Cine: Up. Pixar lo vuelve a conseguir

Confieso que, por "culpa" del verano, tengo el blog bastante abandonado. Aunque estos días me sobra el tiempo prefiero dedicarlo a la lectura, los videojuegos, los amigos, la playa, el cine, etc, etc. Un cúmulo de cosas que provocan que, por perrería, lleve más de un mes sin escribir una entrada. Precisamente hace poco fui a ver la última película de Pixar, Up, película que me encantó y de la que voy a hablar en la siguiente entrada.

A pesar de que es una idea que muy poco a poco empieza a erradicarse, lo cierto es que la gran mayoría del público piensa que la animación es un vehículo que únicamente sirve para contar historias para niños. Por suerte, Pixar nos ofrece una película que aunque puede ser disfrutada por los pequeños de cada casa, también es capaz de encandilar a los adultos.

El argumento del film es el siguiente: Carl Fredricksen es un anciano que vive sólo en su casa, alrededor de la cual están construyendo edificios. Vive bastante amargado desde la muerte de su esposa, Ellie, y acosado por el constructor que pretende mandarlo a un asilo para quedarse con su casa para construir sobre ella. Viendo que no tiene nada que perder, Carl opta por hacer realidad el sueño de su difunta esposa: llegar a unas remotas cataratas situadas en América del Sur. Ni corto ni perezoso, Carl ata una ingente cantidad de globos de helio a su chimenea que provocan que la casa salga volando. La aventura está servida.

El viaje de Carl no va a ser fácil y los problemas no tardan en empezar: el primero de ellos es Russell, un boy scout que está de polizón en la casa flotante para obtener su medalla al mérito por ayudar a un anciano. Carl se resigna a llevar a Russell en su aventura que no ha hecho más que empezar.

Y paro de contar que si no me cargo la película.

Bajo lo que aparentemente es un guión simplón se encuentra una historia maravillosa capaz de hacernos reír o llorar dependiendo de la situación. A lo largo de la película, los personajes evolucionan, sobretodo el gruñón señor Fredicksen. 

La película me encantó, lo que no evita que cuente con algunos clichés característicos de los films orientados hacia el público infantil. A pesar de ello, es una gran película que a mi me gusta definir como entrañable y que hará las delicias de todo aquel que vaya a verla, ya sea para partirse de risa o para soltar un par de lagrimillas en los momentos más emotivos. Muy recomendable. Un saludo.