Recomendación de Serie: True Detective (Temporada 1)

 

Tras el vacío existencial que me supuso el terminar BreakingBad, no había encontrado ninguna serie cuya tensión, personajes y tramaigualara a la genial serie de Gilligan. Tras tantas series policíacas que todoCristo conocía, aún no había encontrado ninguna que nos mostrara el trabajoreal de un policía. Tras tantas series que atestiguaban llevar el suspense  como estandarte, muchas han suspendido a lahora de llamarme la atención. Hasta ahora…

True Detective ha sabido como captar mi atención en todos losámbitos en los que se puede cautivar a un espectador: Trama, desarrollo,personajes, ambientación, cinematografía… Y todo ello desde la temporada 1.Algo de lo que no pueden presumir muchas serie por buenas que sean, y unacualidad loable teniendo en cuenta el nivel que ostentan las series actuales. Asíque, si queréis saber las razones de por qué esta serie es grande y merece vuestraatención, pues seguid leyendo:

 

 

 

En primer lugar, aclarar que ya estoy hasta los cojones delas series policíacas y de investigación. Y me refiero más concretamente a lasseries tipo “CSI.” Series en donde cientos de aparatitos milagrosos de puraciencia ficción, responsables de las mayores inexactitudes e incoherenciastecnológicas que jamás se haya visto en una serie “realista”, analizan laescena del crimen, las pruebas… Y los que ya solo les falta señalar al directoculpable con un gran cartelito de Neón para facilitar el trabajo a los autodenominadosinvestigadores. Series en las que piensas que el trabajo de un investigadorcriminal es escanear rastros de lefa por todas partes…

Pues bien, cuando vi True Detective y vi que en esta serie porfin se representaba de forma realista los procedimientos de investigaciónpolicial, la verdad es que recuperé un poco la fe en el género. Ese es otro delos puntos fuertes de la serie: La representación realista de los métodos deinvestigación criminal por parte de la policía. En esta serie somos testigos decómo se ponen en marcha todas las técnicas de investigación que aparecen encualquier libro de criminología o investigación forense. Desde analizar lapsicología de un asesino en serie según el escenario del crimen, su estilo, suspreferencias…

Muchos me han dicho que esto no es nada nuevo, y que seriescomo The Wire o Mentes criminales han sido respetuosas con los procedimientospoliciales desde hace mucho antes. Pero cualquier serie que se autoproclame “Policíaca”y que al menos se digne a respetar y representar de forma realista estosprocedimientos de investigación, siempre será merecedora de nuestras mayoresalabanzas. Pues tened en cuenta que, en cualquier momento, la serie puede irsepor la tangente y presentarnos un aparatito maravilloso señalador desospechosos o algo así. En definitiva, thriller policíaco realista y del bueno.

 

 

 

En segundo lugar, es completamente inevitable hablar de lospersonajes protagonistas. La pareja de detectives de la policía de Luisiana,formada por Woody Harrelson y Matthey McConaughey es el pegamento que mantieneesta serie unida, y su relación con sus tan dispares y a la vez profundas ycomplicadas personalidades, es lo que hace a la serie grande. Aquí si cada personaje es un mundo por descubrir,ya los protagonistas son una constelación entera.

Por un lado tenemos al detective Rustin  Cohle (Interpretado de forma magistral por McConaghey)Un hombre completamente desilusionado con el mundo, pesimista, frio y calculador,que roza el fatalismo al considerar que la raza humana es el ejemplo de lo peorque le ha pasado a este mundo, de los que piensa que nuestra mera existencia essolo un accidente. Pero al mismo tiempo un auténtico profesional en su trabajoque se deja la piel en cada caso para resolverlo y meter a los responsablesentre rejas. Tal es su dedicación y frialdad en su trabajo que hasta rozalímites enfermizos.

 

 

Claro, ahora todo el mundo está diciendo que “Es uno de losmejores y más impresionantes personajes de una serie de ficción” “Que si es unode los mejores papeles que ha interpretado McConaughey”…. Lo segundo esindiscutible, pero a mí no me ha llegado a impresionar tanto su personaje y nocreo que sea algo que no hayamos visto ya. A ver, recapitulemos. ¿En donde máshemos visto ese arquetipo de personaje frio y pesimista, que es un excelentecabrón pero a la vez un excelente profesional? ¡House coño! ¡Es el puto doctorHouse! En lugar de investigar casos médicos, lo que hace es investigar casoscriminales. Esa es la única diferencia en este personaje. Pero con el tiempo esta premisa fue dando forma a un personaje tan original e interesante que al final me tuve que tragar mis palabras.

Porque a ver, las cosas como son. Que no sea un personajeoriginal que no hayamos visto ya, no significa que deje de ser fascinante.Sobretodo si a eso le sumamos el estilo ultradepresivo con toques de reflexiónfatalista y nihilista que se aleja totalmente del estilo cómico del personajede Hugh Laurie. Poco a poco se va alejando cada vez más de este arquetipo y senos introduce un personaje que invita mucho a reflexionar sobre el sinsentidode nuestra existencia y sobre la nula direccionalidad de la misma. Un personajeal que yo creía que era un refrito y resultó ser uno de los más profundos yfascinantes que me he encontrado en una serie.

