Análisis: Super Mario Galaxy 2

No me gusta escribir entradas de juegos que aún no he terminado, pero considerando que sólo me falta una estrella del total que hay en el juego, creo que he jugado lo suficiente para tener una opinión bastante formada de este juego de Mario (además, la última estrella me está costando dios y ayuda, aparte de momentos de frustración como hacía tiempo que no experimentaba), de manera que vamos a adentrarnos en esta segunda aventura galáctica del fontanero más famoso de nintendo.
 
 
Confieso que cuando me compré el primer Mario Galaxy era escéptico. Mario Sunshine me había dejado un sabor de boca más bien agridulce (aún recordaba aquellas infernales 240 azules que eran casi imposibles de encontrar en su totalidad) pero bueno, es casi obligatorio comprarte un juego de Mario cuando te compras una consola de nintendo, así que lo llevé a casa con mi nueva Wii. El juego me sorprendió gratamente y debo decir que lo disfruté muchísimo. Super Mario Galaxy era, es y será un juego sobresaliente, sublime, que ofrecía al jugador una cantidad de espectaculares situaciones en las que era imposible aburrirse. Desde la primera hasta la última estrella, el primer Mario Galaxy ofrecía diversión a raudales y, una vez lo terminé, me faltó tiempo para repetir la jugada con Luigi.
 
El anuncio de su segunda parte me dio un poco de miedo. El primer Mario Galaxy era tan bueno que hacer una secuela a su altura se me antojaba una tarea imposible. Vistas las buenas notas que iba cosechando el juego allá por donde pasaba, hice de tripas corazón y, a pesar de la desconfianza que producen las segundas partes, me agencié el juego para viajar por el universo y salvar a la princesa Peach por enésima vez.  Hablar de una secuela implica casi siempre compararlo con el original. Veamos como se defiende Mario Galaxy 2. Estas son mis impresiones.
 
A nivel gráfico, este juego mantiene la esencia del original. Poco se podía mejorar en este aspecto, creo yo. Mario Galaxy no era un juego lo que se dice "espectacular" a nivel gráfico (estamos hablando de un juego de Wii, no lo olvidemos), pero la palabra que mejor se ajusta para describirlo es, al margen de su simpleza, "bonito". Tanto el original como la secuela que nos ocupa ofrecen unos gráficos preciosos, lejos de lo que 360 y PS3 pueden ofrecer, pero a pesar de ello son un placer para la vista. Mario está muy bien animado, los entornos son coloridos y resultones, el agua tiene un nivel más que aceptable, los enemigos siguen esta estela… Hay momentos en los que realmente se consigue sorprender al jugador, con ciertos entornos muy espectaculares (los volcanes, por ejemplo, con una lava que casi quema al mirarla) o los descomunales jefes finales, que siempre pondrán en apuros al jugador. Poco que reprochar en este aspecto. Mario Galaxy 2 es tan bueno a nivel gráfico como su predecesor y nos sigue ofreciendo unos gráficos que siempre da gusto mirar.
 
 
 
Vamos con la música. A nivel sonoro, los juegos de Mario siempre han ofrecido un buen nivel y este Galaxy 2 no se queda atrás. Muchas piezas están orquestadas y es una gozada escucharlas. Hay partituras que repiten del primer juego, como es de esperar, pero existe un buen número de melodías nuevas que harán las delicias del jugador. Desde luego, no todas las melodías están al mismo nivel. Algunas destacan sobre el resto, como es el caso de las melodías de las fases de loe jefes, con un tono épico más acusado. Así mismo, hay algunas partituras que se graban en la memoria con más fuerza que otras (el tema de la primera galaxia es sencillamente soberbio). Las melodías que no destacan tampoco son malas, se limitan a ser correctas y a ambientar, labor que cumplen con solvencia. Para los nostálgicos, la música sufre una alteración cuando montamos sobre Yoshi a la que la mayoría ya estamos acostumbrados desde los tiempos de Super Mario World. Para rematar la faena, hay algunas melodías que repiten de los anteriores juegos del fontanero desde sus inicios, así que los fans de las melodías originales estarán satisfechos. Poco que añadir en lo que respecta a los efectos de sonido. Mario sigue con sus gritos cuando salta, los trozos de estrella siguen repiqueteando cuando caen al suelo, Bowser gruñe cuando luchamos contra él… Lo dicho, un apartado correcto.
 
