Análisis: Batman Arkham Asylum

Después de leer el avance de la edición GOTY de Batman Arkham Asylum, me han entrado ganas de escribir un análisis del último (y muchos dicen que del mejor) videojuego protagonizado por el caballero oscuro. Vaya por delante el hecho de que no me considero fan del héroe disfrazado de murciélago. He visto las películas (desde las de Tim Burton hasta las últimas adaptaciones de Christopher Nolan pasando por las infumables de Joel Schumacher), he visto algún capítulo aislado de la serie de animación y, como muchos, me he reído con la serie de los 70 con sus cómicas onomatopeyas. Poco más, la verdad. Nunca he leído un cómic del caballero oscuro, de manera que el siguiente análisis se basará en mis apreciaciones del videojuego en sí mismo al margen de la adaptación que haga de las aventuras de Batman. Dicho todo esto, empecemos.

Mucho se ha criticado en la presente generación que unos buenos gráficos hacen bueno a un videojuego al margen de otros aspectos. Al margen de lo cierto o falso de esta afirmación, yo soy de los que se les cae la baba al ver un juego con gráficos de escándalo y este es el caso de Arkham Asylum. El psiquiátrico donde tiene lugar la aventura de Batman está recreado con un nivel de detalle que solo puede calificarse como obsesivo. Texturas cuidadas, detalles por todas partes,cristales arrugados que deforman lo que se ve tras ellos, reflejos, efectos de luces, plantas que cimbrean con el viento… Todo en Arkham Asylum, desde el principio hasta el final, es un espectáculo para la vista. En ningún momento veremos un paraje descuidado y hasta el rincón más oscuro y polvoriento tiene un nivel de detalle y cuidado que pocos juegos en la presente generación consiguen superar.

Pero bueno, creo yo que en un juego de Batman, lo más importante es Batman, desde luego, y el diseño del caballero oscuro es para quitarse el sombrero. La recreación del personaje creado por Bob Kane es magistral como pocas. El traje de Batman, a caballo entre un disfraz y una armadura, es una gozada para la vista, desde la punta de las orejas hasta las botas, pasando por el pecho, el cinturón y las piernas. El obsesivo nivel de detalle del que hace gala el juego se extiende al personaje protagonista, pues en algunas escenas en las que la cámara se acerca seremos capaces de apreciar incluso los pelos de la barba que le van creciendo al caballero oscuro. Mención especial merece la capa del héroe, dotada de unos movimientos muy creíbles. Permanece caída cuando Batman está quieto pero aletea y se ondula de una manera espectacularmente realista cuando nuestro personaje corre. Para rematar este aspecto, conforme avanza la aventura veremos como el traje de Batman se degrada a base de recibir golpes. Podremos apreciar un creciente número de arañazos y cortes en el traje del caballero oscuro, así como nuestra capa sufrirá desgarrones y se estropeará por los bordes. Lo dicho, una gozada.

Con los escenarios y nuestro protagonista principal cubiertos, nos queda hablar del resto de personajes. Como es de suponer, la palma se la llevan los jefes finales, esto es, los archienemigos de Batman. Lidera este apartado el Joker, al que también da gusto ver en pantalla, aunque el resto de secundarios no desmerecen el conjunto. Sorprende ver a un comisario Gordon muy musculoso aunque tampoco daña la vista. El modelado de personajes como Harley Quinn, la novia/ayudante del Joker también está muy conseguido así como otros enemigos finales como Hiedra Venenosa. Hay casos excepcionales y muy espectaculares, como Bane o el Cocodrilo Asesino, que al ser más grandes cuentan con un nivel de detalle mayor. En el caso de Cocodrilo la cosa es tan salvaje que hasta podemos contarle las escamas.

Los matones del Joker o los presos fugados, al ser los enemigos que más nos encontraremos, no tienen un acabado tan espectacular aunque no por eso no dejan de estar muy bien hechos. Al ser enemigos que nos encontraremos a menudo, no tardaremos en descubrir que los modelos se repiten, pero bueno, este es un mal endémico del que gozan muchos juegos, tampoco nos vamos a poner a pedir que todos los enemigos sean totalmente diferentes. Por suerte, los modelados son bastante variados para que no tengamos sensación de repetición.

