El Visitante

 

¿Quieres abrir esta puerta?

 

El Visitante

 

Se levantó sin emitir ningún sonido.

Caminó en la oscuridad.

Saltó la verja de metal y salió a la calle.

Llovía.

***

Abrío la puerta lentamente para no alertar a nadie.

Atravesó el pasillo, y entró en lahabitación de Raymond. Lo observó hasta que la noche se fue quebrandoen anaranjados fragmentos.

Regresó con prisa. Nadie podía verlo. Nadie debía verlo.

¿Quién soy?

***

Llegó a su lecho.

Cerró la tapa de nogal.

La oscuridad lo envolvió con su familiar silencio.

***

Así durante años.

¿Quién es él? ¿Quién soy yo?, se preguntaba.

¿Por qué no puedo descansar?

Lo único que sabía era que debía ir averlo, se levantaba con una idea en su cabeza. Una imagen brumosa,difuminada, envuelta en niebla.

***

Una noche, como cualquier otra, llegó hasta la habitación de Raymond.

Y lo observó.

Y preguntó.

– ¿Quién eres?

Amanecía con rapidez.

Se dispuso a partir.

– Padre…, ¿eres tu?

Padre.

Raymond hablaba en sueños.

– Te echo de menos…

Padre.

Aquella palabra abrió una puerta en su cabeza y una luz insoportable le mostro la verdad.

Cosas que no recordaba.

De repente lo supo todo.

Observó sus manos llenas de tierra.Sus dientes bailaban en las encías ennegrecidas.Los gusanos habitabanen las cuencas de sus ojos.

Padre.

Y se lo llevó con él.

Y descansó en paz.

Largos días y placenteras noches…

Fin