Murciélagos bajo una capucha roja.

Un nuevo enmascarado aparece en Gotham City. Conocido como Red Hood, está provocando un cambio de poder entre las esferas del crimen organizado. Aunque se beneficia del contrabando de drogas y de armas, no es un villano cualquiera. Sus esfuerzos por eliminar el acceso a las drogas por parte de los jóvenes y su empecinamiento por eliminar a otros mafiosos podría implicar algo más. ¿Quién es Red Hood, y cuál es su relación con Batman?

Desde su salida en 2005, Under the hood es una de las sagas más polémicas de DC Comics, y más particularmente de la colección de Batman. Presentaba a un nuevo personaje llamado Red Hood (Capucha Roja en la edición en castellano), cuya identidad era terriblemente próxima a Batman. Planteada en un principio como una historia de misterio, la saga evolucionó una vez se supo quién estaba bajo la máscara hacia una reflexión sobre el pasado y los principios básicos del personaje. No era una historia definitoria ni para recordar, pero era efectiva y con gancho.

Este año, el guionista Judd Winick ha visto trasladada su historia a la animación. Batman: Under the Red Hood prácticamente calca el guión original, con apenas algunas correciones, y fruto de esto tenemos una película imperfecta.

La principal culpa de esto viene del cómic original, que dependía mucho de la continuidad del personaje. Las contínuas referencias a cómics de varios años de antiguedad, e incluso las conexiones con otros personajes y eventos del universo DC lo hacían un cómic difícil para el neófito pero disfrutable para el aficionado. En la película, se han visto obligados a eliminar la mayor parte de esas referencias, manteniéndolas al mínimo para poder comprender mejor la historia, y de hecho los mayores cambios vienen por ese frente. El problema es que, por muchas referencias que eliminen, tenían que dejar unas cuantas para que la historia tuviese sentido, particularmente sobre el pasado del caballero oscuro.

El resultado es una película que intenta atraer a la gente que conozca lo mínimo del personaje, pero que al mismo tiempo los apabuya con referencias y personajes que podrían haberse eliminado pero que por respeto a la obra y a la historia no se ha hecho.

Además, el misterio sobre quién es Red Hood se desvanece en los primeros minutos de película, en un flasback que cualquiera con un mínimo sentido de la historia hubiera puesto hacia el final de la película. Pero el problema de nuevo es que tenían que contar la historia como si la audicencia no supiese nada de la vida de Batman.

Una vez eliminado el gancho de saber quién es Red Hood, la película ofrece poco más que unas escenas de acción muy bien realizadas, con una animación exquisita. No miento si digo que las escenas de lucha de este film están entre las mejores que he visto jamás. Hay una sensación de movimiento, de ímpetu que no había visto en mucho tiempo. Los ataques fluyen perfectamente, y la tensión y el disfrute aumentan considerablemente en esos minutos. Otro punto a favor es que el uso de escenas hechas por ordenador, o no existen, o no se notan en absoluto entre el resto de animación.

Ya seas un aficionado a los cómics o un desconocedor completo, encontrarás fallos graves en Batman: Under the Red Hood, pero al mismo tiempo también te encontrarás con muchos momentos disfrutables, unos actores de doblaje que dan la talla, una animación sorprendente, y una historia que en el fondo es buena.