Todo este apartado podría irse al traste por las animaciones, pero lo cierto es que el juego cumple con solvencia. Una vez más, Batman se lleva la palma: anda, corre, rueda por el suelo, salta, planea, da patadas y puñetazos con soltura, trepa, se desliza, avanza con sigilo, arranca rejillas… Y todo con una suavidad de movimientos impresionante. Ver en movimiento al caballero oscuro es un espectáculo que nadie debe perderse. Los matones del Joker intentan seguir la estela del caballero oscuro pero no terminan de conseguirlo. Aunque golpean y atacan decentemente, apenas cuentan con un par de animaciones a la hora de morir y tienen muchas veces la manía de sujetarse la cabeza al caer aunque Batman no les haya golpeado ahí. La alternativa es sujetarse el estómago y no queda del todo bien. Como además la acción se ralentiza al rematar a un enemigo, percatarse de este fallo es demasiado sencillo. De todas maneras, quizá le esté exigiendo demasiado a un juego que ofrece mucho a nivel gráfico.

A pesar de que el apartado gráfico es para levantarse y ponerse a aplaudir, a título personal cuenta con un par de fallos. El primero es que el precio que se paga por el alto nivel de detalle de los escenarios es que la interacción con los mismos es casi nula. El entorno es perfecto, si, pero solo sirve para mirarlo. No encontramos apenas elementos destruibles y quitando algún montón de papeles que podremos tirar, por regla general los escenarios son para ser admirados pero no tocados. Es una pena, desde luego. Por otra parte, Batman cuenta con la llamada Visión Detective, que le indica los elementos del escenario con los que puede interactuar (pocos, ya está dicho), si los enemigos van armados o no o que incluso le sirve para seguir rastros de personas. Al activar el modo Detective, nuestra visión pasa a alterar los colores del escenario, de manera que nos perderemos la espectacularidad de los mismos. Este modo, no obstante, ofrece también vistas memorables, como son los esqueletos de los enemigos perfectamente recreados (ya que los veremos como si fueran una radiografía).

Aunque el apartado gráfico tenga estos, llamémosles "fallos", eso no le resta un ápice de espectáculo a la experiencia de juego y desde que empecemos el juego hasta que lo terminemos podremos recrearnos en la belleza de los escenarios.

Tras este exhaustivo paseo por los gráficos del juego, llega la hora de pasar al sonido. A nivel sonoro, el juego me produce a veces impresiones enfrentadas. Aunque cuenta con partituras que me encantan, otras no me han terminado de gustar. La melodía del inicio del juego es soberbia, así como los pasajes que escuchamos cuando luchamos con los jefes finales. La música que suena cuando estás en la guarida del Cocodrilo Asesino consigue acelerarte el ritmo cardíaco, de manera que a nivel sonoro el apartado es muy satisfactorio. A pesar de ello, hay algunas partituras que escucharemos en los momentos "normales" del juego que sencillamente no me dicen nada, están ahí para ambientar y punto. Cumplen pero no destacan y dado el altísimo nivel sonoro del que hace gala el juego en otros momentos, esto se nota. De todas maneras, Arkham Asylum cumple en este apartado con solvencia.

Los efectos de sonido tampoco están nada mal. Desde el sonido que producen los batarangs al ser lanzados, hasta las explosiones que escucharemos o los puñetazos que propina el hombre murciélago, todo está prefectamente recreado. Mención especial merecen las insoportables dentaduras del Joker y su peculiar castañeteo de dientes que más de una vez consiguieron sacarme de quicio.

Queda hablar en este apartado del doblaje al castellano, que es bueno y cuidado como pocos. Una vez más, Batman es de lo más destacado en este apartado, pues cuenta con la misma voz del doblador de Christian Bale en las últimas películas de Batman (Begins y El caballero oscuro). A pesar de que se ha dicho que la voz original del Joker (interpretada por el eterno Luke Skywalker, o sea, Mark Hamill) es insuperable, lo cierto es que el Joker en castellano suena muy bien, desquiciado, burlón y amenazante cuando se lo propone. El resto del repertorio también está muy conseguido: la voz juguetona de Harley Quinn es perfecta, Hiedra Venenosa y Bane también suenan convincentes, Enigma suena pedante como pocos y los matones, aunque al final nos acabamos sabiendo de memoria sus frases, también le ponen ganas al hablar. Para rematar la faena, encontraremos grabaciones de personajes que nos pondrán al día de la situación de los enemigos de Batman recluidos en el asilo.

