Ubisoft y los DLCs o como recuperar la fe en los contenidos descargables

 

2 DLCs, 2  juegosdescargables han sacado esta compañía en los últimos meses y dos han sido lasjoyazas que han parido: Far Cry 3: Blood Dragon y Call of Juarez: Gunslinguer .2 puñeteras obras maestras que se han sacado de la manga y 2 shootersimprescindibles en la colección de todo amante de los FPS.

 

 

 

El primero ya resulta una redundancia hablar bien de él aestas alturas. La crítica y el público son unánimes, ambos están encantados coneste título. Un homenaje con mayúsculas a todo lo que más molaba del cine deacción más casposo de los 80. Una oda a todos lo “Malote”, lo “Bad Ass” y unaobra que rezuma cojones y testosterona por los 4 costados. Y jugablemente tanentretenido como y variado como el juego sobre  el que está realizado, Far Cry 3. Incluso meatrevería a decir que mucho más entretenido, pues este último no está cargadode referencias a cintas clásicas del cine de acción, chistes malos, frases lapidariasy un montón de pullitas y coñas a los videojuegos, sus topicazos y clichés…

Encima ponle un aspecto tan retro y cibernético que haríasonrojar a Tron de la envidia, añádele una banda sonora de lujo con tantossintetizadores que harían parecer Blade Runner una Zarzuela y tendrás unajodida obra maestra con un templo de grande.

 

 

Y por otra parte tenemos Call of Juarez: Gunslinger,  un juegazo que no solo ha conseguido sacar ala franquicia de su miseria tras ese atentado contra el buen gusto llamado:Call of Juarez: The Cartel sino que se ha convertido en uno de los juegos descargablesmás divertidos que he tenido la fortuna de jugar en mi PS3.

¿Qué de qué va? Os lo puedo resumir con una sencilla frase:Bullestorm + Django: Desencadenado. Eso es Call of juarez : Gunslinger.  La historia se nos presenta de la forma másserie B posible, con todo lo molón, violento y desenfadado que ello implica.Como si volviéramos a ver otra vez esa obra maestra de los spaguetti westernque nos presentó Tarantino hace poco.

Y jugablemente tenemos un shooter como los de antes. De losde entrar y disparar sin complicaciones. De los de hacer combos acojonantes ygrandes puntuaciones a base de nuestra  rapidez y puntería. Un FPS arcade tanfrenético y tan divertido que ostenta las mayores viciadas que he podido echar aun juego de mi PS3. De esos que te pasas toda la tarde reventando cabezas ypuntuaciones y la consola se pasa toda la tarde intentando no arder por tantashoras de juego.

 

   

 

Juegazos como estosme han devuelto la fe en lo que yo consideraba “El mal endémico de esta generación”Bueno, y lo sigo considerando, pero esta vez con algunos matices y diferenciasen medio. En primer lugar puede que lleve el futuro de los DLCs por buen camino.Que esta vez los contenidos descargables tengan “contenido” de que paguemos poralgo que juguemos largo y tendido y no por mapas y trajes.

Esto me hace recordar los años en que las expansiones de nuestrosjuegos favoritos en PC estaban a la orden del día. Las del Allied Assault, lasdel Doom 3, las del Quake II. Quizá esto sea la evolución natural de los DLC,las nuevas expansiones.  Pero con algomás que simples packs de misiones y expansiones de campaña. Todo lo contrario.Juegos completos en sí mismos con buena cantidad de contenidos para que sigamosechándole horas a nuestro juego favorito. Buenos y abundantes contenidos para  suplir nuestro mono y necesidad de más Far Cry3 o GTA IV tras finalizarlos, por poner un par de  ejemplos.

 

 

Pero esto no es nada nuevo, Rockstar ya se encargó añosatrás de darnos calidad de la buena en contenido descargable para que no noscansásemos de jugar a GTA IV o Red Dead Redemption, dándonos packs deexpansiones tan enormes y completos que ni siquiera necesitaban el juegocompleto para jugarlas e incluso salieron en formato físico. Juegos enormes enpequeñas descargas. Asi sí. Eso si es buen contenido descargable. Expansionessi, mapas y skins no.  

Porque seamos sinceros. Ninguno de nosotros, por muy fan quese precie de tal juego va a desembolsarse la friolera de 20 pavos por unoscuantos mapas, skins o armas. Sencillamente porque cuestan un puto quintal yestaremos pagando por algo que, virtualmente, no utilizamos. Estamos pagandopor algo que no jugamos, que no amortizamos. ¿Qué va a dar más cuenta a nuestrodinero?  ¿Un par de mapas multijugador ycamuflajes de armas o un modo campaña entera con su propia historia y suslargas horas de juego?

 

 

Pero bueno, siempre están los niñatos gilipollas a los queparece sobrarle el dinero y pagan por cualquier gilipollez de estas. Porque de  no haber una amplia mayoría de imbéciles quepaga hasta por un estúpido conjunto de bikini para Xiaoyu, esa opción no se volveríaa presentar jamás. Que todos protestamos pero muchos seguimos comprando y dehipócritas vamos sobrados en esta vida…

Aun así,  existe un términomedio. Un ejemplo son los mapas de los Zombies de los Call of Duty. Que por unlado son mapas y por el otro modos completos de juego con nuevos escenarios,armas, personajes y enemigos. De manera que la sola inclusión de uno de estosmapas, casi justifica la compra de todo el pack de mapas (Cuando está bienrebajado, claro Tampoco soy tan imbécil…)

 

En fin, como os he dicho, hay matices. Y me alegra de queesta tendencia de darnos juegos completos cojonudísimos y expansiones con muchachicha parezca estar en alza. Eso si es un modelo de mercado viable. Porque lasempresas nos ofrecen mucho juego por el que pagar, algunas veces tanto oincluso más que uno de formato físico y nosotros tenemos mucho juego por lo quehemos pagado. Compañías y desarrolladoras, escuche esto:  Los juegos y expansiones son chulos, los mapasy skins se los pueden por el culo.

 

Y recordad: ¡DIVERTÍOS AL ESTILO MARK IV HIJOS DE PUTA!

 

Un Saludo.