Análisis: Splinter Cell: Blacklist. Espía como quieras

 

Hoy estoy de buen humor así que vamos a alabardescaradamente y chuparle la polla bien fuerte analizar objetivamente unode los juegos con los que mejor me lo he pasado los últimos meses. Si, ya lo sé,estaba estudiando, pero eso no significa que no pueda tocar una consola y queme tenga que alejar de cualquier atisbo de tecnología. En cualquier caso nohabía nada más relajante para quitarte esa presión estudiantil que empezar apartir cuellos y reventar cervicales cual quiropráctico loco en una zonaatestada de terroristas.

Eso es Splinter Cell Blacklist, no solo el mejor de la saga,sino el juego de sigilo más fluido, el más divertido y el más accesible que heprobado en los últimos años. Si queréis saber por qué opino así  (Sin indagar en posibles sobornos de Ubisoft…)pues tirad para abajo y seguid leyendo:

 

ESTOY MUY CABREADO CON AMÉRICA PORQUE NO ME COMERCIALIZARON LOS ACTION MAN EN IRAK, ¡ASI QUE NO ME JODAS O TE AFEITO A LO RASO SIN ESPUMA! 

 

Comencemos por lo más flojo pero no necesariamente lo malodel título: Su historia. Para que os hagáis una idea el argumento es el típicode cualquier peli o serie de espionaje moderna que no se esfuerza mucho enseñalar quienes son los malos de turno. Aquí se nos presenta a una celula terroristainternacional conocida como “Los Ingenieros” cuyo único propósito y motivaciónes… ¡Adivinad!  Atentar contra lasprincipales norteamericanas, porque E.E.U.U es demonio capitalista..bla, bla,bla… Cuyo imperialismo ha conducido a tantísimas guerras a favor del todopoderosodólar, bla, bla, bla cuya política es la cuna de la decadencia occidental.. Ybla, bla, bla… ¡MUERTE A AMÉRICA, ALÁ ES GRANDE! (Insertar típico discurso de fundamentalistaislámico aquí)

Pero no la toméis demasiado en serio la historia, buenotienen algunos momentos que nos harán estar pendientes de ella, pero a fin decuentas lo único para lo que sirve es para lo que se la pedía: Tener una excusalegitima para que volvamos a romper cuellos y apuñalar por la espalda  como los sádicos hijos de puta que somos,pero esta vez respaldado con todos los derechos que nos dan las leyes de acciónantiterroristas ¡Y un montón de barras y estrellas! Nada dice más America FuckYeah! que meterle a un Iraquí un cuchillo de combate por el culo.

 

TODO ESTE NIVEL DE DETALLE CON UNA FLUIDEZ ABSOLUTA, INCLUSO CUANDO ESTAMOS CON UN COLEGA A PANTALLA PARTIDA Y LA LIAMOS BIEN PARDA. PARA QUITARSE EL SOMBRERO. 

 

Pasando a los gráficos, la verdad es que estoy un pococonfuso. Pues al iniciar el disco me salía el inconito de: “Powered with UnrealEngine” y no sé donde cojones está el Unreal Engine. Pues aquí lo que veo songráficos con una calidad técnica tan soberbia que no tienen nada que envidiar alos juegos de la next gen. Solo veo gráficos de calidad en lugar de los típicoserrores de carga tardía de texturas y demás mierdas a lo que nos tieneacostumbrados  el motor de Epic. Peroluego indagando un poco descubrí que en realidad se trata de una versiónextremadamente modificada del Unreal Engine creada por Ubisoft llamada: LeadEngine.

Bueno, sea como sea, no sé cómo demonios se lo han montado, perolo cierto es que han conseguido no solo sacarse uno de los motores más vistososde esta generación, sino también uno de los más fluidos que he probado nunca.Tendremos mucho Cryengine, poderío gráfico y todo lo que tú quieras, pero ningunode esos motores ha sido tan respetuoso con la tasa de frames por segundo queeste.  Todo se deja jugar a las milmaravillas, de forma fluida, sin tirones ni ralentizaciones. Yo me atrevería adecir que es uno de los pocos de esta gen que ha conseguido mostrarnos gráficosapabullantes a 60FPS tirados. Lo cual, teniendo en cuenta el hardware disponible,es digno de las más merecidas alabanzas.

Lo único que no me ha gustado es que se decidiesen a quitarel fantástico juego cromático y de luces que era el pasar a blanco y negrocuando estabas escondido que nos mostraba el Splinter Cell Conviction. Perovamos esto es solo una mera queja menor y más cuestión de gustos personales queun punto negativo.

 

SIGILO: DÍCESE DEL MODO DE JUEGO QUE CONSITE EN IR EN CUCLILLAS POR LA ESPALDA DE LOS ENEMIGOS Y REZAR PARA QUE NO SE DEN LA VUELTA… 

 

Pero vamos a lo que realmente importa de un juego: Sujugabilidad.  Y tengo que deciros queestáis ante el producto jugable máscompleto, versátil y accesible que hayáis probado nunca. Vamos por partes. En primer lugar, para encarar la campaña tendremos 3 estilosa elegir: “Fantasma” Que es elsigilo puro: Completar la misión sin molestar a ningún guarda, sin que nos veanadie y usando técnicas no letales. “Pantera”:Mi estilo favorito, matar a todo aquello que respire, pero de formasigilosa y entre las sombras, como un depredador. Y finalmente el estilo “Asalto”: Que ya es entrar a saco,ametralladora en mano, bandana roja en la cabeza  y gritando y matando como ese cachas hiperfibradocon estrés postraumático que volvía de Vietnam…

Y lo mejor es que todos los estilos son igual de válidos. Eneste juego es igual de válido dar un rodeo e ir por las sombras sin alertar nimolestar a nadie, que reventar la puerta del complejo con C4 y coser aperdigonazos del 12 a todos los que están en la habitación. Aquí juguemos conel estilo que juguemos no tendremos penalización de ninguna clase y nos lopasaremos igual de bien independientemente de cómo lo hagamos. Los puristas dela saga dirán que esto de entrar a saco y reventar a todo quisqui, es matar laesencia de la franquicia, pero que les follen. Jugar a Splinter Cell nunca hasido tan divertido.