Quizá va siendo hora de hablar un poco de la historia antes de pasar al apartado jugable. Para los que no lo sepan, Arkham Asylum arranca con el Joker siendo llevado a rastras por Batman de vuelta al asilo Arkham tras otra de sus notables fechorías. El hombre murciélago intuye que algo no va bien, pues Joker se ha rendido casi sin oponer resistencia, de manera que opta por entrar en el asilo para asegurarse de que Joker llega a su celda sin problemas. Los acontecimientos posteriores dan la razón a Batman: Joker se escapa de los guardias que le retienen y no tarda en evidenciarse el hecho de que pretende apoderarse del psiquiátrico. Joker reta a Batman a que lo capture si puede, de manera que el caballero oscuro de lanza en persecución del psicótico payaso. No tarda en hacerse evidente el hecho de que el Joker tiene un plan mayor que involucra incluso a algunos trabajadores del psiquiátrico. Batman tendrá que abrirse paso a través del descomunal asilo Arkham, enfrentándose a docenas de enmigos y desafíos para frustrar los planes del Joker. 

Nos encontramos ante un juego de acción que ofrece secciones separadas con tal maestría que hace que el ritmo no decaiga en ningún momento: así, tendremos pasajes en los que tendremos que enfrentarnos a carretadas de enemigos, otros en los que tocará hacer lo mismo pero de forma sigilosa, secciones de exploración e investigación e incluso algunos momentos de ligero plataformeo. Este cóctel está mezclado de una forma soberbia y disfrutaremos de cada uno de estos momentos como pocas veces se ha visto.

El control de Batman es muy bueno y nos permite adaptarnos a las distintas situaciones sin problemas. Batman dispone de un botón para golpear y otro para contraatacar si se aprieta en el momento justo, lo que hace que el sistema de combate sea sencillo de dominar. Inclinando el joystick decidiremos que que dirección vamos a golpear y con el botón de ataque podremos encadenar largas secuencias de combos.

Los momentos de sigilo e infiltración requieren más calma, sobretodo si hay matones armados, de manera que Batman, el rey del sigilo, dará lo mejor de sí. El hombre murciélago puede andar en cuclillas para no ser escuchado así como subir a gárgolas o meterse bajo rejillas de ventilación para aparecer y aniquilar de manera silenciosa a los matones desprevenidos.

A la hora de explorar el entorno (así como en los ya mencionados momentos de sigilo), el modo Detective se revela como nuestra mejor arma, ya que nos indica los elementos "interesantes" del escenario, lo que nos ayudará a encontrar un rastro, una vía de escape, etc.

Por último, tenemos los momentos de plataformas. Batman es todo un saltimbanqui y, merced a sus gadgets y su agilidad, puede escalar por los lugares más insospechados. El cabllero oscuro dispone de salto automático así como de la hablidad de agarrarse de los bordes, deslizarse por cornisas, etc.

La combinación de las ya citadas formas de juego está muy conseguida y los pasajes se suceden de tal forma para que no nos aburramos o echemos de menos algunos de ellos. 

Como en todo videojuego que se precie, Batman dispone de varios power-ups o mejoras que podremos ir obteniendo según obtengamos experiencia. Las mejoras van desde las típicas mejoras de salud hasta las del batarang, pasando por ampliar los combos cuerpo a cuerpo o la obtención de mejoras para nuestros artilugios. Al empezar el juego, contamos con los batarangs y el gancho, pero conforme avanzamos obtenemos nuevas herramientas como el gel explosivo (útil para volar paredes débiles o poner trampas), la batgarra (imprecindible para arrancar rejillas alejadas del suelo o atraer matones) y otros que me callo para no terminar de reventar el juego.

