Poesia I

Hoy os pongo una poesia que espero que os guste.

Luna, que mira, sueña y canta. Luce vientos erraticos, lúgubre añoranza indestructible de besos que quedan por darte. Fuegos carnosos de carmin, pululante aroma de jazmin brillante sobre la mar bravía.

Luna menguante,  luna triste.

Llama con tu canto bello de mil sirenas, luce tus mechones de larga crin aurea por las caravelas naufragantes. Zozobra de lunas, aguas que se hacen en los costillares de la madera hendida.

Luna. Grita al salir de tu madriguera, aúlla a los canes salvajes. Tormentas de fuego, lluvias doradas esperan impacientes. Grises cielos son tu triste morada, en oscuridad vives por culpa del destino maldito.

Luna. Luna. Desnuda calla de dia, sensual canta en el abrigo de la noche.

 

SteelRnc9 

Libro; Infiltrado

Hoy quiero hablaros de un libro que me ha encantado y recomiendo que lo leais por que merece la pena.

El libro se titula infiltrado y su autor, desconocido por mi parte hasta descubrir este libro en los estantes del alcampo, se llama J.D. Rhoades.

 

Al comenzar el libro me pareció un poco cargante y pesado asi como lento, pero sinceramente, tras las primeras hojas de introducción al personaje y su situación comienza la historia de verdad y ahí si que te enganchas hasta devorar dia tras dia todas las hojas.

El autor nos cuenta la historia de un agente federal desaparecido que tras unos años reaparece echandosele encima toda la agencia federal de estados unidos por, como hemos visto en muchos otros libros y peliculas, falsas pruebas que le inculpan.

En los primeros momentos del libro nuestro protagonista se encuentra en una situacion en que lo acusan de secuestro de niños y, a partir de ese momento, inicia su andadura por las carreteras huyendo de los que un dia fueron sus compañeros.

En definitiva, para no destriparos en libro, simplemente voy a deciros que para mi ha sido un libro increible. Ha sido uno de los pocos libros que tras leerlo me ha dejado un buen sabor de boca. Satisfizo lo que necesitaba leer y fue una ola de palabras bien conectadas entre si haciendo la lectura del libro muy ligera y agradable.

Sin mas os recomiendo que lo leais, no tiene desperdicio ni de tiempo ni de dinero.

 

SteelRnc9 

Algo que me pasa por la cabeza

Hoy domingo, sin hacer nada. Me he levantado sin saber que poner en el blog. Se me ha pasado por la cabeza hacer un articulo sobre un libro que leí hace poco pero no lo hare. Lo dejo para otro dia. Hoy voy a poner algo que escribí hace unos dias.

Podria decirse que es una poesia en prosa, si, eso es.

 

Estando fuera de mi estercolera me agovio, me asusto y me rasguño, tengo maleza en la periferia de la razón. Los ojos se me encapotan con las hebras quebradas del sol en noches de invierno cuando ries y no clarean las nubes, las puertas del purgatorio se abren al rugir al sol con mi voz desgarrada en las zarzas de tu piel.

Tras la estela de fuego que arrastran tus sueños es invisible el apocalipsis, los jinetes cabalgan por campos verdes que acechan a tus ojos cada dia al amanecer. Llueve hacia abajo solo cuando al mundo das la vuelta y lloras en lunas de plata de filos traicioneros; rías cálidas de aguas heladas purifican tu piel. Los ruiseñores cantan. Los olivos lloran por la patria madre que se llevaron las nubes.

Nubes, algodon flotante, águilas con melena que vuelan errantes hacia el infierno. Nubes, que arden musarañas mudas, lagartijas desnudas que lloran un retel roto en sus hombros.

Sueña niña, que pronto no seras niña. Joven mujer, llora, por volver a tener la inocencia de niña.

 

 

Espero que os guste y agrade leerlo.

 

SteelRnc9 

¿Recordáis la sensación de acabar un juego?

 

Una extraña sensacion que nos invade.

 

¿Recordais esa sensacion que tenemos cuando por fin logramos acabar un juego? La sensacion de; Menudo juegazo a sido. Aunque tal vez diez minutos antes estuvieramos pensando en lo que le faltaría al juego para ser mejor, al acabarlo se nos olvidan los defectos y extrañamente, no sé si sera algo que me pasa solo a mi, cuando empiezan a salir los creditos se te saltan las lágrimas, como cuando acabe el san andreas y tuve que matar a "Big Smoke", menuda tragedia, tras cuatro años jugando sin lograr pasarmelo ya casi era como un hermano para mi tambien, yo era uno mas de "Grove Street". Pero bueno, todo se acaba y al principio te deja varias sensaciones.

