Hasta siempre, Lucasarts

 

Hace 2 días que Disney ha echado el cierre a la emblemática desarrolladorade videojuegos. Todo una maniobra acertada… Compras una empresa, la cierras alpoco rato después. Si es que Mickey Mouse es un crack en estrategias de mercado…Y más allá del encabronamiento supino que me produce ver como 2 de los juegosmás prometedores de esta  generación: StarWars 1313 y el First Assault (El posible Battlefront 3) no he podido evitar acordarmede los grandes momentos que me han regalado la mayor parte de los títulos deesta compañía. Títulos con los que crecí y de los que me siento orgulloso de haberjugado.  Así que, hagamos un repaso de loque nos ha ofreció está mítica desarrolladora:

 

¡Ojo!: Esta es una retrospectiva personal de los juegos dela desarrolladora que tuve la suerte de jugar. No os quejéis de que si no hablode tal o de pascual. No pienso escribir sobre algo que no se.

 

 

   

 

En primer lugar,  tengo que decir que no soy muy aficionado alas aventuras gráficas y que tampoco tuve la oportunidad de haber jugado esas increíbleshistorias interactivas. Bien porque era demasiado pequeño y porque para mí enesos tiernos años, la consola era mi vida y no necesitaba nada más. El PC eraalgo que no conseguí hasta hace 2 días como quien dice…

Pero hay que reconocer que si se han hablado de tantostítulos de este género desarrollados por Lucasarts y han recibido tantosaplausos del público y de la crítica, por algo será. Juegos como Grim Fandango,Full Throttle, Monkey Island han sido el estandarte de las aventuras gráficasde calidad. Y eso no se consigue fácilmente. Quizá algún día me anime aprobarlos.

 

 

Pero cuando os dije que crecí con títulos de esta compañía, noos mentía.  Si mi infancia fue la Nintendo64, los juegos bajo el sello de Star Wars fueron el máximo exponente de ladiversión en esta plataforma. Sinceramente creo que los títulos de Star Warsfue lo mejor que le pudo pasar al catálogo de la consola de 64 Bits. No fueronpocos los títulos enmarcados en el universo que Lucas creó, pero tuvimos lasuerte de que ninguno de ellos fuera mediocre, malo o aburrido. Al contrario, nostocaron títulos de excelente calidad y diversión.

Podría decirse que los juegos de Lucasarts vivieron unasegunda época dorada bajo la tutela de la consola de Nintendo. Una época en quesacaban juegos de la licencia Star Wars como churros, pero salían tan buenoscomo los propios churros mojados con chocolate… Todavía recuerdo el primerjuego de Star Wars que tuve, una de las mejores aventuras que se puede tenerpara iniciarse en ese mundillo: Star Wars: Shadows of the Empire. Un juego quelo tenía prácticamente todo: Batallas de naves espaciales (Empezabas pilotandoun Snowspeeder en la batalla de Hoth), pantallas tipo Third person Shooter matando soldados imperiales,plataformeo y carreras de motos  swoop… Unjuego alucinante..

 

 

Y luego en mi primera comunión tuve la pedazo de obra maestraque fue el Star Wars: Rogue Squadron. Aunque ya había buenos juegos de navesespaciales en la consola como Lylat Wars, ninguno de ellos era como Rogue Squadron.Ese era EL juego de naves espaciales por antonomasia. La experiencia máscercana de ser un piloto del escuadrón pícaro de la alianza rebelde. Un juegode naves con unos gráficos increíbles que iba más allá de disparar TieFighters. Era un juego profundo, que se basaba en superar complicadas misionescumpliendo objetivos (Bombardear tal base imperial) , respetando parámetros (Nodar a naves civiles, escoltar convoy aliado…)

 

 

Si ya este juego supuso una revolución y la piedra angularpara los juegos de aviación que conocemos hoy en día. Sus secuelas paragamecube son tan impresionantes (Con un apartado gráfico y visual que te dejaboquiabierto  incluso ahora) y adictivas(Más misiones, naves y extras) Que se convirtieron en  los mejores juegos que ese cubo morado  pudo tener y en el orgullo de un Nintendero y objetode la más cochina envidia de los usuarios de PS2 y Xbox.  

 

 

Y siguiendo con la nintendo 64, decir que en sus años deocaso tuvimos el privilegio de  ver subroche de oro final no solo con Perfect Dark sino con Star Wars: Episode IRacer. Trasladando todo lo que nos fascinó de las carreras de vainas que vimos en la precuela. Velocidad de vértigo, circuitosalocados e imposibles, muchos vainas y corredores disponibles y personalizacióny mejora de nuestra vaina. Uno de los títulos de carreras más divertido yjodidillos (Todo sea dicho) que probé en la N64 desde F-Zero. Creo recordar quetuvo tanto éxito que le hicieron una secuela para PS2 llamada Racer Revenge,pero esa no tuve suerte de jugarla.   