Para obtener experiencia podemos recurrir a los enfrentamientos contra los enemigos, aunque otra fuente igual de fiable es cumplir los desafíos de Enigma. Este loco de los acertijos ha repartido por todo el asilo de Arkham una serie de elementos que el caballero oscuro deberá encontrar para probarle que es el mejor detective del mundo. Aparecen en forma de pequeños símbolos de interrogación, las ya citadas cintas de entrevistas a los enemigos de Batman o elementos del escenario que tendremos que examinar con el modo detective para resolver el acertijo. Estos retos le dan vidilla al juego y nos obligarán a recorrer los escenarios más de una vez si queremos encontrarlos todos. Además, de esta manera desbloquearemos algunos desafíos en forma de pruebas en las que tendremos que eliminar enemigos, ya sea de forma sigilosa o yendo a saco. Estos desafíos se muestran al margen del modo principipal y constituyen un reto muy satisfactorio.

Y hasta aquí llega el análisis. Si habéis conseguido llegar hasta aquí, felicidades y espero que lo hayáis disfrutado. Batman Arkham Asylum es un juego que me compré las navidades pasadas y en ningún momento me decepcionó y solo me dio buenos ratos, desde la demo hasta el quizá poco espectacular final. Es un juego muy recomendable para todos los amantes de los juegos de acción y que además contará en breve con una nueva edición (con los mapas del modo desafío y la posibilidad de verlo en 3D, añadidos que a mi no me terminan de convencer, pero eso es otra historia). Como ya he dicho, no me considero fanático del caballero oscuro, pero sí me considero fanático de los videojuegos en general y Arkham Asylum es un juego que me ha encantado de principio a fin. Un juego muy recomendable, con unos gráficos de infarto, un doblaje al castellano soberbio y un desarrollo magnífico. Odiaréis terminarlo, porque además no es muy largo -10 ó 12 horas- pero es rejugable a más no poder. Lo dicho, un juegazo que nadie debería perderse. 

 

¿Qué son las fallas?

Tras sobrevivir un año más a las fallas, he sentido la necesidad de escribir una entrada en el blog hablando de ellas. Dejo un poco de lado mis temas habituales, como son los videojuegos, el manga o el anime para hablar de una fiesta tan emblemática como son las fallas. Para los que no lo sepan, las fallas son una festividad que se celebra en la ciudad de Valencia y algunos de los pueblos cercanos (así como algunas localidades de Castellón y Alicante) en la semana del 15 al 19 de marzo. Consiste en construir unos elaborados monumetos con un fuerte componente crítico y satírico. Cada agrupación fallera elabora uno de estos monumentos que van desde los más modestos hasta las fallas de categoría especial, auténticos monstruos que pueden alcanzar con facilidad los 20 metros de altura con presupuestos desorbitados. Y por si alguien no lo sabe, todos ellos son quemados la noche del 19 de marzo.

Como residente en Valencia desde que nací y al no estar afiliado a ninguna falla concreta, mis impresiones de las fallas puede que sean algo distintas a las de la mayoría. En esta entrada quiero reflejar que es lo que son para mí las fallas. Espero no ofender a nadie con lo que esta entrada refleja. Vamos allá.

LAS FALLAS SON…RUIDO

Sin ninguna duda, los protagonistas absolutos de las fallas son (aparte de los monumentos falleros, desde luego) los petardos. Empezando por la Mascletá, en la que explotan docenas de petardos culminando en el famoso terromoto, en el que el suelo tiembla, los cristales de las viviendas cercanas se estremecen y sientes como el cerebro se te intenta escapar por las orejas. No se puede describir, hay que vivirlo: ir a la plaza del ayuntamiento, sentirte rodeado por tropecientas personas y sentir como el mundo se reduce a esa sucesión de explosiones. No las cuento como mi acto favorito de las fallas, pero ahí están, son de lo más emblemático.

A pequeña escala podemos decir que en Valencia en fallas se tira un petardo cada 10 segundos aproximadamente. La BSO de la ciudad estos días consiste en una explosión cada dos por tres, producidas pos una amplísima gama de petardos: desde las inofensivas bombetas que hasta los bebés pueden tirar sin peligro hasta los masclets más gordos, que pueden compararse con cartuchos de dinamita. A título personal, creo que mi época de tirar petardos quedó atrás, aunque siempre me gusta agenciarme alguna caja para recordar viejos tiempos y realizar el siempre interesante experimento de incrustar un petardo en una mierda de perro y ver como estalla en pedazos.

