LIKE A BOSS: Chance con Armadura

 

He aquí una nueva sección damas y caballeros. Una secciónque solo ha podido nacer gracias sobretodo a mi enorme creatividad, imaginación, inventiva… Vale, vale.. . A lamierda! Se le ha ocurrido hay un colega mío… Y yo como buen amigo suyo lo menosque pedo hacer es plagiarle la idea. Sin ninguna acritud, por supuesto.Jodiendolé la vida, pero con cordialidad y buenas maneras ante todo.

Dejando las coñas, esta es una nueva sección ideada por unoscolegas y yo en donde vamos a recordar las confrontaciones finales másapoteósicas, épicas y complicadas contra jefes que hemos conseguido superar ennuestra vida como gamers. Bien sea por nuestra pericia, paciencia, habilidad oingenio, han sido las peleas de las cuales no sentimos más orgullosos de habersalido victoriosos. Todo lo contrario a las que tuvisteis en el colegio, quefijo que os pegaba hasta el jardinero de la escuela… Y hoy inauguramos lasección con el jefe final de uno de los mejores juegos de acción e infiltraciónde la PSX: Metal Gear Solid? Nope. Os jodéis. Toca hablar de Syphon Filter 2:

 

TODO EL SANTO DÍA REVENTANDO CABEZAS, DESTAPANDO CONSPIRACIONES… QUE DURA ES LA VIDA DE UN AGENTE SECRETO…

 

Ya habíamos sufrido lo nuestro llegando hasta el final deeste juego. 2 Discos de pura tensión y estrés postraumático que nos habíamoschupado al palmarla fase por fase o fallar los putos parámetros de la misión.Tras 21 niveles de intenso dolor, repeticiones, ensayo y error y arrancarsetantos pelos que tendríamos ya nuestra propia tienda de pelucas, habíamosllegado al final. Nos lo merecíamos, un descanso con una cinemática trasnuestro duro trabajo era más que suficiente para sentirnos recompensados. Noslo habíamos ganado con intereses. O puede que no… Y hayáis usado el truco de“Finalizar Nivel” como unas putas gallinas que sois y hayáis llegado al finalsin esfuerzo alguno. Pero el caso es que estábamos allí.

ASÍ QUE AHORA SOMOS ENEMIGOS, ¿EH?.  BUENO, PUES DEVUELVEMÉ TODOS LOS JUEGOS QUE TE PRESTÉ Y DESPUES…. ¡MUERETÉ, CABRÓN!

 

A punto de irnos con la vacuna, la chica y el deber cumplidoen nuestro reshulón helicóptero. Pero de repente, ¡Sorpresa, Sorpresa!   Un antiguo amigo, Jason Chance (Queresultaba estar casualmente desaparecido en los compases del juego, nadasospechoso…) salta de la nada y resultaba que no estaba muerto que no, queestaba de parranda… Y proclama ser el malo malote de todo el chanchullo. Eltitiritero que estaba manejando los hilos desde el principio de la función.

¿Sorprendidos? Pues claro que no. El amiguito solo acaba decumplir por enésima vez el  topicazo Nº351 de todo Thriller de Acción: “El amigo del prota, al que más confía peroacabada desapareciendo, siempre será al final el que más doblada se la acabarámetiendo. Y haciendo gala a su enculamiento, revela que nunca fuenuestro amigo, que desde el principio fue un operativo encubierto de la agenciacon el objetivo de ganarse nuestra confianza para darnos la puñalada. Todas lascervezas a las que le nos tomamos juntos, todas las juergas que nos corrimosjuntos y todos los locales de putas a los que acudimos juntos no significaronnada, todo  fue una farsa para que lediera mi tarjeta de crédito y mi DNI para que me controlasen los de la agencia.¡Dios, mi detector de topicazos y clichés está que echa humo…¡

 

SI PARECÍA BUENO Y TODO EL HIJO DE PUTA…

 

Pero de eso no va esta reseña. Ahora empieza lo divertido…Todo hubiera sido sencillito y rápido: Hubiera sido un bla, bla, bla “¿Por qué me traicionaste?” Bla, ble ,bli, “Eras mi mejor amigo”  Un tiro limpio en su cabeza ya tomarse unavacaciones en Acapulco, de no ser porque el hijoputa apareció vestido con unacoraza completa, de pies a cabeza, en lugar de su típico traje de los Domingos…

Ahora la trama empieza a complicarse, ¿Verdad?  ¿Cómo íbamos a matar algo que lleva encima lomás parecido al traje de Iron Man? Una puta coraza, mitad chaleco antibalas dekevlar, mitad armadura de hierro medieval que le cubría desde la coronillahasta el último pelo de sus pelotas. Y nosotros enfrente suya, armados conarmas de fuego convencionales y con medio buñuelo ya saliéndonos por el culo…Justo en este instante la cinemática acababa y comenzaba la acción: Estábamosjodidos….  

 

  

 

Y así empieza este nivel de jefe final. Nosotros VS un jodidotanque impenetrable con patas. Yo no apostaría por vosotros….  Olvidaros de todas las tácticasconvencionales que hayáis utilizado para vencer a otros jefes. Aquí determinadaarma, movimiento, repetición de patrones o ataques no acabará con vuestro enemigo,y mucho menos aún os salvará…

Ese es el encanto de esta pantalla final. Aquí de nada sirvela fuerza bruta, ni las armas acojonantes. Aquí lo único que nos va salvará elculo, será nuestra cabeza. El ingenio y la pericia serían vitales para salir deese Parking con vida y lo más importante, sin tener que pagar otros 3 pavos máspor haber tardado una hora más de lo fijado en el tiquet de aparcamiento…  

 

ENCIMA AÑADELÉ UNA MÚSICA TAN ÉPICA Y ACOJONANTE COMO ESTA Y TENDRÁS UN NIVELAZO:

 

Tampoco podíamos jugar al jueguecito del Gato y el Ratón, yaque ese hijo de puta tiene el equivalente en granadas a la guardia nacional. Escondersetampoco es una opción y nos lanzará un par de estas  canicas explosivas para sacarnos por lasmalas de nuestro escondite y cosernos a tiros. Debíamos pensar en algo mejor.

