Cine: Terminator: Salvation

En esta semana en la que todos estamos intentando digerir el aluvión de información que nos ha brindado el E3 a mi me ha dado por hacer un descanso en mis días de estudio para ir al cine a ver la última entrega de Terminator. Ofrezco a continuación una pequeña sinopsis y las impresiones que me ha dejado la película.

La historia se sitúa en el año 2018, en pleno apogeo de la guerra contra las máquinas. Skynet se dedica a producir y diseñar terminators de distintos tipos que lanza contra la humanidad con la intención de aniquilarla por completo. John Connor (Christian Bale) es ya un adulto hecho y derecho. Se ha convertido en miembro de la resistencia para intentar derrotar a Skynet y, a raíz de los acontecimientos de las otras entregas, algunos lo ven como el profeta que pondrá fin a la guerra contra las máquinas mientras que otros lo consideran un farsante.

La película arranca con el descubrimiento por parte de la resistencia de una base subterránea donde Skynet está desarrollando los primeros prototipos de T-800, el temido cyborg que encarnaba Arnold Swarchenegger en las anteriores entregas. Así mismo, la resistencia obtiene una señal de onda corta que permite detener y destruir a las máquinas, lo que les permitiría poner punto y final a la guerra contra las máquinas. Como es lógico, Skynet no va a permitir que escapen de rositas y bombardea el lugar, salvándose únicamente Connor in extremis tras vérselas contra un T-600.

Connor escapa, pero de las ruinas del lugar surge Marcus Wright (Sam Worthington), un hombre que fue condenado a muerte 15 años atrás pero que antes de morir donó su cuerpo a la ciencia. Marcus no sabe lo que ha pasado pero empieza a andar. No tarda en llegar a las ruinas de lo que fue la ciudad de Los Angeles y se topa con un T-600, un modelo humanoide de terminator que no duda en dispararle. Es salvado in extremis por un joven Kyle Reese, que vive en las ruinas de la ciudad con una niña pequeña que permanece muda. Kyle informa a Marcus del alzamiento de las máquinas y de la resistencia, ante lo que Marcus reacciona con gesto de incomprensión pues no recuerda nada de los últimos quince años.

Empiezan a sucederse una serie de acontecimientos que nos narran las aventuras de los dos protagonistas: por una parte Connor se dedica a probar la señal de onda para comprobar su efectividad contra las máquinas mientras intenta ubicar el paradero de su futuro padre, Kyle Reese e infunde ánimos a la humanidad a través de la radio. Por su parte Marcus, acompañado por Kyle, inicia la búsqueda de la resistencia aunque la verdadera intención de Marcus es llegar a Skynet para obtener respuestas.

Y paro de contar que si no me cargo la película.

La película me ha gustado. Ilustra, por fin, el esperado conflicto armado entre humanos y máquinas que se ha ido gestando en las tres entregas anteriores. Terminator: Salvation nos muestra un mundo devastado, arrasado por las máquinas en su guerra contra los humanos. Éstos parecen insignificantes en comparación con los engendros mecánicos que Skynet envía contra ellos. Como en todos estos conflictos, la guerra es capaz de sacar lo mejor y lo peor de las personas como tendréis ocasión de comprobar.

Sorprende el hecho de que, a mi modo de ver, la mayor parte del protagonismo recae sobre Marcus Wright, el personaje de Sam Worthington, cuya misteriosa historia es durante buena parte del eje de la historia, quedando John Connor como un secundario en muchas ocasiones. Se aprovecha una vez más el asunto de los viajes en el tiempo para intentar ilustrar la idea de varios futuros alternativos e intentar sorprender al espectador.

Los efectos especiales son espectaculares. Atrás queda la época de los terminator de cartón piedra. Esta vez seremos testigos de la aparición de bicharracos mecánicos que nos dejarán con la boca abierta. Una lástima la ausencia de los terminator de metal líquido, cuyo efecto a día de hoy sigue sorprendiéndome. Lo que si que encontraréis son escenas de acción a mansalva.

El colofón de la película (a riesgo de spoilear un poco) es el enfrentamiento de Connor y el primer prototipo de T-800, que tiene un careto que a todos os resultará familiar.

Y hasta aquí la entrada. Terminator: Salvation es una película que entretiene y se deja ver. Destaca el personaje de Sam Worthington que en muchas ocasiones se come al de Christian Bale. No penséis que estamos ante el final de la saga, pues el final es lo bastante abierto como para rodar una quinta entrega. Ya veremos que nos depara el futuro porque con todos los viajes en el tiempo que han tenido lugar en la saga no sabemos lo que puede suceder.