Blizzard da marcha atrás con RealID

En la gran cantidad de opiniones que que he leído desde que empezó todo el asunto de la implantación del RealID por parte de Blizzard, había una que deseaba poder responder, y creo que ahora es el momento.

Me refiero a los comentarios de tidus-7, particularmente este:

Decirlo es facil, pero ¿Y la solución? Como te quieres enfrentar a eso? Convencer a la masa ignorante de que boicoteen a su Dios online? Jamás lo harán. La gente es como un avispero sin reina. Se mueve en masa, y jamás hace nada por sí mismo

Creo que ha dado completamente en el clavo. De nada sirve quejarse si con nuestros bolsillos legitimamos las decisiones de las grandes compañías. Al fin y al cabo, vivimos en un mundo capitalista, y por tanto, la única razón para moverse hacia una dirección u otra siempre será el dinero. El caso me recuerda, salvando las distancias, al de Xbox Live. Microsoft fue pionera en cobrar por nada, ya que no ofrece ningún servicio que no podamos disfrutar en otras plataformas de manera completamente gratuita. Sin embargo, es sorprendente la cantidad de personas que pagan 60€ todos los años por algo que todos habíamos aceptado que era gratis. Hay mucha gente que se quejó y sigue quejándose del tema, pero de nada sirve si continúan pagando religiosamente, ya que a Microsoft, y a cualquier compañía de la actualidad, le importa un rábano que escribas un post en un foro. Lo que le importan son los números, y esos dicen que estas contento con su sistema.

Temía que con Blizzard pasase lo mismo. Que las ganas de jugar a las obras maestras que desarrolló y desarrollará pudieran vencer a los deseos de no perder nuestra privacidad. El miedo de que todo el jaleo que hemos montado se perdiese con el lanzamiento de Starcraft II era demasiado factible.

Pero ha ocurrido todo lo contrario. Hoy Blizzard anuncia la marcha atrás de todos sus planes de anunciar a bombo y platillo el nombre real de sus usuarios. Esto no significa el fin de RealID, ni mucho menos, pero ahora sus capacidades pasan a ser opcionales. Si el jugador quiere, puede mostrar su nombre real, y con ello acceder a la red social que planea Blizzard, pero si no quiere hacerlo, puede seguir jugando exactamente igual que hasta ahora. Es sin duda la mejor opción, ya que guarda la privacidad del que quiere, y ofrece incentivos al que decide usar todas las características del programa.  Es una pequeña gran victoria, que unido a las últimas noticias sobre el ACTA hace que podamos mostrarnos optimistas después de mucho tiempo de malos agüeros sobre nuestra privacidad. La batalla no se ha ganado, pero nos hemos acercado.

Por supuesto, quedan muchas preguntas por resolver, y la mayoría no obtendrán respuesta. ¿Cómo es posible que un plan tan obviamente polémico como este haya podido pasar todos los filtros de calidad de Blizzard? ¿Porqué nadie en ninguna de las decenas de reuniones que mantiene la compañía dijo que esta era una mala idea? ¿En qué estaban pensando los de marketing cuando ofrecieron sus primeras reacciones al clamor de los usuarios? ¿Habrá consecuencias entre los empleados y directivos de Blizzard? 

Como digo, probablemente nunca lo sabremos, pero por ahora nos conformaremos con esta decisión que vuelve a colocar a Blizzard en el lugar de donde nunca tendría que haber bajado: El Olimpo de las desarrolladoras de videojuegos. 

 Mensaje de Mike Morhaime, CEO y confundador de Blizzard.