Tengo… miedo.

Hay veces en la vida en las cuales no sabemos que hacer. 

Si hacemos lo correcto… si se trata de una locura…

Estos suelen ser los momentos más importantes de nuestras vidas.

Mañana será uno de esos momentos. Al fin, tras 5 meses de esfuerzos llegó el día. Será el momento en el que me enfrente a lo que más temo. No es una persona, ni tampoco una prueba. Es el miedo. El miedo a la derrota.

El miedo a, tras haber luchado tanto durante todo este tiempo, mis esfuerzos caigan en saco roto. El miedo a que algo salga mal y que entonces no solo sufra yo las consecuencias… sino también mis amigos, quienes me apoyaron sin condiciones y que ahora están a punto de pasar el riesgo por mí…

Entonces. si yo no estoy en peligro, de qué tengo miedo? A mi no me puede pasar nada… en el peor de los casos sigo siendo menor, la justicia está de mi parte… y no es algo ilegal buscar la verdad.

Que puedo hacer? Ya no hay vuelta atrás, y aunque la hubiera el único que se decepcionaría sería yo. Ellos lo comprenderían. Ella lo comprendería. Bueno… si algún día se entera de lo que voy a hacer.

Puff…

Lo he dicho. No estoy seguro de esto. Pero es ahora o nunca.

Sí, he mentido. Sí, he suplantado la identidad de otras personas. Sí, probablemente esté a punto de robar… ¿Pero acaso no hay cosas por las cuales merece la pena el riesgo?

Ya han sido demasiados años de mentiras. Más de 50 años de mentiras, para ser exactos. La verdad me pertenece, ¿¡Por qué coño no tengo derecho a reclamarla?! Me ha costado demasiado llegar hasta aquí… no es momento de rendirse.

He de ser fuerte.

Si no, nada de esto tendría sentido…

Además, para qué negarlo. Habría otros métodos de alcanzar esta meta… pero mucho más costosos y arriesgados, con menor margen de éxito… aunque también más legales.

Pero había un problema. Solamente puedo hacer esto una vez. Y si fracaso ahora, aún me quedarán los otros dos métodos. Si probase los otros dos, ya no podría utilizar este…

 

 

Soy un cobarde.

 

Llevo preparándome tantísimo tiempo para esto… y ahora no puedo controlarme. Tengo unas ganas inmensas de terminar con todo y dejarme llevar, volver a la rutina, olvidarme de este tema…

Pero no puedo. Ya le he dado demasiado tiempo la espalda a la verdad. Es el momento.

 

Seré un cobarde, pero todavía me queda dignidad. Lucharé. Gane o pierda, me da igual, pero no puedo volver a rajarme. Lo he pospuesto demasiadas veces por falta de valor. Ya no solo soy yo, ahora somos todos. Todos están luchando para ayudarme con ello.

No es momento de vacilaciones. He de terminar algo que lleva demasiado tiempo ya persiguiéndome en sueños…

Me lo jugaré todo a una carta. Si gano, terminarán mis problemas. Si pierdo…

Si pierdo lo volveré a intentar. Todavía hay tiempo hasta los 18. Conforme pasan los días se me acaban las opciones, el riesgo aumenta… he de actuar ya.

 

Pero aún así… hablar es muy fácil, y gracias al anonimato de internet aún más. Por ello, independientemente de lo que diga, sigo siendo una patética criatura que tiembla de pánico en una esquina ante la posibilidad de fallar… 

Al día siguiente:Y ahora… ¿qué?