analizando: flatout ultimate carnage

¡Saludos!, hoy de nuevo voy a analizar un videojuego relativamente reciente: “flatout ultimate carnage” que, aprovechando un más que posible error de etiquetado, logré agenciarme junto a otros dos colegas poniendo cada uno un euro (así es, el juego estaba a tres euros en vez de cuarenta y nuestro poderío económico deja bastante que desear por lo que hasta eso tenemos que pagar en grupo) LMAO

Flatout es una serie de juegos de velocidad cafre en el más estricto sentido de la palabra: siguiendo la estela de burnout, las dos entregas de bugbear lograron, con poco ruido, convertirse en uno de los exponentes tanto técnicos como jugables de los arcades de velocidad más “cafres” de la pasada generación.

En flatout más que de pilotar se trata de sobrevivir: hay que puntuar y conseguir primeros puestos como en los juegos de coches más normales, hay alguna que otra chorradita para personalizar el vehiculo como en los juegos de coches normales, y; en líneas generales, sigue una estructura como la de los juegos de coches normales; aunque a la hora de pilotar el juego saca sus bazas, que principalmente son dos.

Por una parte tenemos la posibilidad de debilitar al resto de coches a base de golpes por lo que la posibilidad de destrozar al oponente esta presente durante la partida (gracias a una interacción con el entorno y el resto de vehículos excepcional a cargo del ya conocido motor havok) y por la otra tenemos el sentido del humor y la burrada (muy de lo que se ha dado por conocer como “generación mtv”) que desprende todo el juego y que se deja ver en los minijuegos que lo impregnan (desde derbys de destrucción a juegos tan impactantes como hacer que el piloto salga disparado por la ventanilla -con el crujir de huesos y el grito de dolor correspondiente- del auto para lograr batir una marca de distancia)

No es, en definitiva, flatout un tipo de videojuego apto para todo tipo de aficionados al motor: su enfoque claramente arcade y su humor grueso (pero suavizado a fin de cuentas) así lo demuestran; convirtiendo a la franquicia en uno de los alumnos aventajados de la “escuela burnout”.

Y en estas que me encuentro yo, adicto al humor más cafre y a la descarga de adrenalina, más simple que el mecanismo de un chupete, pero vivo como el que más, vaya que si: va que ni pintado este juego con mi filosofía de vida. Y siendo esta la tercera entrega de la saga (aunque no es así realmente como veremos más adelante) era un juego en el que tenía concentradas bastantes esperanzas y en cierto modo me ha defraudado bastante: ultimate carnage no deja de ser un remake resultón de flatout 2, por lo que si has jugado el anterior este no merece la pena; casi ni por los tres euros.

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Carnicería de remakes

Porque nos tenemos que situar: a pesar de la nueva coletilla en el título, a pesar de presentarse como una tercera entrega flatout 3 no es más que una actualización técnica y de desarrollo de la partida en los mismos escenarios y con las mismas opciones que flatout 2. Un remake, vaya, lo que resulta cuanto menos insólito al llevarse casi ni dos años aportando tan poco (tan poco como casi nada) a aquel.

Las novedades se reducen básicamente a un apartado visual remozado y en formato hd, que alcanza cotas simplemente impresionantes, compartiendo muchos aspectos con burnout paradise, al que es muy difícil no remitirse al hablar de detalle, texturas y polígonos: escenarios algo menos complejos, una interacción con el entorno muy superior (todos los objetos del escenario salen desperdigados y se conservan en pantalla durante la partida como en los anteriores) con sus correspondientes efectos físicos y unos efectos especiales igualmente brillantes. El cómputo general; idéntico.

Poco se puede decir a estas alturas sobre el apartado gráfico de flatout 3 que no sean alabanzas, quizás destacar el detalle del agua (los reflejos resultan sorprendentes) y la iluminación por hdr, mientras que es algo reprochable la definición de algunos elementos sin llegar a ser malos en ningún momento (juraría que los árboles y demás matojos se veían mejor en el anterior…)

En todo caso, un despliegue audiovisual simplemente sensacional aunque poco distante del anterior, que ya era excelente (y en la versión pc la perdida de framerrate en equipos de gama media/baja respecto a aquel es notable y no compensa en absoluto)

Por otra parte tenemos hasta 12 coches en pantalla con una i.a más pulida en las carreras: ahora presionan para que nos estrellemos y realizan diabluras que van desde buscar atajos a improvisarlos. La mejora es sustancial y hace las partidas muy divertidas.

En los minijuegos como derby se ha simplificado por otra parte (posiblemente por la elevada dificultad en la anterior entrega) y los npc ya no van tan a saco. Personalmente creo que el cambio ha sido a peor, presentando unos enemigos demasiado “inocentes” a la hora de eludirnos, por ejemplo, aunque se trata de una sensación personal en todo caso.

De todos modos, lo que le importa al usuario final es que en líneas generales ha mejorado notablemente con respecto al anterior y ofrece una experiencia de juego brillante. Casi da la sensación de estar jugando online.

Y poco más…han cambiado las canciones, siguen ofreciendo rock cañero de calidad (aunque de grupos bastante menos comerciales que en el anterior) combinado con unos efectos de sonido a la hora de recrear los choques y la velocidad notables y por otra parte idénticos a la segunda entrega. Por lo demás esto es flatout 2.

Las pistas, las ventajas…ahora tiene logros pero no deja de ser algo meramente anecdótico respecto a la experiencia de juego final. Todo es flatout 2 adaptado a la alta definición por lo que básicamente nos encontramos ante el mismo juego de 2006: dificultad bien calibrada, pistas bien diseñadas aunque algo escasas, sensación de velocidad impresionante, una cantidad de minijuegos asombrosa y un modo online muy competente.

Mi recomendación es clara: hacerse con este juego si no se ha jugado a ninguno de los anteriores o se dispone de un buen pc (o xbox 360) y se es acérrimo a la saga porque por lo demás este juego no presenta suficiente aliciente como para sustituir a flatout 2, ni siquiera tomándose como una expansión (que no lo es)

En todo caso un juego de carreras cafre, fresco y absorbente. No apto para cardiacos.Cool

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Gráficos: 9, un despliegue audiovisual ejemplar, mención especial a los efectos especiales y de física.

Sonido: 9, rock y colisiones en estado puro, muy bien equilibrado y totalmente en sincronía con la partida.

Jugabilidad: 8 básicamente lo mismo que en flatout 2, es decir, sólida y espectacular.

Total: 8.8

equipo de pruebas (al que pertenecen las capturas tomadas): amd athlon x2 2,4 ghz, 1gb ram, radeon x1650 512 mb, windows vista home premium