 

…HASTA QUE PIERDES LA PACIENCIA Y DECIDES VACIARLE A UN TIO UN CARGADOR EN LA CARA.

 

Y si a todo esto les sumamos las fantásticas mecánicas ycontrol intuitivo de Sam Fisher que ya teníamos en Conviction (algo así comouna fina y sutil mezcla entre Jason Bourne y un Yamakazi loco que apuñala gente…)pero de forma aún más refinada y perfeccionada, tenemos uno de los controlesmás fluidos, sencillos e intuitivos que hemos probado en un juego de sigilo. Sedeja controlar tan bien, que si la cagamos en algún momento, la mayor parte delas veces será culpa nuestra. Así que ya estáis buscando otra excusa para no admitirque sois más ortopédicos que una vieja con esclerosis múltiple…

Además de que todas las misiones nos otorgarán una buenacantidad de puntos en función de lo bien que lo hagamos, puntuación que setransforma en dinero por nuestro duro trabajo (A ver, es normal. No somos una putaONG que rompe cuellos por caridad…) Dinero que podremos utilizar para comprartoda clase de armas, gadgets y juguetitos de espías, sin olvidarnos de trajestácticos para nuestro estilos tácticos predilectos (Mallas tácticas que nohacen nada de ruido al correr, o corazas que nos protegen hasta el agujero delculo)

 

¡¡¿QUE HAS DICHO DE MI MADRE, SO CABRÓN?!!

Y siempre el juego nos invitará a rejugar cada fase con unestilo diferente. A ver qué puntuación sacamos en Asalto o en Fantasma trashaberla jugado en Pantera y viceversa… De manera que la rejugabilidad sedispara estratosféricamente. Es más, es uno de los pocos juegos de los que haconseguido divertirme más jugándolo en su máxima dificultad en modo Fantasma (Creyéndomeun puto ninja…) que ir a lo fácil y entrar a saco jugándolo en normal. 

 

VALE COLEGA, SINCRONIZACIÓN! YO ME PIDO LA ENTREPIERNA Y TU LE INFLAS A COLLEJAS, ¿ENTENDIDO?

 

Y ahí no se acaba la cosa, pues cuando yo me refería alproducto jugable más completo hablaba en serio. Una vez acabemos la campaña,tendremos la misiones 4º Echelon.Que son un buen puñado de misiones sueltas que podremos jugar tanto en solitariocomo en cooperativo. Pero Cooperativo del bueno, del que podemos jugar tantoonline como a pantalla partida con un colega. Las hay de toda clase, desdemisiones de caza y eliminación, modo horda, hasta misiones en las que elobjetivo principal es pasárselas sin ser detectados. Y creedme, no hay mejorsensación que pasarse una de esas misiones con un colega sin ser detectados paracreernos jodidos ninjas y fomentar momentos: “BRO-mance” sensacionales.

 

 

Pero aún le queda algo más para rematar todo lo que nosofrece este inmenso paquete. Un multijugador que es uno de los más originales yentretenidos que he jugado en los últimos años: Espías VS Mercenarios. El genial modo nacido en Pandora Tomorrowvuelve en Blacklist más divertido que nunca. ¿Qué en qué consiste? Un equipo demercenarios se bate en duelo contra otro de espías en los típicos modos decaptura el maletín, control de datos, team deathmatch, etc… Hasta ahí nadanuevo, ¿Verdad?  ¿Pero y si os dijera quea equipos diferentes, la jugabilidad es diferente?  

Si eres un mercenario, la perspectiva y la jugabilidad cambiana la de un FPS al uso, y tienes que hacer las mierdas que has hecho siempre enlos cientos de FPS multijugador que pueblan el mercado. Pero si te toca espía,la jugabilidad es la misma que la campaña: Sigilo en tercera persona. Y tendrásque valerte de todas tus habilidades y pericia para eliminar a los mercenariossigilosamente y sin que te vean. Usando el escenario y todos sus recovecos,respiraderos,  cornisas y desniveles a tufavor para tenderles emboscadas y darles caza uno a uno.

Ya sé que suena muy bonito sobre el papel, ¡Pero aquífunciona de verdad joder! Las mecánicas no están mal implementadas y no hayequipos descompensados. No por ser mercenario y tener buena puntería significaque vas a ganar, ni tampoco por hacer el mono y esconderte significa que serásimparable. Hay que saber jugar bien en ambos bandos.

 

LO JUEGUES COMO LO JUEGUES, TE LO PASARÁS TETA CON ÉL.

 

Como conclusión me remito a las pruebas presentadas, suseñoría: Campaña tremendamente versátil y rejugable, modo cooperativodivertidísimo, variado y a pantalla partida y todo rematado con un multijugadortremendamente original y enviciante que da gusto. Este es puedo asegurar que nosolo es el mejor Splinter Cell de la saga, sino uno de los mejores de sigiloque en jugado en mucho tiempo. Es de esa clase de juegos que uno tiene queprobar aunque no le atraiga el género, para animarse y ver todo lo bueno que seestá perdiendo sin que tenga demasiados quebraderos de cabeza al jugarlo y sedivierta sin complicaciones.  

NOTA: 9,5

 

 

 

Bueno, esto es todo por hoy. Espero que os haya gustato el análisis. Un Saludo a todos.