Si os gusta el silencio y la tranquilidad, ni se os ocurra venir a las fallas, porque el ruido de los petardos puede volver loco a más de uno.

LAS FALLAS SON…LUCES

Empezando por la iluminación de las calles y llegando a los castillos de fuegos artificiales, otro elemento representativo de las fallas son las luces. Debo decir que, al igual que las urracas, me encanta todo lo que brilla, así que este aspecto de la fiesta fallera siempre me atrae muchísimo. Las luces de las calles no son muy impresionantes, siempre que no hablemos de la iluminación de ciertas calles como la falla Sueca-Literato Azorín, que siempre suele contar con una auténtica obra de ingeniería de iluminación de tal forma que puedo decir, sin temor a equivocarme, que en esas calles hay más luz de noche que de día.

Lo que más me gusta de las fallas son, sin duda, los castillos de fuegos artificiales, donde el ruido característico de una Mascletá queda en segundo plano en detrimento de la luz y el color. En la semana fallera, todas las noches se puede disfrutar de un espectacular castillo de fuegos artificiales que cuenta con su máximo exponente en la Nit del Foc, que se celebra el 18 de marzo por la noche y que suele ser el más espectacular de todos (a menos que pase como este año, en el que humo no me dejó ver nada)

LAS FALLAS SON…ANDAR

Con tanto monumento fallero, muchas calles son cortadas, de manera que coger el coche en fallas es poco menos que un suicidio. El transporte público ayuda, pero los autobuses tienen que afrontar las mismas calles cortadas y los metros sufren una saturación que yo solo había visto en imágenes del metro de Tokio, con personas que parecen sardinas en lata. Por todo esto, andar suele ser una actividad ampliamente aceptada en fallas, tanto para trasladarte como para recorrer la ciudad de arriba a abajo viendo los famosos monumentos falleros. Como es de suponer, de la mano de esto suelen venir los dolores de pies, las agujetas, el cansancio, etc, etc. En estas situaciones, siempre hay alguien que suele decir"¡Hey, son fallas!" Por suerte, de un tiempo a esta parte se suele habilitar el transporte público durante las 24 horas del día, algo que aunque de día sirve de poco, a altas horas de la noche siempre es de agradecer (ojalá se mantuviera el resto del año).

LAS FALLAS SON…GENTE

Otra cosa característica de las fallas es que la ciudad de Valencia se llena de gente hasta unos límites que parecen sobrepasar lo científicamente posible. La cantidad de turistas que recibe Valencia en fallas es brutal. No es raro ir andando por la calle y oír gente hablando en inglés, francés, alemán, portugués, italiano, japonés y un montón de lenguas que no soy capaz de reconocer. De hecho, llegados a cierto punto te da la impresión de que has salido al extranjero y que la paz y la unidad entre todas las razas del mundo viven en alegre armonía por la fiesta que se celebra.

No obstante, se producen masificaciones de gente que al final a mi, siento decirlo, me acaban agobiando. Una Mascletá es una prueba de fuego para cualquier enoclofóbico (gente con miedo a las multitudes), pero sabes a lo que te expones. Ir a ver fallas o pasear por el centro de la ciudad son también auténticas proezas, ya que el arte del empujón y el deslizamiento tiene que ser perfectamente dominada si quieres abrirte paso entre la muchedumbre.

Normalmente me gustan las multitudes, pero en fallas la cosa se pone realmente peligrosa. Una noche cualquiera, en una verbena, puedes verte perfectamente encerrado y agobiado por la multitud. La nit del foc es el ejemplo perfecto, con miles de personas en la calle que inundan incluso las calles más anchas de la ciudad y que te hacen pensar en un buen lanzallamas. 

Resumiendo, si os gustan los mogollones de gente, venid el año que viene a las fallas. Quedaréis ampliamente satisfechos.

