Opinión personal: Watchmen

He leído ya un par de blogs con críticas de esta película que vi hace un par de noches, así que me he decidido a escribir la mía. Vaya por delante el hecho de que jamás había oído hablar del cómic hasta el día antes de ver la película (fui a verla con un amigo que si que lo conocía), así que espero que esta entrada resulte un poco orientativa para aquellos que, como yo, no conocen el cómic y se preguntan si vale la pena ir al cine a verla. Tranquilos, el nivel de spoilers es mínimo.

La acción se sitúa en un alternativo año 1985. La guerra fría entre Estados Unidos y la URSS está en su punto álgido y las hostilidades entre ambos países están a punto de explotar. Nixon sigue en el poder a pesar del escándalo del Watergate y los norteamericanos ganaron la guerra de Vietnam.

La película empieza con el asesinato de Edward Blake, alias El Comediante. A través de los créditos y con una breve explicación, nos enteramos de la historia: en los años 40, de la misma manera en que los criminales se disfrazaban, un grupo de policías decidió hacer lo mismo. Vestidos con estrafalarias vestimentas, aquel primer grupo se ganó el apelativo de superhéroes a pesar de no poseer ningún superpoder real. Años después, surgió un nuevo grupo de héroes, Watchmen, de los cuales solo El Comediante pertenecía  a la antigua generación. Tras las protestas de la ciudadanía con el tema de fondo de "¿Quién vigila a los vigilantes?" los Watchmen fueron prohibidos y sus integrantes se retiraron gracias al hecho de mantener su identidad pública en el anonimato.

La película empieza en este momento, cuando el único de los Watchmen que sigue en activo a pesar de la prohibición, decide investigar la muerte de El Comediante. Dicho personaje, Rorschach, es, creo yo, el mejor de la película. Ataviado con una gabardina y una extraña máscara blanca con manchas negras cambiantes, Rorschach empieza a investigar acompañado de la lectura de su diario como diálogo de fondo, diálogo lleno de amargura y constantes críticas a la sociedad. Lógicamente, Rorschach intuye que hay una conspiración para asesinar a los retirados Watchmen de manera que empieza a avisarlos. Conocemos así al resto de la pandilla: Adrian Veidt, alias Ozimandias, uno de los Watchmen que ha revelado su identidad secreta y se dedica a buscar fuentes de energía alternativas al petróleo y la nuclear, Dan Dreiberg, alias Búho nocturno 2, que intenta vivir su vida como puede aunque parece echar de menos los tiempos en los que era un héroe pero vive resignado a no serlo jamás, Laurie Jupiter, alias Espectro de seda 2, impulsada por su madre, la primera espectro de seda, a meterse a heroína y por último tenemos a Jon Osterman, alias doctor Manhattan, amante de Laurie y el único que tiene superpoderes de verdad, ya que a causa de un accidente su piel se tornó azulada y ahora es capaz de alterar la materia y ver el futuro.

Y hasta aquí el argumento, que no quiero decir más.

La película, lejos de ser mala, siento decirlo, se me hizo pesada. Más de dos horas y media de película dan para mucho y a ratos la trama se aleja del argumento principal (el asesino de los Watchmen y la amenaza de guerra nuclear entre USA y la URSS). Se nos cuenta, mediante flahbacks u otras circunstancias, el pasado de cada uno de los héroes y la verdad es que esto es algo cansino. Supongo que esto es consecuencia de estar basado en una novela gráfica y que los fans lo agradecerán, pero yo, llegados a cierto punto, ya tenía ganas de que salvaran al mundo o lo hicieran pedazos. Una cosa que si me gustó mucho fue el final, que no os voy a contar y no sé si es fiel al cómic, pero me pareció muy bueno.

La banda sonora, aunque no es excepcional, cuenta con muchos temas conocidos que encajaban bien con las escenas en las que aparecían.

Las interpretaciones de los actores me gustaron, aunque tres de los héroes se comen la pantalla: el primero Rorscharch, desde luego, que entre los diálogos que tiene, la mala leche que se gasta y una moral dudosa con la que parece que, con la excusa de hacer el bien, puede amenazar y torturar a quien sea, es el personaje que más te cala. Después está el doctor Manhattan, tan azul y con una cara de palo que acabas por creerte que realmente ha perdido casi toda su humanidad. Manhattan se embarca en diálogos filosóficos acerca del ser humano, el porqué merece o no ser salvado, el bien y el mal, etc que, la verdad, se hacen pesados a veces. El último héroe que me marcó es El Comediante, que aunque muere nada más empezar la peli, está presente a través de flasbacks y recuerdos. Sarcástico como pocos, El comediante se merece su sobrenombre, desde luego.

La película usa y a ratos abusa de los efectos especiales. Las escenas con cámara lenta, a las que el director es tan aficionado, vuelven a estar presentes. La recreación del Nueva York de 1985 alternativo es creíble, aunque la ciudad aparece más oscura y a ratos parece que esté en la época actual (las torres gemelas pueden apreciarse en un par de escenas).

La película no me disgustó, pero es que, como ya he dicho, se me hizo muyyyy larga. Los personajes quedan perfectamente definidos, sí, así como su comportamiento y motivaciones, pero a veces, mientras veía le película, me dio la impresión de que habría sido mejor que hubieran hecho una mini-serie o algo así. Reitero mi ignorancia en lo que al cómic original se refiere, así que supongo que habrán muchas personas que verán la película con otros ojos. Los que no habéis oído hablar de Watchmen en vuestra vida, os encontraréis una película con héroes atípicos, muy humanos, sin superpoderes reales (quitando el doctor Manhatan, claro) y demasiado larga y pesada en mi opinión. Avisados estáis por si queréis darle una oportunidad.