 

 

Ya cuando migré al PC, otras joyazas que me jugué. Empezandopor los Jedi Knight. Que nos metió de lleno en la piel de uncaballero Jedi y supo trasladar de forma inteligente a un videojuego todo loque suponía ser un Jedi con todos sus poderes. Aunque admiro la enorme  personalizaciónque tiene Jedi Academy al crear a tu propio caballero Jedi, guardo un cariño especial aJedi Outcast. Porque su grandeza radicaba en su sencillez. Empezaba siendo un típicoTPS mata-stormtroopers (Que eso ya de por sí, eso es cojonudo) y acabas siendoun Jedi hecho y derecho con cantidad de poderes acojonantes (Mejorables ypersonalizables además…) Y para rematarlo un  online tan enorme y adictivo que se siguejugando incluso ahora (Y seguro que ahora que han liberado su código fuente,jugarán más)

 

 

Y si ya no estaba satisfecho con lo que suponía tener ungran juego de Star Wars en mi PC, La cosa mejoró con el que considero, uno delos mejores juegos de Star Wars y de Lucasarts jamás creado: Star Wars RepublicCommando. Un shooter táctico, tipo Rainbow six o BIA, que nos metía en elpellejo de un soldado clon en todos los sentido que supone esa afirmación. Fuela experiencia más inmersiva que jamás tuve en un shooter. Desde ver todo desdela perspectiva del casco de un soldado clon (El Hud se desplegaba como sifueran los datos del casco de todo un solado de la republica) hastapresentarnos la guerra tal y como es: Cruda y sangrienta. La forma en la quevivíamos las guerras clon en este juego era lejos de la glamurosa y épica quenos mostraban las películas. Tan bestia y desgarradora como la de cualquierotro conflicto. Esta  perspectiva tan característica,junto con unas mecánicas jugables adcitivas y muy tácticas fue  lo que hizo a este juego un clásico. Yotodavía sigo esperando una secuela…      

 

 

Y tampoco vamos a olvidarnos de los juegos de Star Wars másvendidos: Los Star Wars Battlefront. Los cuales nos daban por primera vez laposibilidad de revivir cada una de las batallas de toda la saga fílmica como quisiéramos.Siendo un soldado en el frente, pilotando una nave,  manejando un AT-AT… Era irnos directos alcampo de batalla. Añádele que su jugabilidad se basaba en los modos conquistade los Battlefield y tendrás una fórmula ganadora.

Pero hay que ser objetivos, por mucho que la compañía sehaya ido a la mierda, no quiera decir que siempre fuera perfecta y solo hiciesejuegos de calidad. Todavía tengo demasiado fresco en la memoria aqueldespropósito del  Clone Wars: Héroes dela Republica… O ese Just Dance camuflado como juego de Star Wars para Kinect…Ahora pienso ¿Eran malos juegos, porque la cagaron haciéndolo, o eran síntomas dela mala situación que estaba atravesando la compañía?  Sea como fuere, no podemos olvidar que de porcada, Star Wars: Dark Forces, siempre tenemos algún que otro Star Wars:Episódio I, el videojuego… Uuuy, me entran escalofríos solo de escribirlo…

 

 

Ahora bien, aparte de la inmensa tristeza que me da ver cerraruna compañía como esta, puede que también tenga su lado positivo. Esto me hahecho pensar en una cosa.  Si justo 2días después del cese de la compañia, tenemos a Raven software liberando loscódigos fuente de Jedi Knight y Jedi Academy, puede que este sea un momentoperfecto para que las compañías hagan algo parecido y podamos volver a disfrutarde los mejores juegos de la desarrolladora. Algo como que todas las compañíasse pusiesen de acuerdo con Disney  paraque volviesen a sacar los mejores juegos de la extinta compañía en versiónreeditada para PC u otras plataformas en plan “Greatest Hits” y el dinero vayadestinado a refinanciar los proyectos cancelados de Star Wars 1313 o El FirstAssault.

 

 

Tal vez esto que ha hecho Raven pueda ser el inicio de una campañaen la que las desarrolladoras se solidaricen con la compañía y encima nosotrospodamos volver a disfrutar de los mejores juegos de la compañía o de tener laoportunidad de probarlos por primera vez.  Imaginaros, no sé, un pack recopilatorio de FPSde Star Wars con Republic Commando o Dark Forces… U otro de la saga Jedi Knightcon este y Academy… ¡Sería cojonudo!. Y serian grandes ventas aseguradas sisacan una tercera parte de los pedazo de juegos que he acabado de citar durantetoda esta reseña. Lo suficiente para sacar la compañía a flote.  Pero claro, supongo que a Disney le interesamás sacar pelis de animación que preservar una mítica compañía con cientos devideojuegos de calidad inigualable a sus espaldas…

Ojala tome nota Disney de todo esto. Ojala pueda hacer queeste revés se convierta en una oportunidad perfecta para disfrutar de losmejores juegos de la compañía y poder ver como los que estaban cancelados sesalvan de la quema y los vemos dentro de poco en nuestras estanerías. En cualquier caso tenemos que despedirnos de una de las pocas compañías de videojuegos que nos han regalado juegazo tras juegazo durante tres décadas, y eso no es algo que lo pueda hacer cualquiera.

 

Te echaremos de menos, Lucasarts.