Tampoco importaba la cantidad en pro de la calidad. Leechabas todo cuanto tenías, vaciándole los cargadores de todas tus pistolas,fusiles de asalto, subfusiles y escopetas que ni se inmutaba. Aquí no era comoen los Modern Warfare que si le aplicabas una sesión de plomo continuo a un Titándurante varias horas, acababa cayendo  como un tronco… Aquí podías tirarte lustros echándolehierro calentito encima que su armadura no tendrá ni un arañazo. Lo mejor quepodías hacer era correr y dar vueltecitas como si tuvieras una culebra en lospantalones para que no te acertase…  

 

 

Pero, tras varias y desesperantes intentonas, varios cientosretries, griteríos y perjurios en arameo, eché un vistazo a lo que teníaalrededor. Teníamos un par de coches destrozados, más recovecos del garaje,cubos de basura y… ¡Ah! Y cierto detallito que se me olvidó comentar: El helicóptero con el que íbamos a escapardel Parking. Con el motor en marcha, las llaves puestas y las Hélices girando a todo meter. ¿Estáispensando lo mismo que yo? Exacto: Cuchillasimprovisadas.

Ya sabíamos como matar a ese cabrón. Tan solo teníamos queacercarle al rotor y le haríamos picadillo en lata. La cuestión era como.Nuestras armas no eran ni siquiera lo suficiente potentes como para darle ni unempujoncito. Pero, ¡fíjate, que casualidad! Tenemos junto al equipo de nuestro Helicópterouna flamante escopeta automática AA-12sin estrenar. Una de las escopetas más bestias del juego, cuya potencia puedehacer retroceder hasta un tanque. Y eso es justo lo que teníamos enfrente… Asíque, en cuanto teníamos una oportunidad, cogíamos la escopeta, apuntábamos aese bastardo traicionero y el pepinaco que le pegábamos era tan fuerte que leempujaba dos pasos para atrás. Dos pasos más cerca del rotor y dos paso máscerca de una muerte tremendamente horrible y dolorosa, pero bien merecía.

 

SI, YA SE QUE ESTE NO ES CHANCE… PERO TIENE LA MÍSMA ARMADURA. Y SI NO OS GUSTA, ¡PUES BUSCÁIS LAS PUTAS FOTOS VOSOTROS!

 

De manera que el superplan  de Hannibal Smith para salvar la situación erabrearle a tiros con la escopeta para que su fuerza vulnerante y su retroceso leempujara directo al Rotor. Suena totalmente lógico. Total, ahora resulta quetambién es inmune a mis explosivos, pues ya no se qué coño más se me puedeocurrir…  Y finalmente, tras 5 o 6 tiros mandábamosa ese capullo directo al Rotor y Chance con Armadura pasaba a ser Picadillo conTomate… Esa puta lata de Sardinas inmortal que no paraba de perseguirnos, acabóconvirtiéndose en una lata de albóndigas de carne sueltas con mucho, muchotomate…

Y lo mejor de todo es que ese festival de sangre y carnepicada no acabó jodiendo el rotor del helicóptero (Supongo que la sangre acabóengrasando las hélices…) y pudimos volar a casa sanos y salvos y contentos porotro día de trabajo bien hecho en la oficina.

 

COJONUDO, YA HE MATADO A CHANCE. ¡VOY A COLGARLO EN TWITTER AHORA MÍSMO! 

 

Y ahora diréis: “Pues vaya mierda de batalla final….” Peroestáis equivocados. Poneros en mi situación. En aquellos años internet y lasguías eran cosa del futuro, eran algo que solo los más burgueses y aristócratasse podían permitir. Por 8 Euros a ver quién era el opulento imbécil que secompraba una guía en el kiosco para que luego no acabase saliendo su juego enella… Era la época del  “Yo me lo guiso,yo me lo como”,  esos tiempos en que tu ynadie más que tu tenía que sacarse las castañas del fuego (O un colega que sehaya pasado el juego antes…). Si no hallabas la manera de pasarte ese nivel,pues no te lo pasabas. Si querías superar ese infernal nivel debías pensar,repasar todo lo que te rodeaba, sacar ese ingenio que llevabas dentro y buscarla solución.

Y si encima le añadimos que esta fue la primera vez que meenfrentaba a un Jefe nada convencional y que exigía mandar a la mierda lasestrategias y tácticas convencionales (Movimientos, repetición, armas burras…)Pues tenemos un claro ejemplo de cómo pensar y estrujarse la sesera importamucho más que las armas y la fuerza bruta. Uno se sentía como todo un jodidoestratega de combate al averiguar cómo matar a ese malnacido de forma tanelegante y sutil.  Se agradecía mucho estaclase de situaciones en los juegos de antes. Situaciones que te exigían algomás que apretar el gatillo como un jodido enfermo de Parkinson. Te exigíanpensar. No como ahora, que lo único que te exigen es “Pulsar X para salvar el Mundo”

 

Os dejo con el video del nivel para que os hagáis una ideade lo que hablo:

 

 

Bueno, hasta aquí la reseña de hoy. Espero que os guste estanueva sección. Un Saludo a todos.