LAS FALLAS SON…ALCOHOL

Que nadie se engañe¿Qué es una buena fiesta sin una buena borrachera? Las fallas cumplen este precepto a rajatabla y por la noche es más sencillo ver gente borracha que sobria. La ley antibotellón se va a hacer gárgaras estos días y todo el mundo va bebiendo por la calle. De hecho, para combatir los abusivos precios de las barras de algunas verbenas es lo más normal del mundo llevarse una botella con la mezcla ya preparada y empezar a darle al asunto en el castillo mientras lo ves.

Con tanta gente por la calle que va de etanol hasta las orejas, hacer amigos y ponerte a hablar con desconocidos es lo más sencillo del mundo, aunque ni siquiera hablen tu idioma.

LAS FALLAS SON…SUCIEDAD

Con tanta gente por la calle y tanto borracho suelto, la ciudad entera se convierte en una descomunal fosa séptica. Es una imagen habitual al terminar una verbena que el suelo no sea visible por la cantidad de restos que hay en el lugar. Los restos de petardos aportan su granito de arena y, desde luego, encontrar un lavabo puede ser un problema, de manera que cualquier árbol o hueco entre dos coches puede cumplir la misma función que un retrete ( y ojo que me refiero a ambos géneros, hombres y mujeres). Este aspecto es quizá uno de los más desagradables de las fallas, ya que Valencia acaba pareciendo una alcantarilla gigante, aunque debo añadir que los servicios de limpieza van a destajo e intentan limpiar la ciudad lo más rápidamente posible, aunque los pobres no dan abasto.

LAS FALLAS SON…CHURROS Y BUÑUELOS CON CHOCOLATE

Invitados imprescindibles de la semana fallera (y previas) son los eternos puestos de churros y buñuelos, tan abundantes que hay uno en cada esquina, como quien dice. Tanto paseo viendo fallas o yendo de fiesta da hambre, sin importar la hora del día, de manera que estos puestos hacen su agosto en marzo. Poco que añadir en este apartado, solo que si algún año en fallas no me tomo unos churros con chocolate siento un gran vacío en mi corazón (y en mi estómago, desde luego).

LAS FALLAS SON…LAS FALLAS, DESDE LUEGO

De la misma manera que los parisinos deben estar hartos de ver la torre Eiffel y los neoyorquinos de la Estatua de la Libertad, creo que ya no valoro los monumentos falleros en su justa medida. Todos los años aparecen ahí y ya no me asombran como antes, aunque siempre me alegra ver a alguien que no ha visto una falla en su vida alucinando en colores varios. Siempre se me encoge el corazón al ver arder uno de estos monumentos. De hecho, este año ha aparecido una campaña publicitaria (creo que de ono) que dice "Los valencianos son capaces de quemar el trabajo de un año en una noche". Qué gran verdad. Pero las tradiciones son las tradiciones y hay que cumplirlas porque son…¿tradicionales?

 

LAS FALLAS SON…

Las fallas son muchas más cosas, desde luego. Falleros y falleras, la ofrenda, la cridá, el ninot indultat, los eternos pasacalles (que hace cinco años casi me impiden comprarme el Resident Evil 4) y varias cosas más que he obviado en esta entrada. Pero, como persona que vive en Valencia y vivo las fallas un poco de lejos (sin estar apuntado a ninguna falla, quiero decir) estos son las conclusiones que he ido sacando año tras año. Como ahora tengo este blog he dicho "bueno, parece un buen momento para escribir lo que pienso". Espero no ofender a ningún valenciano fallero de pura cepa porque no es mi intención, desde luego. A los que esta fiesta os resulte ajena, os la recomiendo, desde luego, porque es algo que hay que vivir aunque sea una vez en la vida. Para mi, después de tantos años, es una fiesta que, siento decirlo, empieza a cansarme (debe ser la edad,supongo) y asomarme a la ventana el día 20 y no escuchar ningún petardo es casi un alivio. Espero que os haya parecido interesante la entrada, aunque no tenga nada que ver con las que escribo normalmente, pero tenia ganas de hacerla. A la próxima, volveré a los videojuegos. Un saludo.

