Análisis: Kingdom Hearts Birth By Sleep

Kingdom Hearts: Birth by sleep es, básicamente, la razón por la que me alegraba tener una PSP en casa. Nunca le he hecho mucho caso a la portátil de Sony y mi hermano, legítimo propietario de la misma, la monopoliza bastante, pero esperaba Birth by sleep como agua de mayo. La vida del jugón es dura y por desgracia justo un año y una semana después de comprarla, la PSP de mi hermano dejó de funcionar de repente, coincidiendo con el lanzamiento del Kingdom Hearts que nos ocupa. Tras pasar por el servicio técnico de Sony (una pandilla de chacales que se merecerían una entrada aparte por tardar mes y medio en diagnosticar el problema cuando aseguraron poder resolverlo en diez días y que además se negaron a repararla por haberla llevado "tres días después de que expirara la garantía") me quedó bastante claro que me quedaría sin jugar a la precuela de la fusión de personajes de Final Fantasy y Disney (básicamente, arreglar la consola era más caro que comprar una nueva).
Por suerte, en ocasiones el jugón también tiene suerte y un amigo se avino a prestarme su PSP con KH: Birth by sleep incluido (previo préstamo de mi amado Red Dead Redemption). Por desgracia, mi amigo no se caracteriza por cuidar sus cosas, de manera que su PSP no estaba precisamente en buen estado: una grieta recorría el margen derecho de la pantalla, la cruceta no respondía bien y el pequeño joystick, al ser pulsado hacia abajo, provocaba que los personajes andasen en vez de correr. A pesar de estos puñeteros hándicaps, ansiaba jugar a la última/primera entrega de la saga Kingdom Hearts, de manera que me lancé a jugar. A pesar de las dificultades mencionadas, me he pasado el juego con los tres personajes. Aquí van mis impresiones.
 
No soy un experto juzgando el potencial de PSP, pero Birth by sleep se me ha antojado lo más espectacular a nivel gráfico visto en una portátil. El juego tiene un nivel tal que da la impresión de que estamos jugando a las entregas de PS2. Los escenarios no son el colmo del detalle, pero son coloridos y resultones. En ocasiones el nivel de detalle aumenta y la portátil se resiente (un ejemplo es el interior del castillo de Maléfica, muy detallado pero repleto de enganchones). La palma se lo llevan los personajes, cuyas animaciones son una gozada para la vista. Terra, Aqua y Ventus saltan, atacan, ruedan y utilizan sus llaves-espada de manera ágil y rápida. La expresividad de los personajes en las escenas de vídeo es una pasada. Nada que reprochar al juego en este aspecto, desde luego.
A nivel sonoro el nivel es tan bueno como el gráfico. Apenas visitamos mundos de otros Kingdom Hearts, de manera que la presencia de nuevas partituras es casi constante. Los nuevos temas se me han antojado muy buenos, como el del mundo de la Bella Durmiente. Cada personaje cuenta con un tema propio con un tono muy épico (mención especial al tema de Ventus, refrito del de Roxas pero realizado de una manera magistral). También escucharemos algún tema extraído directamente de Kingdom Hearts 2 pero siempre introducido en una situación que se adapta a la música.
 
 
 
A nivel jugable se mantiene la estela de la saga Kingdom Hearts pero haciendo un batiburrillo de todo lo visto hasta ahora. No podemos meter comandos a saco como en KH y KH2 y tampoco contamos con el engorroso tablero de comandos de 358/2 days. Lo que tenemos en esta ocasión es la posibilidad de asignar comandos concretos que podemos usar durante el juego. Tenemos tres tipos de comando: batalla, acción y tiro certero. 
Los comandos de batalla están claros: hechizos y ataques especiales con la llave espada. Disponemos de varias ranuras (hasta un máximo de 8) donde podemos encajar estos comandos y activarlos en combate con el botón triángulo. Una vez usados, a los comandos les cuesta un rato recargarse hasta que los podemos volver a utilizar. Tenemos a los invitados habituales: piro, hielo, electro, gravedad, etc. También tenemos golpes especiales a realizar con la llave espada. Existe la posibilidad de adquirir nuevos comandos ya sea encontrándolos o sintetizándolos. Esta última opción nos permite unir dos comandos para obtener uno nuevo. Si además unimos a la mezcla algunos objetos concretos, obtendremos habilidades como +combo, prisa, atracción, etc.  Los comandos obtenidos están al principio a nivel 1 y tendremos que ir utilizándolos para subir su nivel y aprovechar todo su potencial ofensivo y de síntesis.
Los comandos de acción están más claros: saltos, volteretas, planer, etc. Tendremos que tenerlos equipados si queremos emplearlos. Tiro certero nos otorga la posibilidad de usar un ataque especial que por regla general sirve para atacar a varios enemigos o bien golpear varias veces a uno concreto. Se activa pulsado L+R, apuntando y ejecutando el ataque en cuestión.
 
