Y ahora… ¿qué?

… que hacer cuando has tocado fondo? Dicen que entonces solo puedes subir… 

¿pero y qué pasa cuando has caído pero no tocaste todavía fondo?

Sabes bien que todavía pueden ir peor las cosas… pero a su vez también puedes mejorar la situación mediante tu esfuerzo… 

 

….

Creo que está bastante claro lo que ha sucedido. Pese a poner el 100% no logré mi objetivo… pero a su vez tampoco fue una derrota.

Solo sería derrotado si esta fuera mi última esperanza de lograrlo… pero lejos de ello aún me quedan otras dos opciones. Es más, esta todavía no ha sido descartada…

La presa, pese a no ser capturada, se ha tragado toooodo el anzuelo sin darse cuenta siquiera. Es la oportunidad ideal para dar el golpe de gracia y llevarse el premio gordo.

Aún así, sigo sintiendo miedo.

Pero esta vez se trata de un miedo diferente.

Mientras esperaba los resultados estaba acojonado, el miedo a la derrota me roía las entrañas…

… pero cuando me dijeron que no había funcionado mi plan ese miedo desapareció.

Me di cuenta que, pese a haber fracasado… no había pasado nada. 

Sí, me dolió el fallar pero… no sucedió nada más.

No se derrumbó el mundo, ni me hundí en la miseria ni nada. Me dieron la noticia y la asimilé como quien digiere un yogur. Había fallado, sí, pero eso era todo. 

Daban ya igual todas mis ideas, mis locuras, todos los planes que tenía…

Pero aún así, hoy me he dado cuenta de un montón de cosas…

 

  • Llevaba ya demasiado tiempo en mi globa de los mundos de Yupi, y era cuestión de tiempo que la verdad me diera un buen sopapo.
  • Equivocarse no quiere decir perderlo todo, sino simplemente tener una nueva oportunidad de levantarse y luchar por lo que uno desea.
  • Dios, Buda, Alá o la vecina del quinto, siempre que cierra una puerta, abre una ventana. Ahora bien, es nuestro problema el encontrar esa ventana.
  • Mi impulsividad me ha vuelto a salvar el culo, evitándome cagarla soberanamente (cuando normalmente a la gente le pasa justo lo contrario…). Empiezo a pensar que más que impulsividad se trata del sentido común, ese que tan poco uso últimamente…
  • Tengo unos colegas que, pese a las peleas y los piques, cuando tengo un problema lo dan todo por mí.
  • Y, sobre todo, que aprendemos muchísimo más de los fracasos que de nuestras victorias.
Es cierto, no ha sido un fracaso rotundo…. pero tampoco una victoria. 
¿Debería aprender algo ahora?
 
… sí. Es cierto. La cosa no salió bien. No logré lo que quería. Y es probable que, ahora, jamás obtenga mi venganza. Pero he logrado otra cosa.
Volver a la intersección de la elección.
 
El siguiente paso lo he de dar yo. Puedo enterrar el pasado… vivir el presente… o luchar por el futuro…
 
Tres caminos divididos de forma abismal y que podrían cambiar mi vida para siempre.
 
¿Que escogeré?
 
Enterrar el pasado… sería tan dulce poder olvidar todos los agravios… las putadas… el odio…
 
Pero soy joven y rencoroso, y me han herido demasiado ya. No me perdonaría el olvidar…
 
Vivir el hoy. Quizás la opción más común. Olvidarme de los problemas y pasar de todo, volverme un nini, pasar los días ante el ordenata y las noches con la chuli para, simple y llanamente, vivir la vida loca.
 
O… luchar por un futuro.
 
Quiero ser psicólogo. Quiero ayudar a la gente. Quiero a mi pareja. Quiero escribir un libro. Quiero saber la verdad. Quiero obtener esa foto. Quiero tener ese futuro idílico con el que todos soñamos.
 
Pero será el camino más duro. Necesito un 8,5 para psicología, paciencia para ayudar a los demás, otra tanta para mi pareja, talento para escribir, esfuerzo y dedicación para la verdad… necesito valor para afrontar las adversidades.
 
… ¿Que me queda?
 
¿Retroceder a la ignorancia de antaño, quedarme donde estoy a vivir como uno más o avanzar a por mis sueños?
 
 
Avanzar… ¿Avanzar? ¡Avanzar! 
 
¡¿¡¿¡¿¡Que clase de persona sería si no luchara por lo que quiero?!?!?!? No me queda otra. Es ahora o nunca. Todos cometemos errores, pero solo unos pocos son capaces de adaptarse para seguir adelante.
 
Siempre me lo he tenido muy creído para conmigo mismo. Es la hora de la verdad. Es el momento de demostrármelo.