La primera yo diria que es satisfacción por las horas de juego que te a dado, por los momentos que "Dogmeat" o "Albóndiga" y tu pasasteis juntos. El recuerdo de la primera vez que jugaste en el universo post apocalíptico del Fallout 3 y saliste del refugio 101, miraste alrededor y no sabias que hacer, en un mundo tan grande y desolado, ¿A donde debias ir?

Quien sabe por que, pero los videojuegos ya sean buenos o malos te marcan de alguna manera y sin que te des cuenta algun dia estaras llamando a tu hermana la que te molesta todo el dia "Necrofago salvaje errante" o "Nocturno" por eso de que entre en tu cuarto sin que la veas.

En definitiva, hoy he acabado por quinta vez de jugar a Fallout New Vegas y aunque la sensacion no es como la del Fallout 3, sientes que dejas un pedacito de ti en el yermo del mojave, con cass, boone, el rey o la Rnc. Sientes un deseo de volver a empezarlo y al rato una nostalgia como quien acaba de dejar a su novia en la lejanía del 2281.

Puede que a los que nos gustan los videojuegos nos tachen de frikis o sin vida, pero no es así por que cuando juegas a un juego que engancha de verdad, en eas horas, esa es tu vida, ficticia, pero lo es. Y por eso creo que juegos tales como Fallout 3 o GTA San Andreas deberian estar siempre colocados en la repisa junto a nuestro ordenador, siempre a mano para recordar viejos momentos y rememorar los grandes. 

  Me despido recordandoos los grandes momentos y descubrimientos en yermo capital con "Maybe" o "I Don’t Want To Set The World On Fire" como banda sonora de nuestras grandes aventuras por un destruido y entristecedor mundo.

Gracias por leerme, si es que alguien lo hace.

Adios! 

SteelRnc9 

Relato basado en Fallout New Vegas

Bueno, me acabo de hacer el blog y quiero poner este relato basado en el fallout new vegas, no tiene nada que ver con la historia del juego pero si las ubicaciones y algun personaje.

Espero que os guste.

Capitulo 1

En el mundo antiguo las guerras eran la paz del pueblo. En el mundoantiguo la paz era una utopía inalcanzable, un sueño de todos, un lugar quenadie nunca pisó. La guerra no cambia nunca, hace sensible a los hombres,arranca la inocencia a los niños que lloran rodeados por la sangre de susmadres, pero nunca cambia. Nunca en el mundo se conoció la paz, ahora ya nuncasabremos como es.

Durante el periodo anterior a la gran guerra yo era un habitante masdel yermo, un ciudadano más de la ciudad de los pecados; Las Vegas. En mis añosde juventud me dedicaba a comerciar con drogas, sobretodo psico, pero tras laguerra chino-americana todo cambió. Mi negocio se fue al garete por la granpresencia militar que inundaba cada rincón de la calle y el terror nuclear mellevó al borde del desastre.

Las calles se llenaron de locura y saqueo, los que podían permitírselocompraron su plaza en los refugios o se construyeron el suyo propio. La mayorparte de la población sucumbió en el caos, el gobierno guardó silencio y en lanoche del 23 de octubre de 2077 comenzaron a caer del cielo toneladas de bombasnucleares que arrasaron con todo. Los campos de maíz y trigo ardieron durantehoras, las ciudades quedaron derruidas. Las que recibieron un impacto directodesaparecieron, acabaron siendo un nido de ratas, mutaciones y cadáveresputrefactos. Las ciudades con más suerte, como las vegas, no recibieronimpactos directos pero sucumbieron igualmente ante el terror, el caos y laradiación. Gran parte de la población murió, algunos rápido, otros agonizarondurante días, incluso semanas. Otra parte de la ciudad enloqueció, hubo gruposreducidos que se refugiaron en la religión, se engañaban afirmando que el pasopor aquel apocalíptico purgatorio era un pequeño precio a pagar por el paraísoeterno. La mayoría de ellos murió a causa de la radiación, acabaron siendonecrófagos, sin noción de tiempo, vida o realidad.

El resto de la población se organizó como ya se hizo antaño, en losalbores de la humanidad, en tribus que luchaban por sobrevivir o por conquistarnuevos territorios.

La gente con suerte o dinero pasó el holocausto nuclear en refugiosblindados, muchos de ellos no volvieron a ver la luz del sol. Yo, por otraparte, había acabado siendo un ranger de los estados unidos. Ante la decisiónde ingresar en el ejército o ir a la cárcel la respuesta estaba clara. La nocheque comenzaron a caer las bombas el gobierno ya no existía, los grandesdirigentes estaban refugiados. En el ejercito el caos se apoderó de losescuadrones, todo soldado huía a refugiarse en cuevas y sótanos, los altosmandos dejaban sus galones antes de dispararse en la sien. Yo no hui, tampocome suicidé. Me senté a esperar mi destino fatal; la muerte.