 
 
 
Llegamos al apartado de jugabilidad. Si algo es bueno ¿para qué cambiarlo? Esto debieron pensar los de nintendo con SMG2, ya que Mario conserva todas las habilidades del juego original, incluyendo el famoso giro que se hace al sacudir el mando de Wii. Mario anda, corre y salta de maneras muy diferentes para afrontar este plataformas con garantías: salto normal, doble, triple, de longitud, hacia atrás, escalada entre paredes… Nada nuevo bajo el sol.
 
Y es que el 2 que adorna el final del título de este juego no está de adorno. La sensación que produce el juego es la de seguir jugando al primer Mario Galaxy, cogiendo estrellas a puntapala. Eso sí, de la misma manera que cada una de las estrellas del original te soprendía, las de esta segunda parte lo siguen haciendo, pues el nivel de novedades es elevado.
 
La promesa de la simplificación de la historia se cumplió, como anunciaron desde nintendo. Esta vez Bowser secuestra a la princesa para que le haga…¡un pastel! De propina, Bowser ha vuelto a robar las estrellas que le han otorgado un tamaño descomunal. Bowser huye al centro de universo y Mario se lanza en su persecución. Desaparece el planetario de la primera entrega en detrimento de algo más simple: Mario viaja en una nave que es una réplica de su cabeza a través de los distintos mundos. El sistema es sencillo, pues gracias a un mapa similar al que se estrenó en Super Mario Bros 3, Mario va accediendo a las distintas galaxias.
 
 
 
 
Como buen plataformas, el juego obliga al usuario a hacer gala de su hablidad a base de dar saltos para avanzar por cada una de las galaxias y llegar al trofeo que hay al final: una estrella que nos permitirá avanzar en nuestro recorrido. Sorprendía la originalidad del primer Mario Galaxy en las situaciones que tocaba afrontar para conseguir cada una de las estrellas. Esta secuela consigue mantener ese espíritu y nos sigue ofreciendo decenas de nuevas situaciones que no dejarán indiferente a nadie.
 
 
El plantel de novedades es importante. Para empezar, Yoshi ha vuelto para hacer las delicias de los fans del dinosaurio de larga lengua. Yoshi sigue pudiéndose comer a los enemigos (algo que con el puntero del mando de Wii es más fácil que nunca) aunque su lengua también nos permitirá alcanzar plataformas y cruzar abismos a base de balancearnos en unos curiosos puntos de agarre con forma de flor. El pataleo para flotar sigue siendo una de las características del dinosaurio verde y a buen seguro nos sacará de más de un apuro. En el campo de habilidades nuevas tenemos las frutas, tres concretamente, que darán nuevas habilidades a nuestro amigo Yoshi. La azul le permitirá flotar durante unos segundos para alcanzar zonas más elevadas (habilidad bastante sosa,pero bueno); la roja, picante como pocas, le otorgará una gran velocidad que lo hará más incontrolable pero a la vez le permitirá andar por paredes (esta fruta requerirá bastante habilidad por nuestra parte). La amarilla rodeará a Yoshi de un aura que hará visibles plataformas invisibles para que podamos avanzar (esta fruta es curiosa, cuanto menos). En definitiva, la aparición de Yoshi nos obligará a afrontar curiosas pero divertidas situaciones.
 
 
Mario cuenta además con nuevos disfraces. A los ya conocidos (la flor de fuego que nos permite lanzar bolas de fuego, el traje de abeja para volar durante unos instantes, Mario fantasma, para flotar y atravesar paredes, el muelle para rebotar y saltar muy alto o la típica estrella de invencibilidad) se unen nuevos poderes como el traje de Mario nube, que nos otorgará la capacidad de crear tres nubes en mitad de un salto agitando el mando de Wii. Solo podemos crear tres nubes por cada champiñon nube que recojamos. En los compases finales del juego, tendremos que utilizar con cabeza estas tres nubes si queremos avanzar con éxito. Otra novedad es el champiñon roca, que nos da la habilidad de convertirnos en una gran bola de piedra. En esta forma, Mario arrasa con casi todo lo que se cruza en su camino. Como contrapartida, controlarlo es muy complicado y es sencillo que nos despeñemos por algún abismo. Otra nueva habilidad es el taladro, que nos permitirá atravesar planetas de un lado al otro y emerger en nuevas secciones. Todas estas habilidades dotan al juego de una dinamismo y variedad sorprendentes. Se echa de menos la flor de hielo, pero las consecuencias del poder que otorgaba se seguirán viendo.
 
Mario Galaxy 2 sigue jugando con la gravedad, de manera que en muchas ocasiones nos veremos andando cabeza abajo, por las paredes e incluso por el techo. Se han creado nuevas situaciones en este aspecto, como masas de agua que flotan y que tendremos que atravesar con cuidado. 
 