 
 
Podremos subir el nivel de los comandos y obtener comandos nuevos en un curioso juego de tablero en el que competiremos con otros personajes. Dichos tableros están divididos en casillas donde podemos asignar comandos o subir su nivel. Como si del monopoly se tratara, avanzaremos a golpe de dado y si un rival cae en una casilla nuestra le tocará pagarnos y viceversa. Gana el que alcanza un cierto número de puntos, pero siempre existe la posibilidad de llevarnos comandos nuevos y obtener subidas de nivel en los que hemos asignado por el tablero.
El sistema es ágil, pero a título personal echo de menos la posibilidad de asignar varias habilidades desde el menú para disponer de ellas y utilizarlas a mansalva. Birth by sleep se convierte así en un juego más táctico donde tendremos que elegir con cabeza los comandos que queremos llevar activados por las limitaciones de espacio. En última instancia siempre podemos liarnos a mamporros con la llave espada cuyo uso no está limitado.
 
 
 
Aunque en BBS no tendremos acompañantes durante el juego (Donald, Goofy, se os echa de menos), podemos acceder al llamado Nexo-D que nos permitirá aprovechar las habilidades de otros personajes como Mickey, Cenicienta, Blancanieves, etc. No podemos usar nuestros comandos propios mientras tengamos activado un nexo, lo que es una putada y hará que recurramos a estas "invocaciones" cuando realmente requiramos las habilidades del personaje en cuestión (en mi caso, casi nunca, la verdad).
Una novedad muy interesante (y útil, para variar) son los estilos de comando. Tenemos una barra que se va llenando conforme atacamos. Si mientras se llena atacamos sin ton ni son, al llenarla ejecutaremos un poderoso ataque final. Sin embargo, si empleamos técnicas concretas (ataques de fuego, hielo, etc) al llenar la barra accederemos a un estilo de comando inspirado en la técnica en cuestión: lluvia pírica si usamos ataques de fuego, polvo de diamante para ataques de hielo… Con estas nuevas formas ejecutaremos nuevos y poderosos ataques con espectaculares golpes finales muy útiles a la hora de abatir a los enemigos. También existen estilos de segundo nivel, más difíciles de activar pero más poderosos que sin duda nos harán las cosas más fáciles. Todo un acierto este sistema.
La mecánica del juego es la habitual en la saga: avanzar por los mundos derrotando enemigos en combates en tiempo real, explorando y buscando cofres mientras la historia se va desvelando. Nada nuevo bajo el sol pero ¿ante qué historia nos encontramos exactamente?
 
