Gamefilia, el barrio de los bares

Hace mucho tiempo, hubo un hombre que dijo que gamefilia era un pueblo y que zonaforo era una ciudad. Esa fue la primera entrada que leí en la comunidad. La habían destacado en la portada de meristation. Entré, la leí y pese a no saber quien eran ese Logan o esa Riku que allí nombraba capté el sentido de la entrada.
Pero ahora, algún tiempo después, me gustaría darle mi propio toque a su opinión. Yo tengo una ligera visión diferente de nuestra comunidad. Para mí, mientras que zonaforo es un puto centro comercial lleno de gente donde a menos que estés día a día no te va a reconocer ni el tato este lugar sería como el barrio de los bares. Gamefilia, el barrio de los bares.
Por cierto, durante esta entrada seguro que más de uno se siente identificado… o se acuerda de alguien. Por ello, paso de poner nombres, todos sabemos a quien me refiero con cada ejemplo o tiene a su propia idea en la cabeza de quien puede tratarse, así que nadie se eche las manos a la cabeza, por favor. Esta es una entrada reflexiva, no estoy por la labor de aturar a nadie. Por lo menos en esta entrada. Los trolleos al libro de visitas
Por donde iba… a, sí, el barrio de los bares. Bien. Como supongo que todos sabréis, cuando uno se hace un blog se está creando un sitio donde pone sus ideas a la vista de todo el mundo… lo cual sería como un escaparate de no ser por una cosa: la gente también puede comentar. Por ello, hemos pasados de estar aislados exponiendo nuestros conocimientos a poder discutirlos con otra gente que viene y que va. Igual que en un bar un sábado por la noche pero sin la parte de ligar… o esto sucede así casi siempre…
Al tema. Nuestro blog es nuestro hogar. Podemos decorarlo colgando cuadros, poniéndole algo de música de ambiente, decantándonos por un estilo más sobrio y carente de decoración, convertirlo en un puticlub…
Mi bar, mi música de ambiente…
Pero la vida es dura, y todos sabemos una cosa: da igual lo bello que sea tu bar a menos que este tenga clientes (eso si exceptuamos el hipotético caso de que seas un amargado al que no le importa la gente y que simplemente tiene un bar para emborracharte cada día con tus propias bebidas…). Esa es la causa de cierre (o abandono) de la mayoría de los bares de este lugar. Sin gente, la euforia inicial tras la inauguración se convierte en amargura, en dudas (¿Que hago mal? ¿Que tienen los demás de lo que yo carezco? ¿Por qué ni Dios me responde?) o aún peor: en envidia y resentimiento, siendo así como suelen nacer los trols en esta comunidad.
Estos troles, quienes no son más que clientes resentidos con el servicio, tienen muchas maneras de molestarnos. Pueden abrir otro bar al lado del nuestro e intentar boicotearnos con la imitación o la "publicidad agresiva a nuestras instalaciones", enviar a extraños que se camuflan como cualquier otro invitado a nuestro negocio y tratar de arruiranles la tarde a nuestros clientes, venir ellos mismos a por camorra…
Pero no son los únicos que pueden arruinarnos el negocio. Cualquiera de nuestros habituales, si un día se pasa con el alcohol puede liártela parda y convencer a tus otros clientes de que no vuelvan o tener una pelea contra ti y decidir no volver a pisar tu bar… ni que tú pises el suyo.
Mas… hay muchos tipos de barmans. Los que largan a patadas a los borrachos, los que nada más ver que se va a armar una gorda interviene, el que le da igual lo que pase pues sabe que mientras tanto vendrán más y más curiosos… y por último los que, al igual que yo, cuando alguien trata de chichar le seguimos el rollo hasta que, humillado, se le baja el calentón y vuelve por donde ha venido. 
Pero no solo de camorristas está lleno nuestro barrio. También nos podemos encontrar toda clase de personas altamente sociables. Y una de ellas puedes ser tú. ¿Que por qué lo digo? Por que, al igual que en el mundo real, un barman puede acabar necesitando un poco de descanso en otro sitio y decidir probar otros locales. Por ello, más de un blogger (a decir verdad, la mayoría) no dudamos en marcharnos de vez en cuando dejando la puerta de nuestro bar abierta, confiando en que los que vengan se comportarán y dejarán propina si les gusta el sitio (puesto que fiamos de que si consumen algo en nuestra ausencia lo pagarán) y rezando por que no haya disturbios durante nuestra escapada, pues el único que puede largar a uno de tus clientes eres tú o el dueño del edificio (moderador), así que pese a que tus parroquianos pueden contener al borracho como tardes en llegar puedes encontrarte con tu local hecho un Cristo… aunque no será nada que no se pueda arreglar con un poco de esfuerzo y ganas.
La gramola de Tidus
Y aquí está la magia de los blogs. La gente no compite por clientes, los comparte. A diferencia de en la vida real, ellos no se cansan de beber nunca, y por que lea el blog de al lado no significa que luego deje de pasarse por el tuyo.
Pero… ¿Como haces para llenar tu bar y tener clientela fija? Es sabido que, a menos que seas una estrella de la liga no vas a llenar el blog en cinco minutos con cualquier cosa que ofertes. Por ello, al principio todos tratamos de ofrecer lo mejor que tengamos (que normalmente no llegará a las suelas de los que ya están asentados) pero que, poco a poco, conseguirá atraer a otros barmans saturados de lo de siempre y que buscan nuevas experiencias.
Pero no de otros barmans vive un bar. Necesitaremos clienetes nuevos, que cansados de los lugares de siempre se adentran en el barrio de los bares en busca de compañía, información o simplemente entretenimiento. Es entonces cuando, a partir de una bella casualidad, nuestro bar comenzará a tener un grupo de habituales dispuestos a pasarse por aquí aunque solo sea para saludar por la falta de tiempo y que sabes que, les des garrafón o un gran reserva, siempre te darán conversación con una sonrisa… aunque también habrá quienes te montarán un Cristo incluso con un flambeado de Moe.
Sí, también voy a vender esto… total, ya sirvo hasta helado de fresas… más bajo no puedo caer…
Pero como todos los locales, algún día terminará el boom de los bares y serán substituidos por los botellones, pubs o afters. Pero no importa. Hasta ese día, tengo la impresión que mi blog/bar seguirá abierto, dando caña a los borrachuzos y sirviéndoos copas hasta las tantas de la madrugada…
…al igual que espero que los demás me acompañen, pues ser el último mohicando debe ser algo muy duro. 
Amanece un nuevo día… hora de cerrar por hoy… mañana más y mejor…