Recomendación de serie: TWIN PEAKS

 

Me hace mucha gracia cuando charle con la gente sobre seriesde Tv y alguno me acaba diciendo: “Tío,Perdidos es la mejor serie de misterio y suspense de todos los tiempos, no otramejor “¡JA! Los que hicieronPerdidos son unos putos aficionados y los que adjudican tal honor a Perdidosson unos putos ignorantes. Y todo eso se puede justificar con dos sencillaspalabras: TWIN PEAKS.  Simplemente la  mejor serie que vuestros ojos pueden ver y lamayor paja mental que vuestros sesos van a padecer. El ejemplo de libro de cómocrear una de las mejores obras de misterio e intriga cargada de surrealismo y extravaganciasque pueden pasar por vuestro cortex cerebral. ¿Es el buen ejemplo del misteriopuro o un mal viaje de LSD? Ambas. Y por eso es tan genial.

 

 

 

 

Comencemos por ahondar en el padre de la criatura, su director:David Linch, ese director de cine que se hace pajas con cuadros de SalvadorDalí. Con ese comentario es dejo bastante claro todo lo que pasa por su cabeza.Surrealismo. Todo lo que acarrea los rincones más dementes y extraños de lamente humana conforman el lienzo de Linch y la más pura absurdez y el sinsentidoson su pincel.

Este es un tío que está fuera de época. Un artista del surrealismoy el dadaísmo de principios de siglo que decidió reencarnarse en un director decine y cambiar el lienzo y el pincel por la cámara y la claqueta. Todas susobras mezclan siempre lo onírico con la realidad, la lógica con la más absolutaabsurdez, la racionalidad humana con los más bajos instintos animales. Y tucomo espectador sin tener ni puta idea de lo que pasa pero sin dejar depestañear ni un solo momento ni apartar la vista de la pantalla. Es lo más raroque has visto en tu vida, pero por alguna razón este sinsentido en fotogramasdel director es lo que te anima a seguir mirando, como una droga dura que tesigue enganchando. Es fascinante a la vez que disparatado e ilógico.

 

 

Pues imaginaros todas esas pajas, líos mentales y disparatesdel subconsciente metidos en una serie de misterio y suspense. Pues eso es TwinPeaks. La pregunta que se han hecho miles de espectadores hace ya décadas: “¿Quién mató a Laura Palmer?“ Es lo demenos en la serie y queda sustituida por una pregunta mucho más pertinente quees: “¿Qué cojones está pasando en estepueblo?” que seguramente se habrán hecho los espectadores muchas más vecesque la pregunta anterior.

Porque el asesinato de la muchacha es un mero trasfondo, un marcopara el cuadro surrealista que David Linch nos presenta con esta serie. Uncuadro en donde nada es lo que parece, no hay nada seguro, no ha nada lógico oguiado por las leyes de la razón, ni siquiera nada que pueda ser verificado orefutado como real o imaginário. En cada capítulo somos unas putas marionetas manipuladascruelmente por el afamado director. Bailamos a su son todo el tiempo, sin teneridea de lo que pasa hasta que ya es demasiado tarde y finaliza el capítulo. Comouna chica a la que han drogado y solo acaba enterándose de lo que pasa cuandoya la han violado. Pues así más o menos se siente nuestra psique al finalizarcada episodio.

 

 

Eso es el meollo de la cuestión. Lo que garantiza que unalegión de espectadores siga la serie desde el capitulo 1 hasta el final sindesistir en ningún momento. El cabrón del Lynch lo sabe, sabe que dejarnos en ascuasdesde el minuto 1 garantiza espectadores hasta el final de la serie porque sepican a resolver ese complicado rompecabezas y quieren acabar con el entuertoque nos ha presentado el director.  Bienpor curiosidad o bien por morbo de ver más idas de olla de mayor envergaduraque la anterior.

