Comparativas, el arma de la actual generación

Antesde entrar a comentar los efectos de las comparativas creo que ya eshora de llamar “actual generación” a PS3, Wii y 360 ya que llevan yamínimo un año en el mercado, aclarado esto empiezo con esto de lascomparativas, una de las bazas para muchos usuarios a la hora dedefender o recomendar una consola.

Creo que todos hemos sido testigos alguna que otra vez de como el juegollamémoslo “X” multiplataforma se ha visto mejorado en una plataforma,dejando a otra un peldaño por debajo, el caso más reciente quizás seanlas múltiples comparaciones de “Grand Thef Auto IV”, un vende consolassólo ya por su nombre. Con la comparación ya hecha, y con todo eltrabajo que lleva a la persona o personas encargadas de ella, sepublica y empieza un autentico baile de actitudes. Los hay que leen lacomparativa y dan su opinión sin más, los usuarios que saltan diciendo“Veis, “X” plataforma es muchísimo mejor” y lo contrario, los que dicenque la comparativa esta comprada por esa “X” plataforma.

Se supone que en una comparativa se tratan dos versiones de un mismoproducto para decidir cual de ellas es la más beneficiosa de cara alcomprador que pueda permitirse optar entre ellas pero no, cualquiercomparativa se transforma en un motivo más para que usuarios de una yotra plataforma comiencen una disputa por defender “lo suyo” como si seles fuera la vida en ello, de ahí que me pregunte si esto de lascomparativas, que no es nada nuevo pero que se esta potenciando muchoen esta generación, es realmente la mayor arma de los usuarios, y delos fanáticos, para atraer a un nuevo compañero.

Volviendo al tema de GTA IV, un juego muy similar en Xbox360 y PS3 peroque en una de ellas cuenta con mejores efectos según parece, e inclusocon mejor resolución. Con esta comparativa, usuarios de un lado y otrohan soltado todo su arsenal para defender a la consola de Sony y a laconsola de Microsoft, incluso he leído a gente que después de compraruna versión ha ido a comprar otra para ver si realmente lo que decía lacomparativa era real. Aunque suene algo extremo, en el fondo es lamejor comparativa que podremos tener, la que demos nosotros mismos.Podremos alquilar una de las dos versiones, o alquilar las dos, ver eljuego por nosotros mismos y en base a eso decidir, si además nos vemosapoyados por una comparativa donde los datos son realmente palpables ycontrastados ya tenemos toda la información necesaria para decidirnospor una versión.

Una comparativa en casos muy excepcionales da a dos versiones porigual, siempre habrá algo, por mínimo que sea, que supere en unaplataforma a la otra y ese algo también será el detonante de una nuevay larga lista de pros y contras ofrecidas por los usuarios de ambasplataformas implicadas.
También con estas comparativas se puede llegar a comprobar laeficiencia de las desarrolladoras y ver como trabajan sobre losdistintos sistemas, objetivo al que pienso debería aspirar unaredacción de ese estilo junto al de informar al usuario sobre queversión esta más pulida.

En conclusión, todos hemos sido testigos de como recientemente usuariosde unas plataformas y otras intentaban defender lo suyo por encima delresto, en ocasiones sin llegar a probar “insitu” lo que ofrece la otraversión, dando como resultado diversas discusiones que no llegaban aningún puerto, pues nadie da su brazo a torcer. De ahí, y valga larepetición, el pensar que, a modo de gran armamento, las comparacionesse empleen cada vez más en esta generación de consolas, pues al fin yal cabo Playstation3 y Xbox360 no son tan distintas a la hora demostrar vistosidad, objetos 3d y animaciones que nos entren por losojos. Quizás por eso surgen todos estos tipos de “análisis”, paradiferenciar las más mínimas diferencias y constatar que “X consola” essuperior a otra siendo ambas prácticamente iguales.