 
Poca gente dio credibilidad a aquel proyecto llamado Kingdom Hearts lanzado para PS2 en el que personajes de la factoría Disney y de Square-Enix se daban la mano protagonizado por un chaval pelopincho que portaba como arma una enorme llave. Ocho años después y con la sexta entrega siendo objeto del presente análisis, podemos decir que Kingdm Hearts es una saga muy bien consolidada. Tras dos entregas principales, dos interludios, y una entrega para móviles (y próximamente en DS), Birth by sleep nos cuenta una historia que tiene lugar diez años antes de los eventos del Kingdom Hearts original.
BBS nos cuenta la historia de tres portadores de la llave espada: Terra, un joven de aspecto hosco pero gran corazón, Aqua, una portadora de la llave espada fuerte y decidida y el joven Ventus, un joven con un sospechoso parecido a Roxas (aunque vista la línea temporal, es Roxas el que se parece a Ventus). Los tres amigos entrenan a las órdenes del maestro Eraqus (Square al revés prácticamente) y el juego arranca con el examen para ser maestros de la llave espada al que se someten Terra y Aqua. A dicho examen acude el maestro Xehanort, antiguo compañero de Eraqus. El examen se salda con el aprobado de Aqua y el suspenso de Terra al no ser capaz de controlar la oscuridad de su interior. Justo después del examen acaba el tutorial y empieza el juego.
Tendremos que elegir a uno de los tres personajes pues cada uno tiene su propia historia. Como es de suponer, para entenderlo todo nos tocará pasarnos el juego con los tres personajes y conocer la historia en su totalidad. Aqua, Terra y Ventus visitarán nuevos mundos inspirados en películas de Disney (y otros que no) en distintos momentos y cada cual siguiendo sus motivaciones. Aunque inicialmente Terra y Aqua parten para derrotar a los nuevos enemigos, los llamados nescientes, posteriormente Terra se obesionará con la idea de controlar la oscuridad de su interior, Ventus buscará desesperadamente a sun amigo y Aqua irá un poco a su bola aniquilando nescientes mientras su desconfianza hacia Terra aumenta.
El nivel de la historia tampoco es para tirar cohetes y para disfrutarla en su totalidad es imprescindible haber jugado a las entregas anteriores. Que el maestro Xehanort es el malo malísimo queda claro desde el primer momento, pero queda ver qué tiene que ver este Xehanort con el antagonista de las primeras entregas. Otra duda que surge es Vanitas, enmascarado aliado con el maestro Xehanort y que parece tener cierta relación con Ventus (las ropas que porta ese último dan alguna pista). También nos reencontraremos con los seres originales de los miembros de la Organización XIII, antagonistas de Chain of Memories y KH2, aunque ninguno tiene un papel muy relevante (quitando uno). Como colofón, nos toparemos con las versiones infantiles de Sora, Riku y Kairi para regocijo de los fans.
 
 
La historia no avanza demasiado en los mundos de Disney, pero sufre avances importantes a mitad del juego hasta llegar al final apoteósico en la Necrópolis de las Llaves espada (los que hayan visto el vídeo secreto de KH2Final Mix sabrán los que les espera, aunque aquel vídeo no lo mostraba todo). Visitaremos mundos tales como el de Blancanieves, La Bella Durmiente, Cenicienta o la Nave donde apresaron a Stitch. Repiten el Coliseo del Olimpo (con una juvenil versión de Hércules), el País de Nunca Jamás y una renovada Ciudad Disney. También veremos Vergel Radiante antes de que se consumiera y llegara a ser el horrible Bastión Hueco.
Las personalidades de los tres personajes están bastante diferenciados entre sí, desde luego. Terra es el sueño de todo villano de película: le dices lo que sea y se lo traga. Muy seguro de sí mismo, basa su fuerza en la potencia física de la llave espada. Ventus parece una versión alegre de Roxas que se pasa el rato buscando a Terra o bien buscando amigos. Su manejo recuerda mucho a Sora/Roxas, aunque sujeta su arma de una manera curiosa. Aqua es la sensata del grupo. A pesar de su potencial con la llave espada, su gran baza son los ataques mágicos. La supuesta amistad de los tres personajes se verá puesta a prueba y visto lo sencillo que es hacer que duden unos de otros, lo cierto es que no parecen tan amigos. Eventualmente, los tres personajes tendrán que enfrentarse al complot del maestro Xehanort e intentar salir vivos del mismo.
Kingdom Hearts Birth By Sleep es un juegazo al que, no obstante, solo sacarán todo su jugo los fans de la saga. Debo decir que pasarme el juego tres veces ha sido un poco coñazo, pues las novedades son mínimas y las diferencias jugables entre personajes tampoco son excesivas (aunque existen). La partida con cada personaje puede durar unas 10 horas, lo que da un total de 30 más o menos. El juego dispone también del Coso Virtual, la versión de los combates del Coliseo del Olimpo de juegos anteriores que puede jugarse solo o con amigos. Apenas lo he jugado, pero promete horas de diversión. 
En definitiva, estamos ante un gran juego que, esperemos, sea el último antes de disfrutar de la esperadísima tercera parte oficial (no cuento Re: Coded como tal, lo siento, a pesar de seguir tras la historia tras la segunda entrega). BBS ofrece una historia interesante que, por desgracia, dado su carácter de precuela nos hace ser capaces de anticiparnos al final. De todas maneras, es un juego que justifica la compra de una PSP y del que cualquier fan de la saga disfrutará muchísimo. Un saludo.