Es como si después de esa violación mental, quisiéramosseguir continuando hasta llegar al final para recuperar el honor que nos hasido robado. Sencillamente la estructura de la serie se resume en estas reaccionesque tuve años atrás tras ver cada episodio:  

Episodio 1: “Vale, ¿Qué coño acaba de pasar? ¡Tengoque ver más!”.

Episodio 2: Vale, “¿Qué hostias ha sido eso? ¡Tengo quever más!

Episodio 3: “En el nombre de Dios ¿Qué demonios acabade ocurrir?, ¡Tengo que ver más!”

Y así sucesivamente… Hasta que al final acabas enganchado yperdido…  Supongo que debe ser que lo másfascinante que puede tener una serie es sencillamente que no la entiendas enabsoluto. Alimentar tu curiosidad más morbosa con minúsculas migajas capítulo acapítulo es lo mejor que puede tener una serie de misterio y suspense para quetriunfe.  Así si es como se mantiene unaserie, jodiendo al espectador de mala manera a cada episodio.  Es una cabronada, pero funciona.

 

 

 

Pero eso no es todo. Si hay algo por lo que todavía estaserie acaba cautivando a miles de espectadores incluso a día de hoy son suspersonajes. En mi humilde opinión los mejores que una serie puede tener.Interesantes y suspicaces al mismo tiempo. Es otro de los puntos fuertes de la serie. Aquí nunca verás ningúnpersonaje plano o un topicazo andante. Bien sea porque son raros de cojones obien porque están bajo la sombra de la sospecha.

Es que aquí nadie se libra. Cada personaje tiene es enigmáticode cojones. Cada personaje tiene sus mierdas raras y sospechosas. Aquí hasta elpersonaje más mierdecilla y mindundi que no aparece casi nada tiene suschanchullos y tejemanejes… Haciendo que hasta el secundario menos importantesea un personaje tan fascinante como todos los demás. Todas y cada una de laspersonas del pueblo son así. El tonto del pueblo resulta que no es tan tonto,el matón del insti tiene sus turbios asuntos entre manos, el excéntrico psicólogodel pueblo resulta ser aún más excéntrico… Joder, si hasta el protagonista dela historia, el agente del FBI encargado del caso Dale Cooper, tiene susmierdas y manías raras…  

 

 

Esto hace que no le quites ojo ni al apuntador. Quesospeches hasta de tu madre y que estés pendiente de hasta el final de todoaquel que se fije la cámara. Y por otro lado obtienes los personajes másprofundos y con mayor desarrollo de la televisión reciente. ¿Cómo saber esto?Fácil. Cuando ves que a hasta el más insignificante de los personajes secundariosse le dedica tanto trasfondo e historia como a los protagonistas principales,sabes que tienes el mejor plantel de personajes para una serie.

 Y si a eso le sumamosel espíritu surrealista e irracional que tenemos cada dos por tres en lossueños de Cooper o, ya de paso en cada jodida escena. Pues tenemos una de lasmayores pajas mentales que nos han servido en la historia de la televisión. Siya nos complican la vida con unos personajes enigmáticos, imaginaros ya consueños y situaciones raras con habitaciones rojas, enanos bailongos que hablanal revés, fantasmas, ovnis… Llegas a decir muchas veces “¿Qué cojones acaba de ocurrir? ¿Pero esto no era una serie sobre unasesinato?”  Pero te da igual, porqueaún sin saber el cómo y el por qué de tal ida de olla, eso te acaba cautivandoy fascinando.

 

 

Y eso es Twin Peaks, el teatro del absurdo, el circo del surrealismo,el parque del sinsentido, una absoluta paja mental. Pero te gusta. Así que yaos estáis rajando de esas mierdas modernas de Perdidos, dejaros de Osos polaresy lisiados filósofos y complicaros vuestra psique con el clásico de entre losclásicos de las pajas mentales y recordad: “Fuego camina Conmigo”

 

 

 

 

Bueno, esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado.¡Ah! Y hablando de idas de olla y pajasmentales, ¡Próximamente nuevos video-episodios de No me toques los botones!. ¡Noos los perdáis!. Un Saludo.