La Torre Oscura de Stephen King

Existen autores que, al margen de los libros que escriban, siempre serán recordados por una obra muy concreta. Ahí está Tolkien con su Señor de los Anillos, J.K. Rowling con su Harry Potter, Arthur Conan Doyle con Sherlock Holmes… En el caso de escritores como Stephen King la cosa está más complicada. Autor prolífico y comercial como pocos, sería difícil decir cual es su obra más relevante. Candidatas, al margen de su calidad, hay bastantes: It, Cujo, El resplandor, Carrie, Apocalipsis, La milla verde… La lista es larga y decidirse sería complicado (al margen de los gustos de cada uno). En esta entrada quiero hablar de la historia más importante (según el propio King) que el escritor de terror ha creado. Se trata de la Torre Oscura, una serie de siete libros, el primero de los cuales King empezó a escribir en 1970 y cuya última entrega se publicó en 2005. Adentrémonos en el mundo de Rolando de Gilead, el último pistolero. Un mundo que, como el primer libro indica "se ha movido".

"El hombre de negro huía a través del desierto y el pistolero iba en pos de él"

El propio King lo reconoce: puede que el resto del libro sea una bazofia, pero la primera frase es jodidamente buena. Así conocemos a Rolando de Gilead, el último pistolero de un mundo que se ha movido. Hablar del argumento de la Torre Oscura es complicado, pero lo cierto es que al principio el lector se encuentra perdido. Rolando persigue al hombre de negro a través del desierto, pero no se nos aclara ni cómo ha llegado al desierto, ni quién es el hombre de negro, ni por qué le está persiguiendo…ni nada de nada.

Conforme avanza la historia, se nos va suministrando información con cuentagotas y siempre de manera muy ambigua. Está claro que el mundo del pistolero no es el nuestro, pero hay una preocupante cantidad de similitudes: marcas de refresco con un parecido sospechoso a las nuestras, desechos de máquinas que nos resultarán familiares e incluso alguna canción de los Beatles con la letra algo alterada.

Según avanzamos a través de la historia, se nos revela la búsqueda y la misión del último pistolero: alcanzar la Torre Oscura. Qué es exactamente la Torre y cuál es su función en la historia es algo que no acaba de quedar claro hasta que se alcanzan etapas posteriores de la historia. Rolando se nos presenta como una especie de Clint Eastwood en los tiempos de El bueno, el feo y el malo. Puede pensarse en él como un héroe, aunque antihéroe es algo que le pega mucho más. A pesar de no querer dañar a nadie, el pistolero no dudará a la hora de hacer lo que sea y sacrificar a quien sea para alcanzar la Torre Oscura.

La Torre Oscura es la búsqueda de una obsesión que atrapa al lector de manera inmisericorde y le obliga a unirse a Rolando para alcanzar el maldito edificio de una vez por todas aplastando a todo aquel que se interponga en su camino.

King abandona el género al que tiene acostumbrado a su público, el terror, para adentrarse en el terreno de la literatura fantástica. Y lo cierto es que, a título personal, la jugada le sale bien. King consigue crear un mundo extraño y apocalíptico, con destellos de magia, hechiceros y malignos demonios que harán las delicias de aquellos a quienes les guste el género fantástico. No obstante, King no olvida lo que mejor se le da y nos suele ofrecer pasajes que a los lectores de las novelas de King les harán más gracia.

La historia de Rolando de Gilead es una de las obras más ambiciosas de King, sin ninguna duda, que se esforzó en crear una peculiar manera de hablar entre los personajes del mundo del pistolero y que incluso creó una lenguaje nuevo al estilo del élfico de Tolkien (aunque a menor escala, desde luego).

