savone

-Guión e historia: Quentin Tarantino

-Fotografía: Robert Richardson

-Edición: Fred Raskin  

-Reparto: Jamie Foxx, Christoph Waltz, Leonardo DiCaprio, Kerry Wasinghton, Samuel L. Jackson, James Remar, Don Johnson, Michael Parks, Walton Goggins y Dennis Christopher

 

Si, si, ya lo sé, debería estar estudiando… Pero es que tras ver Django: Desencadenado con mis colegas este fin de semana, tal peliculón se merecía una crítica si o si.  ¡A la mierda las responsabilidades! Este peliculón se merece tal sacrificio y más. Tras su visionado he podido comprobar de primera mano que Tarantino vuelve, más fiel a su estilo que nunca y a lo grande. Empezamos muy bien este año en el cine con la que yo considero una de las mejores películas de la filmografía del director de Tennessee. Una afirmación rotunda, lo sé, así que si queréis saber por qué opino de tal modo echad un vistazo a mi crítica:

 

 

En primer lugar, yo no iba muy ilusionado al cine a ver esta película. Si os digo la verdad, mis expectativas no eran muy altas para la película del aclamado director. Esto se debe a que la última vez que fui a un cine a ver  una de sus películas me llevé una decepción enorme. La última vez que fui a ver una de Tarantino al cine fue en el estreno de “Dead Proof” y me pareció una peli flojísima y sosa de cojones.  Sin nada de miga y carente de esos momentos tarantinianos que nos hacen flipar en la pantalla. Menos mal que tras ese fiasco el director tomó buena nota de ello y se puso a trabajar. Y gracias a ello parió dos obras maestras como “Malditos Bastardos” y este fantástico film que nos ocupa. Una película a la que considero una de las más fieles a su espíritu y a la que más tiempo y cariño le ha dedicado el aclamado director.

 

La historia nos traslada a la Norteamérica de mediados del siglo XIX,  3 años antes de la guerra civil americana, el salvaje oeste americano. El argumento gira en torno a Django, uno de los cientos de negros cruelmente esclavizados durante aquellos turbulentos años que es liberado por  un  cazarrecompensas alemán a cambio de que le ayude en su difícil cruzada para atrapar a los hombres que busca ya que fueron esclavistas a los que sirvió nuestro protagonista. Ahora Django tiene una oportunidad de vengarse de quienes le explotaron y maltrataron y tal vez una oportunidad para rescatar a su esposa de las garras de los crueles terratenientes que la retienen como esclava.

El trasfondo y la historia os lo habré dicho muy por encima, pero es que aquí es lo menos importante (No quiero decir que no sea bueno, que lo es). Aquí lo más importante son los personajes, que son lo primero por lo que te acabas enamorando de esta película. Cada personaje es un mundo aparte, profundo, carismático, gracioso.  Son de esos personajes a los que acabas diciendo: “¡Joder adoro a este tio!” Incluso aunque sea el personaje secundario más mindundi de la película, todos tienen sus momentazos.

 

Mención especial al cazarrecompensas  Schultz, genialmente interpretado por Christoph Waltz (Si no le dieron el óscar por su interpretación del Coronel Landa, con este se lo ha ganado de calle…)  Un personaje increíble. Un cazador de recompensas pero con clase, distinguido, culto y recatado. Un tio que parece salido de un baile de salón de los lugares más elitistas de Europa, pero que no deja de ser un loco asesino hijo de puta. Un hombre que emana clase y elegancia por los cuatro costados, pero que puede sacarte las tripas a tiros en cualquier momento. Uno de los mejores personajes creador por Tarantino e interpretado de mejor manera por el señor Waltz.

 

 

En la misma línea de calidad se encuentran el resto de personajes, otro ejemplo de personajes acojonantes es del cruel y despiadado terrateniente Calvin Candie, también  interpretado de una manera magistral por Leonardo DiCaprio. Y mira que a mí no cae muy bien este actor, pero hay que reconocer que ha hecho un trabajazo. Cada una de sus interpretaciones nos pone  el  corazón en un puño. Django aunque es el típico prota en busca de venganza que hemos visto cientos de veces en la gran pantalla, también  se gana el cariño de los espectadores gracias al carisma que se gana al convertirse en un pistolero impresionante. Y Samulel L. Jackon bueno, aunque aquí haga de viejo sirviente, sigue siendo el puto Samuel L. Jackson… En cuanto abra la boca ya te estarás descojonando de lo lindo al usar su distinguido y cuidado vocabulario del Bronx con palabras como: “ ¡Mierda, joputa, negrata, zorra, puta guarra,  cabronazo!” XD. Vamos, Samuel L. Jackson en su salsa…

Todo este enorme elenco de cuidadísimos y tan variopintos personajes me deja en una disyuntiva. ¿A quién agradecerle tal magnífica exposición? ¿Al guión?, ¿Al director?, ¿A la fantástica interpretación de los actores?.  Supongo que es la acción conjunta de estos tres aspectos lo que nos hace disfrutar de los mejores personajes creados de la mente de este gran director.

