El Artista. Capitulo 2. Primera parte.

. -¡Anderson!¡Anderson despierta!-Dijo una voz detrás de él.

-Lo sientocapitán, esta noche no he podido dormir, estuve toda la noche leyendo losinformes, y no consigo encontrar un modo de predecir dónde ni cuándo será el próximoasesinato de ese loco y no logro dejar ni un momento de darle vueltas a lomismo, ya ha muerto una mujer inocente y no quiero tener la morgue llena demujeres tan jóvenes e inocentes, no me gustaría tener que dar una mala noticiaa otra familia.

-Vete a casa,será mejor que descanses,  a desaparecidootra chica más y es posible que sea la siguiente víctima-Dijo el capitán.

-¿Cómo podríadetenerlo?- Se preguntaba Anderson- Espero que la chica desaparecida no sea susiguiente víctima.

El artistaestaba preparando el siguiente asesinato, tenía una mujer en mente, muy guapa ypelirroja… como a él le gustaban, solo elegía a las mujeres más bellas parapoder hacer el arte más bello que pudiera existir.

La chicasalió del centro comercial dirigiéndose hacia su casa, pero esta vez como sucoche estaba estropeado tuvo que irse a casa en autobús, no tardo más de diezminutos en llegar, cuando llegó al portal no vio nada raro, siempre se fijabamuy bien en que no hubiera nadie dentro, desde que un hombre intentó violarlahacia tres años, no lograba ir tranquila por la calle y no se fiaba de ningúnhombre. Cuando estaba llegando al ascensor que se encontraba en la esquinaizquierda del portal notó que alguien la agarraba por detrás y la pinchaba enel cuello, se empezó a sentir adormilada y lo único que pudo ver antes dedormirse fue a un hombre con capucha negra reflejado en los espejos delvestíbulo. El artista la subió a su casa por las escaleras de emergencia quetenían la entrada a la derecha del ascensor, para no correr el riesgo de que lovieran y causar víctimas colaterales. Abrió la puerta de la casa de la chicacon las llaves que ella llevaba en el bolsillo del pantalón, le costó bastanteabrir la puerta con la chica cogida en brazos, pero cuando lo consiguió lo quevio le desato la imaginación, la chica tenía en su cuarto dos de las paredescubiertas por espejos, eran dos de las que quedaban paralelas, así ella podríaver el arte que haría con su cuerpo. La ató de las manos a las poleas quecolocó en el techo como ya había hecho con su primera víctima, dejando los piessueltos casi a ras de suelo. Mientras todavía estaba dormida sacó su funda detela y cogió un machete muy afilado, le izo unos cortes muy poco profundos enla espalda en forma de cuadrado cogiendo toda la espalda y con una espátulaseparó la piel, la arrancó de un fuerte tirón y la colocó en un cuadro demadera que formaba un lienzo. La mujer se despertó al momento, como el efectodel sedante casi se le había pasado notó el fuerte dolor, abrió los ojosdirigiéndolos directamente hacia su agresor, que estaba pintando con algo queparecía pintura de color rojo o granate, y notó un cierto olor a hierro.

-¿Quién eres?Y que haces en mi casa, esto es allanamiento de morada, soy abogada mas te valeirte ahora mismo o te meteré en la cárcel para toda la vida-Grito ellaenfurecida.

Se movióhacia delante intentando alcanzarle pero como los pies casi no le llegaban alsuelo se dolorio de los hombros y de la espalda en la que noto un fuerte dolor,miró al gran espejo que se encontraba frente a ella y vio reflejada su mutiladaespalda.

-¡¿Pero queme has hecho psicópata?!-Grito ella dolorida y furiosa- Déjame libre, y no dirénada, no diré quien eres.

-Esto esarte, ¿no lo ves? Podrás ser modelo, ¿nunca lo soñaste? Todas las niñas guapassueñan con ser modelo aunque solo sea por un día, pues bien, tu lo hasconseguido ¿Contenta? Serás muy famosa, pero no podrás disfrutar de tu fama nocreo que logres salir de esta-Dijo él entre carcajadas mientras seguía pintando-¿ves?En mi dibujo sales muy guapa.

-¿Por quésolo usas pintura roja? ¿No tienes dinero para otros colores?-Pregunto ella entono burlón.

-No creo queestés en condiciones de burlarte de mí-Dijo el bajando la mirada a suspiernas-Si no me respetas te are un corte más grande y será mucho peor, además¿quién ha dicho que esto sea pintura?

Ella mirótambién hacia sus piernas y vio un enorme corte en el muslo muy cerca de lafemoral, lo cual le bajó la moral e izo que notara tanto miedo que se le escapóuna gota de orina.

-Viendo comopierdes sangre y el tiempo que llevas con el corte no te queda mucho tiempo,así que ¡disfruta del arte!

-¡Estásloco!-Gritó ella mareada por la gran pérdida de sangre- ¿Por qué haces esto?

-Ahora que yano me sirves para nada viva ha llegado la hora de completar mi obra de arte.

Cogió subisturí y le cortó la piel del vientre, dejándole un corte que se asimilabamucho a una cesárea, cogió el cacho de piel que estaba pintando con sangre, loenrollo en forma que pareciera un cordón umbilical que colocó a uno de losmuñecos de plástico que llevaba en la mochila, otros dos de los bebes deplástico que llevaba en la mochila los metió en el barreño que estaba lleno desangre de la chica y cuando estuvieron bien empapados en sangre los colocó enuna balanza de la justicia que tenia la chica en la cómoda de su cuarto. Desatóa la chica y la vistió con una bata de hospital, la sacó a la calle y la colocóacomodada en una de las paredes de la casa, le puso el bebe con lo que parecíael cordón umbilical en los brazos y la balanza con los otros dos bebes a sulado, la balanza estaba completamente inclinada hacia uno de los lados.

Un hombre queiba paseando a su perro por la calle de enfrente le vio mientras la colocaba yllamó rápidamente a la policía, en el departamento de Anderson se movilizarontodos los agentes, llegando en menos de cinco minutos al lugar del crimen,cuando llegaron la chica ya estaba muerta. El Artista como solía hacer, se pusoa contemplar cómo la policía recogía las pistas y el cadáver de la chica, y loque más le gustaba, ver como la prensa fotografiaba su arte.