Hablar de la Torre Oscura es hablar de la historia de Stephen King como escritor. El primer volumen fue publicado en su totalidad en 1982 y el último en 2005, de manera que la evolución y los cambios de estilo a lo largo de todas las obras es patente. En el primer volumen de la Torre Oscura: La hierba del diablo (reeditado como El pistolero), vemos a un joven King prepotente, que no duda en utilizar palabras atípicas, extrañas metáforas y frases enrevesadas, lo que manifiesta cuanto valora esta historia. El resto de volúmenes ven rebajados este listón literario y se adaptan a la tendencia que sigue el escritor en esos momentos de su carrera.

Existe un importante punto de inflexión en la escritura de La Torre Oscura que se sitúa entre la publicación de la cuarta y quinta parte. Para los que no lo sepan, King fue atropellado en 1999 y la historia de Rolando estuvo a punto de no ver su final. Como si hubiera recibido una especie de toque de atención del destino, King escribió los tres volúmenes restantes de golpe y de hecho éstos se publicaron en tres años consecutivos (2003, 2004 y 2005). Muchos piensan que King se apresuró con el final de la Torre y lo cierto es que los tres últimos volúmenes toman unos derroteros inesperados en comparación a los cuatro primeros, que fueron escritos con más tiempo (1982, 1987, 1991 y 1997). 

La Torre Oscura es el nexo de unión entre varios mundos y es también un nexo entre todas las obras de King. La Torre parece ser el centro de muchos de los escritos de King y en muchos de sus libros encontramos referencias a la historia de Rolando. También es frecuente que algunos personajes de los libros de King aparezcan en los libros de la Torre Oscura. Es el caso del padre Callahan, superviviente de El misterio de Salem’s Lot o Ted Brautigan, al que muchos recordarán con el rostro de Anthony Hopkins en Corazones en la Atlántida.

Las conexiones entre La Torre Oscura y el resto de libros de King son numerosas y os invito a que las investiguéis (vía wikipedia o similar) porque listarlas todas haría la entrada muy larga y la llenaría de spoilers.

Hoy en día, hacerse con los siete volúmenes de la Torre Oscura es cosa sencilla, pues hace poco se reeditaron los cuatro primeros con nuevas ilustraciones y los tres restantes ya están incluso en edición de bolsillo. En el caso del primer volumen, la cosa fue más escandalosa, pues se incluyeron treinta y cinco páginas nuevas. Este nuevo material (que no eran treinta y cinco páginas de golpe sino párrafos nuevos insertados en la obra original) hace referencia a tomos posteriores para dotar de un nuevo significado al primer volumen. Esto es lógico si tenemos en cuenta que, al empezar a escribir esta historia, King no tenía ni idea de como iba a terminar, de manera que a ratos la historia se torna algo compleja llegando a rallar en la incoherencia.

A título personal, no soy seguidor ferviente de la obra de Stephen King, pero la Torre Oscura tiene una magia especial. La historia de Rolando tiene algo que te impulsa a seguir leyendo. El pistolero al principio es un completo desconocido que incluso te llega a caer mal en ocasiones, pero según avanza la historia le vas cogiendo cariño al descubrir su pasado y sus motivaciones. No obstante, la Torre siempre está ahí, en el horizonte y nadie podrá impedir que Rolando (y el lector) la alcance.

Hacer una sinopsis de la historia y el resto de personajes es una tarea imposible si no quiero llenar la entrada de spoilers. Hablar del final, saber si Rolando llega a la puñetera Torre de una vez por todas, es algo que no se puede decir si no se quiere destrozar la magia de esta historia. Baste con saber que el último pistolero tiene que llegar a la Torre Oscura a cualquier precio y si os gusta disfrutar de una buena historia con algunos de los compases de King aliñados con características de la literatura fantástica, esta serie de siete libros es muy recomendable, sobre todo de cara al verano donde quien más quien menos dispone de un poco de tiempo libre.

Espero haberos despertado el gusanillo de la lectura y que le déis una oportunidad a la historia de Rolando (o Roland, como prefieran los más puristas). Un saludo.