La insignificante pero aveces entretenida vida de Twiggy Parte 1

Un día así sin más nacemos, venimos a este mundo autodestructivo, se nos dan unas habilidades y enseñanzas que luego nosotros tendremos que cultivar más o menos dependiendo de nuestra insistencia y dedicación con respecto a la materia que queramos desarrollar.

No, esto no es videojuego, es la vida, y se nos obliga a vivirla, ¿el problema? Nadie nos avisa de lo peligrosa y tormentosa que puede llegar a ser sino eres un superviviente, o si como nosotros hemos nacido en un país medianamente decente, otro no tienen ni siquiera esa suerte.

Prepárate para vivir 3 o 4 años dependiendo de la persona, de los que en el futuro posiblemente no recuerdes nada, siendo inconsciente de lo que te espera ahí fuera, posiblemente durante estos años serás feliz, aunque gran parte del primer año o año y medio te los pases llorando.

Después comenzaran los problemas, come lo que ellos quieran darte de comer, ve a un lugar repleto de gente como tu, sin saber porque estáis allí, en algún momento de esa larga estancia diaria en aquel lugar alguien parecido a tu padre o a tu madre te dirá que la ley manda que estés allí, y lo peor de todo, al menos hasta que cumplas 16 años, y a ver que cuente… ¡tengo 4!

Matemáticas, Lengua, Ciencias de la naturaleza, Historia, Religión, etc.
Las cuales con el tiempo se irán incluso triplicando.

Y tu en ese momento solo quieres dibujar, saltar de un lado a otro, revolcarte por el suelo, jugar al fútbol con esa gente de tu edad que has conocido.

Quizás el único punto positivo de esta época de la vida es que todo lo que quieres y llegas a conseguir te saldrá gratis, ya que allí estarán tus padres para pagártelo.

Llegaran tus primeros reyes (seguramente de los 3-4 primeros ni por asomo te acordaras), cumpleaños llenos de regalos de tus tíos y abuelos, las primeras caídas con tu nueva bicicleta o mientras estrenas esa piedra de balón llamado Mikasa te llevaras un gran disgusto en tu por entonces pequeña pilila.

Pasaran los 6,  y en alguna altura de los 7 veras que te han puesto una actividad extraescolar que tu no has elegido, es mas, ni siquiera sabias de su existencia, si, hablo de la catequesis.

Si ya de por si no hacías ni caso en la clase de Religión en el colegio de monjas, la asignatura se te alargaba inesperadamente y para colmo te ocupaba parte de tu tiempo libre por las tardes.

Desprenderte de tu tarde de NES por aquel entonces no era algo que te agradase mucho, pero tenias que dar el callo y pringar porque si, porque lo dice tu madre, y ahora tu madre es la ley cuando sales del colegio.

Allí te encontrabas a los mismos pardillos que habían caído en la misma trampa que tu, bajo el manto de ese tal Dios al cual nunca has visto mas que en imágenes, escuchando a un tutor/a como los que tenias en el colegio y en ocasiones a algún señor viejo con unas vestimentas un poco extravagantes respecto a la moda que llevas en esos días (mocasines y ropita Mayoral, hace amigos, y tu quieres matarlos a todos).

En esos 2 años y medio, 3 te darás cuenta de que muchas cosas de las que has ido haciendo eran malas, y que desafortunadamente sino accedes a hacer la Comunión posiblemente acabes ardiendo en el Infierno.

Y tu que en esa época de tu vida te dedicabas a robarle inocentemente un crayón a tu compañero mas despistado o al que mas mal te caía (para gustos colores xD) , a tirarle bolas de papel o trozos de goma cuando el profesor/a se marchaba a un asunto, a zancadillear en el patio de recreo,etc,etc,etc realmente llegabas a pensar que tu destino estaba en el ultimo sótano del Infierno.

 

(A pedrás como cuando yo era chico)
Curiosamente todo se arreglaba con una confesión a tiempo y con recitar un montón de sandeces un número indicado de veces, normalmente a más travesura, más sandeces.

A lo cual la mente de un niño de esa edad traduce en: Cabronadas toda la semana a los compañeros de clase, confesión posterior en catequesis, perdón obtenido de Dios y a delinquir de nuevo.

Finalmente tras sufrir esos 3 años llega el día en el que te visten de payaso, perdón de marinero, almirante o como leches te vistiesen ese día, y tu que querías ir vestido de Son Goku y tus padres no te dejaban bajo la excusa de todos van así y tu dices que no, y que no, que tu quieres ser diferente al resto, entonces llega la negociación final de los padres: Hay regalos de por medio si te vistes así, y haces la soplapollez esa que como mucho durara 1 hora…si hubieses empezado por ahí no hubiese habido discusión.

Recibes muchos regalos de todo el mundo por semejante estupidez, ¿cuando hay que repetir? Vaya, solo se puede esa vez, o al menos solo la primera será la especial.

Se termina el calvario religioso, sin dejar de lado el colegial, y por suerte y si te conviertes en una persona con dos dedos de frente no volverás a pisar una iglesia hasta que se muera o case un pariente, o hasta que te cases tu, si es que te casas, si es que te casas por la iglesia.

Prepárate, has empezado a ser una persona con uso de razón en la mayoría de los casos aunque aun tengas muchos impulsos de niño de 5 años, pero el camino de la vida, esa que te dicen que es bella de vivir solo ha hecho mas que empezar amigo, y ese camino esta lleno de zarzas, piedras y cualquier obstáculo que te puedas encontrar te frenara.