 

 

 

Mini-entrada: Extrañas consecuencias del 8001050F (el error que dejó al mundo sin PS3 durante el 1-3-2010)

Ayer fue un día nefasto para la inmensa mayoría de poseedores de una PS3. Como casi todo el mundo sabe, ayer, 1 de marzo de 2010, la Playstation 3 de Sony sufrió un extraño error consecuencia de considerar el presente 2010 como año bisiesto cuando en realidad no lo es (o al menos esa es la justificación que se le ha dado). Dicho error, llamado 8001050F, imposibilitaba el acceso a PS Network, alteraba o eliminaba los trofeos que hubiese podido conseguir un jugador y básicamente impedía jugar con la consola,a pesar de mantener algunas funciones como la reproducción de películas.

Ríos de tinta han corrido acerca de esta gran cagada de Sony. Prueba de ello son los mas de 2000 posts en el foro de Meristation, la aparición de la noticia en las televisiones públicas y diarios del país, toneladas de comentarios en blogs y páginas de videojuegos de todo el mundo o los impepinables vídeos destinados a sacarle el lado humorístico al asunto, como el que mostraba que la mejor solución para solucionar el problema de la PS3 era conectar una XBOX360.

Casi todo el mundo tiene algo que decir de este asunto y en esta pequeña entrada quería mostrar la experiencia que he vivido con el 8001050F así como una curiosa consecuencia del mismo.

Soy poseedor de una PS3 de 40 gigas de las apodadas fat (las tochas, precedentes del modelo slim). El domingo 28 de febrero por la noche, estaba echándome una partidita al Uncharted 2, que adquirí recientemente. A pesar de tener que madrugar el lunes, como la mayoría de los mortales, estiré la viciada un poquito más de la cuenta, hasta eso de la 1 de la madrugada del ya empezado 1 de marzo de 2010. En aquel  momento no noté nada raro. Había consegui un par de trofeos, uno de ellos por haber encontrado 60 tesoros. Me extrañó que la consola no me indicara que hubiese conseguido dicho trofeo, pero era tarde, de manera que lo achaqué a algún error tonto de la consola y me fui a dormir.

Amaneció el 1 de marzo de 2010 y, una vez transcurrida la mañana, volví a mi casa para comer. No tardé en enterarme de la nefasta noticia y, presa de la curiosidad, encendí mi PS3. Como muchas otras, mi máquina había sido afectada por el error, de manera que opté por apagarla y ver si aquello se solucionaba. 

Como muchos, me acosté con un alto nivel de incertidumbre, deseando que el condenado 8001050F desapareciera de mi consola tan rápido como había llegado. Por suerte, esta tarde mi PS3 ya había vuelto a ser la de siempre (al margen de cierto error en la fecha, ya que la que aparecía era el 29 de abril de 2020, pero bueno, eso lo he arreglado rápido). Superado el susto, he seguido con mi partida al Uncharted 2, en la cual aparentemente no me faltaba ningún trofeo.

Sin embargo, al conseguir 70 tesoros y obtener el trofeo correspondiente, no he podido evitar fijarme en que, a pesar de tener el trofeo correspondiente a los 70 tesoros, el de 60 tesoros no me aparecía como conseguido WTF? En fin, para los amantes de las pruebas, he hecho una foto a la pantalla para poder demostrar mis palabras

Lamento la mala calidad de la imagen, pero en ella puede apreciarse que tengo el trofeo de los 70 tesoros e, inexplicablemente, me falta el correspodiente a los 60. He resincronizados los trofeos un par de veces y el ¿error?¿curiosidad? persiste. Es una gran putada porque la carencia de un trofeo me impedirá acceder al de platino en su momento. De todas maneras, el fenómeno es curioso cuanto menos y supongo que es consecuencia de haber obtenido el trofeo durante la primera hora del día maldito.Espero poder decir en breve que el asunto se ha solucionado.

Hasta aquí la entrada, corta a diferencia de los mostrencos que suelo escribir. Podría soltar una parrafada inmensa acerca de la monumental putada que nos supuso a todos los afectados el 8001050F, pero creo que tampoco solucionaría nada y debo decir que he respirado aliviado cuando he visto que el error había desaparecido. Eso sí, Sony se merece un buen tirón de orejas por permitir que esta monumental cagada se haya producido. Esperemos que no se repita y ojalá que todos los afectados seamos compensados de alguna manera. Un saludo.