 

 

Pero si os soy sincero, quien me ha conseguido cautivar deltodo ha sido el personaje de Harrelson, el detective Martin Hart. El cual alprincipio piensas que es el buen tipo que al momento te cae bien. El típico buenpadre de familia que sigue un recto e inviolable código moral, un hombre de principios.Pues todo lo contrario. Porque al final resulta ser un hijo de puta con máscaras que en una exposición de máscaras, que se esfuerza lo máximo posible pormostrar esa imagen de bondad y rectitud cuando en realidad es un tío que siemprecae ante sus más bajos instintos y que lo único que tiene limpio es su placa delatón.

Gracias al personaje de Harrelson, averiguamos de primera mano que esta serie nada es lo que parece y nadie es “Bueno” ni “Malo”,sino que el mundo es una gran zona gris en la que cualquiera puede ser más cabrón que elanterior. Tal y como la vida misma. Másrealismo imposible.

 

 

Otro punto fascinante es su ambientación. La cual es….Depresiva.MUY DEPRESIVA. Tanto que hace parecer la ciudad de Se7en el alegre mundo de arcoíris de MyLittle Pony. Desde el minuto uno se nos presenta una versión de Luisianadecadente, sucia, podrida, casi hasta diría que tóxica. Un lugar en donde elcampo y las fábricas se dan de la mano para conseguir un ambiente decrepito,que te ahoga. Como una gran charca de fango donde se concentra toda la suciedadhumana y lo más asqueroso de su condición. Todo ello mientras que vemos como sesuceden los asesinatos y las desapariciones mientras que a todo el mundo parecetraérsela floja. Digamos que cada vez que ves un capítulo, necesitas una dosis doblede Prozac…

Pero claro, por muy buena y fascinante que su ambientación ypersonajes sean, hay que mantener pendiente y entretenido al espectador. ¿Y cómolo consigue esta serie? TENSIÓN. Y del palo que puede reventar tus arterias.Esta serie comparte el honor con Breaking Bad de momentos que me han dejado elcorazón en un puño. Momentos en donde la tensión se puede cortar con uncuchillo y donde los nervios están a flor de piel. Podría hablaros largo ytendido sobre esto, pero una escena en particular es la que mejor ejemplificaeste magistral ejercicio de cinematografía: El capítulo 4 de esta serie. Elcual ostenta el momento más deliciosamente angustioso que he visto en una seriede TV: Un tiroteo y huida en una plano-secuencia ininterrumpida de 6 minutos enel que somos testigos de caos descontrolado que puede dar tal situación. Sencillamente soberbio.

 

 

Incluso también esta serie trastea con el género del terrorde forma ejemplar. Ya en los últimos capítulos de la temporada,  en los que tienen que dar con el asesino,logran crear una atmosfera tan hostil, oscura y opresiva,  que parece como si hubieran logrado condensarlos momentos más terroríficos de Se7en y El silencio de los Corderos en solo 2 episodios.En los últimos compases de la serie vamos a estar agarrados al sillón con uñasy dientes.   

 

 

Y otro punto de la serie que me ganó fue su duración: 8 episodios.Ni más, ni menos.  ¿Os podéis creer que todoesto que os acabo de contar, puedan condensarlo en solo 8 episodios? Yo laverdad es que tampoco lo pensaba pero así es. 8 episodios es lo justo ynecesario para mantenernos vibrantes y pendientes de la pantalla. Quizá sea porquela duración de cada capítulo es de casi 1 hora, quizá es que sea porque estándirigidos de una forma ejemplar. Pero lo cierto es que han conseguido meter enuna sola temporada lo mejorcito que una serie actual te puedo ofrecer: Granambientación, tensión, drama, personajes acojonantes, atmosfera terrorífica,realismo y crudeza… ¡Chapó!

Y encima no deja medias tintas. Con eso me refiero que latrama acaba de forma conclusa y no deja cabos sueltos ni preguntas en el airepara la siguiente temporada. Y por lo visto esto va a ser el Leitmotiv de todala serie. Pues varias declaraciones de sus creadores han constatado que siempreva a seguir ese esquema: Un Caso por temporada y una trama conclusa y cerrada asu finalización. Coño así da gusto. No tengo nada en contra de losCliffhangers, pero ya se empieza a quedar anticuada la cosa. Y que una seriesepa cerrar una temporada de forma conclusa y no recurra a tretas rastreras comofinales abiertos para mantenernos pendientes de la siguiente, eso creo yo quees un paso adelante en la industria de las series.

 

 

En definitiva, que os la tenéis que ver si o si. Da igualque no te guste el género o no seas de series. Esta es de las que te mantendráenganchado desde el primer momento y además no te aburrirá gracias a su granritmo cargado de tensión y suspense, su casi tétrica ambientación, sus 2 acojonantesprotagonistas  y su más que justaduración. Un magnifico comienzo para una serie que promete mucho.

 

Bueno, esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado. Un Saludo a todos.