 

 

Pasando a la ambientación y el estilo de la cinta, como se nota que es la peli a la que más cuidado y cariño le ha dedicado el director.  Los fans de Tarantino sabemos de sobra que el director llevaba tiempo queriendo hacer un  buen homenaje a los Spaguetti Western, su género fílmico favorito. ¡Y vaya que si lo ha hecho!, de una forma magistral y sublime. En todo momento nos parecerá que estamos ante una de esas pelis malas de serie B western italiana. Ya sea por el estilo visual en el que veremos esos efectos de película mala de cine de barrio. Efectos como el grano, los fotogramas superpuestos, rayajos estarán presentes. Eso sí, no de forma tan abusiva como en las últimas películas de Robert Rodriguez como Machete o Planet Terror. Para que así podamos disfrutar plenamente de la cinta.

 

 

Desde los créditos iniciales, hasta la banda sonora (De Ennio Morricone por cierto, un profesional en bandas sonoras de Westerns) pensaremos que estamos en una secuela no oficial de “Por un puñado de Dólares” o una precuela libre de “El bueno, el feo y el malo”. Joder, si hasta Franco Nero hace un pequeño cameo en la película… Vamos, no sale Bud Spencer porque Dios no quiso. Esa es la bonita experiencia que he tenido con esta película. Ha sido como ver un buen  Spaguetti Western de los de antes pero en alta definición y con muchísima más violencia y sentido del humor. Oseasé, como a mí me gusta. El homenaje a este género por parte de Tarantino ha sido esplendido.

 

Y vamos ya a lo que más importa: “Los momentos Tarantino”. Ese “feeling” y sensación tan característicos que solo sabe transmitirnos este director. Pues solo os digo una cosa: Esta peli esta cargadita de esos momentazos. Y yo diría que es la mejor, la que es más fiel ha su estilo y lo explota de la mejor manera. Por ejemplo: Os acordáis de esos pequeños momentos hilarantes que, aun siendo pocos y muy anecdóticos, nos hacían descojonarnos vivos en ¿Malditos bastardos? Pues multiplicadlos por 10 y tendréis esta película. Toda la cinta es una secuencia descojonante  de situaciones hilarantes. Ya sea del humor negro en plan Pulp Fiction o situaciones cómicas de los más graciosas. Tenemos desde ver a Django cobrándose su primera víctima de su venganza, enfundado en un ridículo tutú de color azúl celeste, pasando por ver como destrozan las piernas a tiros a un pobre diablo su propios compañeros de la mala puntería que tienen,  hasta ver como un grupo de esclavitas en busca de sangre se hacen un lio con las máscaras del Ku Klus porque resulta que no ven una mierda con ellas y se ponen a discutir…  Ha sido la peli con la que más me he partido la caja, la más humorística de Tarantino.

 

 

Pero eso no quita que no tengamos otros elementos puramente Tarantinienses. Lo cierto es que la película nos devuelve toda esa tensión, grandiosos diálogos y violencia tan característicos de su filmografía pero con una calidad superior me atrevería a decir. Un ejemplo claro es la escena de la cena con el Terrateniente Candie, en donde la tensión es tal que podría cortarse con un cuchillo. Un momento en el que te dices a ti mismo: ”Esto va acabar en un baño de sangre…"  Tales momentos estresantes  y de tanto suspense solo podían ser igualados por las escenas finales de la opera prima del director: Reservoir Dogs. Ese momentazo me transmitió la misma tensión que en la escena en la que el Sr. Blanco, Eddie el amable y Joe Cabot se están apuntando los unos a los otros. O la escena de la taberna alemana de Malditos Bastardos mismamente.

 

 

Es esa magia que tiene Tarantino para arrancarnos una sonrisa y al mismo tiempo hacer que nos mordamos las uñas en la misma película. Increíble. Otro elemento común de sus películas que vuelve pisando fuerte aquí es la violencia y la sangre. Oh si!  Genial, me han dado donde me duele. Aquí es tal el grado de sangre que se derrama en la cinta que parece que te llega a salpicar. ¡ME GUUUUSTA! Pero no es nada exagerado, es más, yo lo veo lógico. Es algo que los Western de entonces deberían haber hecho en su día. A ver, si un hombre recibe un tiro de escopeta a bocajarro, lo normal es que salgan sus tripas por los aires y la sangre llegue a salpicar a todo Cristo. No como en las pelis de John Wayne en donde lo máximo que ibas a ver sería una ligera manchita roja en la camisa de un cuatrero. Es más, yo diría que en esta peli se trivializa esta violencia, formando buena parte del humor negro de la cinta. Solo puedo decir una cosa, te vas a descojonar… Quizá pienses que eres un sádico hijo de puta como yo por ello, pero te vas a descojonar…

 

En resumen chavales,  Tarantino lo ha vuelto a hacer. Y lo ha vuelto a hacer de manera tan soberbia y excepcional con este sentido y personal homenaje a los Spaguetti Western que se esta película se ha convertido en una de las mejores de su filmografía. Una película que puede mirar a los ojos a Reservoir Dogs o Pulp Fiction con la cabeza bien alta. Nos reiremos, nos estremeceremos y, sobretodo, nos divertiremos al máximo con su nueva cinta. Quizá peque de ser demasiado larga con sus casi 3 horas de duración, pero no tiene ni un segundo de desperdicio esta película. Ya estáis tardando en ir a los cines a verla. Os dejo con el trailer:

 

Bueno, yo me vuelvo a libros que tengo que seguir empollando. Espero que os haya gustado este pequeño receso en mi agenda estudiantil. Quizá me vuelva a pasar por aquí, quien sabe…  O veré dentro de un par de semanas. Un Saludo a todos.