En esta ocasión, Luigi no aparecerá al final del juego, sino que a veces nos lo cruzaremos y podremos jugar con él para conseguir alguna estrella puntual. El hermanísimo salta más que nuestro querido Mario, pero es también más difícil de controlar, de manera que nos tendremos que andar con ojo cuando optemos con jugar con él.
 
El nivel de novedades en SMG2 es elevado y variado con ganas. No quiero hablar de todas para no destrozar la experiencia, de manera que lo mejor es que las experimentéis por vosotros mismos.
 
 
 
 
¿Y qué ha pasado con el tan cacareado aumento de la dificultad respecto al primer Mario Galaxy? Nintendo se ha curado en salud y ha vuelto a recurrir a la misma jugada que empleó en el original. Conseguir las 70 estrellas necesarias para llegar a Bowser y "pasarse el juego" es una tarea que está al alcance de la mayoría. Vale que en esta ocasión las estrellas son algo más difíciles de conseguir, pero tampoco es para tirarse de los pelos. Los jugadores que no busquen un reto excesivo quedarán satisfechos.
 
Conseguir las 120 estrellas totales ya es otra cosa, de tal manera que las estrellas del último mundo, que aparece tras derrotar a Bowser, nos exigirá algo más de habilidad. No es una tarea imposible, desde luego, pero si que requerirá de nuestra pericia con el mando.
 
¡PELIGRO SPOILERS!
 
Con 120 estrellas en nuestro haber, puede decirse que hemos llegado a la mitad del juego, pues aparecerán 120 estrellas más para recolectar. De todas maneras, estas estrellas no nos reportarán nuevos recorridos y situaciones. Me explico: con cada una de las 120 estrellas originales (las amarillas de toda la vida) tendremos que hacer un recorrido concreto que casi casi nos impone el juego. Las estrellas que aparecen como consecuencia de un cometa siguen este esquema. La excepción a esta regla son las estrellas escondidas, que casi siempre nos requerirán cebar a un destello glotón para llegar a la nueva estrella en cuestión. Una vez aparecen las 120 estrellas verdes, tendremos que repetir el recorrido de cada uno de las galaxias. Los mundos son los mismos, con la diferencia que aparecerán las susodichas estrellas verdes donde menos te lo esperes. Algunas de estas estrellas verdes están muy escondidas y nos obligarán a recorrer los mundos arriba y abajo. Otras serán fáciles de localizar pero requerirán de todas nuestras habilidades para cogerlas ya que estarán en lugares muy inaccesbles. En cualquiera de los casos, el tintineo de las estrellas verdes será nuestra guía para encontrarlas. Muchas de estrellas son de una dificultad desquiciante, bien porque no conseguimos encontrarlas o bien porque están situadas con muy mala idea. El que busque un reto quedará ampliamente satisfecho con la búsqueda de las estrellas verdes. Vale que hubiera sido mejor incluir nuevos mundos en vez de tener que volver a recorrer los anteriores, pero tampoco vamos a pedirle peras al olmo, pues este SMG2 dispone de un buen puñado de mundos que hacen muy difícil el aburrirse. Con 240 estrellas en nuestro saco (y después de cumplir cierto requisito que no quiero revelar) accederemos a la última galaxia y a las dos últimas estrellas. La 241 es muy complicada, pero se puede hacer. Mientras escribo estas líneas, todavía no he conseguido la 242 (como he indicado al principio de la entrada). Puedo decir sin temor a equivocarme que esta estrella es la más complicada del juego y que de momento ya llevo gastado un buen puñado de vidas (acompañado de expresiones del tipo "esto es imposible", "¡joder, esta vez casi lo consigo!" y el consabido lanzamiento del mando de Wii contra el televisor mientras me alejo para relajarme un poco). La práctica hace al maestro y espero poder editar en breve esta entrada para decir que por fin lo he conseguido.
 
FIN SPOILERS
 
Debo decir que era escéptico es lo que a Super Mario Galaxy 2 se refiere (me temía algo parecido a lo ocurrido con Bioshock 2, juegazo que estará siempre a la sombra de su primera parte), pero después de un buen puñado de horas de juego puedo asegurar que SMG2 está a la altura de la obra original. Nos encontramos ante un juego largo, divertido, variado, más difícil que el original y que, creo yo, no aburrirá a nadie. Si te gustó el Mario Galaxy original es imposible que no te guste este. Si no lo has probado, dale una oportunidad. Estamos ante un juego que ningún usuario de Wii debería perderse y que prácticamente cualquier jugador disfrutará. Un saludo.