Estaba preparado para morir cuando una extraña sensación de mareoinundó mi cabeza, pasé mi mano por un pequeño picor que había sentido segundosantes. Un dardo tranquilizante hacía su efecto clavado en mi cuello.

Poco antes de desplomarme logré girarme para ver quién me había hechoesto pero tenía la vista nublada y tras ver solo un 3 estampado en el pecho deuna camisa caí al suelo, me desplomé inerte, como harían las bombas durantevarias horas.

Después de eso no recuerdo nada, desperté, helado, dentro de unacapsula metálica con una puerta de cristal sellada herméticamente. Al abrir losojos una especie de tela blanca cubría mi campo visual. Intenté levantar losbrazos para restregarme los ojos y retirar la incómoda telilla, pero los sentíapesados, no era capaz de levantarlos. Estaban entumecidos, como si llevaratiempo sin ejercitarlos. Parpadee varias veces y por fon la vista se me clareó.El cristal estaba recubierto por una capa blanca semitransparente y helada.Tras ella, una oscura habitación informaba de su existencia dejándose iluminarpor la tenue, triste, bombilla que había sobre mi cabeza y acababa de romper suletargo cegándome con su luz amarillenta, nostálgica.

Intenté con la misma suerte que había tenido apenas un minuto antes,levantar los brazos. Tras otro intento fallido intenté moverme, unas tirasimpedía que pudiera hacerlo. Estaba atrapado en ese frio agujero y si no eracapaz de llevar la sangre de nuevo a mis brazos moriría en aquel ataúd helado.Comencé a ponerme nervioso, mi respiración se aceleró en cuestión de segundos yla pequeña cavidad se inundó del sonido de mi respiración nerviosa. -Increíble,estoy vivo no sé cómo y me entra ahora un ataque de ansiedad-.

Unos minutos de rápida respiración y mi cuerpo elevó su calor corporal,ya notaba las manos calientes y mis intentos por levantar los brazos dieron susfrutos. Me pesaban como si alguien hubiera atado a ellos varios kilos de plomo.

Por fin pude agarrar con mi mano derecha la helada tira que mantenía mipecho preso contra la pared de la cápsula. Empujé la puerta sin éxito alguno,Lo intenté con más fuerza, nada.

Miré a mí alrededor mientras pasaba las manos por el perímetro de metalde la puerta. Enseguida noté una pequeña manilla, inserté los dedos índice ycorazón, solo había hueco para esos dos, y tiré hacia arriba. Un sonido de vaciadoinvadió el silencio y un espeso humo comenzó a salir mientras la puerta seabría.

Por fin pude salir de allí no sin antes caer de bruces al suelo. Mispiernas no fueron capaces de sujeta mi peso y me dejaron caer. El suelo estabacompletamente cubierto por polvo rojizo. Escuché el ruido suave del caminar delo que supuse era una rata. Masajeé suavemente mis piernas y las moví poco a poco hasta notar el cosquilleo de lasangre corriendo por ellas. Me puse lentamente en pie, parecía un borracho alcaminar. En el otro extremo pude ver tenuemente iluminada por la bombilla unapuerta de metal con varias cerraduras.

Me apoyé sobre ella y bajé la manilla, la puerta se abrió, para misorpresa, y dejó pasar la luz del sol que me cegó mucho más de lo que había hechomomentos antes la bombilla de la capsula.

Restregué mis ojos con la esperanza de que pudiera ayudarme a abrirlosantes y funcionó. Ojala no lo hubiera hecho. Lo que vi al abrir los ojos meimpresionó y asustó. La tierra estaba seca y resquebrajada, a lo lejos podíaver las ruinas de unas antenas y de unos grandes postes eléctricos que ya noestaban erguidos impasiblemente, eran solamente un amasijo de hierro doblado yoxidado.

El aire olía mal y el oxigeno al respirar era denso, casi me parecióque estaba intentando respirar debajo del agua.

A mi derecha unas cuantas piedras se amontonaban contra la pared de lapequeña casucha de hormigón de la que acababa de salir, a mi izquierda tresextraños seres corrían hacia mí. Parecían humanos pero su carne estaba podrida,en algunas partes no había carne, solo hueso. Uno de ellos parecía habersetragado cientos de linternas encendidas ya que un extraño brillo verdoso locubría completamente. Antes de que pudiera darme cuenta estaban a apenas diezmetros de mi, intenté salir corriendo pero caí al suelo sobre un charco de aguaverdosa y con un fuerte olor. Los tres aterradores seres se abalanzaron sobremí con un gemido abominable, un grito de dolor ahogado, muerto.