Stieg Larsson – Los hombres que no amaban a las mujeres

 ¿No habéis tenido nunca la sensación de descubrir algo por casualidad y de repente empezar a verlo en todos los sitios?

Algo parecido me pasó con Stieg Larsson; un día haciendo zapping estaban hablando de él en un programa de la 2 (creo que se llama Página 2), y a partir de ahí, he visto el nombre del escritor sueco en numerosas publicaciones y programas.

Esta es la biografía que viene en la contraportada de la versión española de su primer libro “Los hombres que no amaban a las mujeres”.

Stieg Larsson (Suecia, 1954-2004) falleció inesperada y trágicamente de un ataque al corazón, días después de entregar a su editor el tercer volumen de la trilogía Millennium y poco antes de ver publicado el primero.Periodista y reportero de guerra muy conocido como experto en los grupos de la extrema derecha antidemocrática, participó a mediados de los ochenta en la fundación del proyecto antiviolencia Stop the Racism, al que siguió en 1995 la Expo Foundation, de cuya revista Expo fue director.

Luchador plenamente comprometido contra todo tipo de violencia, escribió varios libros de investigación periodística acerca de los grupos nazis de su país y de las oscuras conexiones entre la extrema derecha y el poder político y financiero.Gran lector y entusiasta del género negro y la ciencia ficción, escribía sus novelas por las noches, prácticamente en secreto.

La publicación del primer volumen de la serie Millennium, Los hombres que no amaban a las mujeres, ha supuesto un verdadero fenómeno editorial en Suecia, repetido luego en los países nórdicos, Gran Bretaña, Francia y España, donde se han vendido millones de ejemplares.Lectores de todo el mundo recomiendan una obra que ha generado una extraordinaria adicción y que ha sido saludada como una obra maestra, la novela de la década. 

Siempre me he considerado un devorador de libros, a los 10 años me tuvieron que poner gafas porque tenía la vista cansada y en mis buenos tiempos de universidad me llegaba a leer hasta 2 libros por semana. El problema que tengo es que cuando acabo un libro no lo disfruto, estoy deseando que se termine para poder empezar con el siguiente…

Por eso “Los hombre que no amaban a las mujeres” me ha parecido un gran libro, porque me he quedado con la sensación de estar leyendo algo muy grande; es cierto que nada más acabar el libro he empezado a leer otro, pero es que era la segunda parte de la trilogía Millenium “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, quería saber más sobre los personajes principales, seguir conociendo su background, su evolución. Larsson nos presenta unos protagonistas que no son en absoluto planos, vas conociendo su pasado y viendo su evolución a medida que avanza la novela (con la historia de cada uno de ellos se podría haber hecho perfectamente otra novela):

Lisbeth Salander es una hacker de 24 años, llena de tatuajes y con síndrome de Asperger , que ha estado bajo la tutela del estado sueco desde que tenía trece años. Se gana la vida haciendo investigaciones para Dragan Armanskij. Salander parece tener 14 años y rechazar todas las normas y convenciones sociales, pero tiene el espíritu de una superviviente. Es capaz de ver más allá de su ordenador y detesta y rechaza todos los abusos que se encuentra; cobrándose su propia venganza de una manera única…

Mikael Blomkvist es un reportero que acaba de ser sentenciado por falsas acusaciones a un magnate sueco y se enfrenta a una pena de tres meses de prisión. Tras una exhaustiva investigación sobre su vida por parte de Salander, le invitan a reunirse con un industrial semi retirado llamado Henrik Vanger, cuyo grupo familiar de empresas se está hundiendo poco a poco. Vanger ha estado investigando durante 36 años la desaparición de su sobrina Harriet y le propone a Blomqvist que lleve a cabo una investigación sobre lo que sucedió, invitándole a pasar un año en la isla donde habita la mayoría de la familia Vanger y el lugar donde Harriet fue vista por última vez.

El otro pilar en el que se asienta la novela es su narrativa. Aunque a primera vista el tono pueda recordar al de una novela del tipo whodunit a lo Agatha Christie (un periodista es contratado para resolver una desaparición ocurrida en una isla, con lo que el número de sospechosos se reduce a las personas que estaban en la misma en ese momento); a medida que avanzas en la lectura vas descubriendo que se trata de un retrato de la sociedad actual en el que tienen cabida todo tipo de géneros literarios, en ciertos momentos tenía la sensación de estar leyendo “Mujeres” de Charles Bukowski; por el ambiente y tono con el que se tratan las relaciones sexuales en la novela. Hay ciertas situaciones y personajes que te hacen pensar que solo pueden haber salido de una mente enferma y que te remiten a Stephen King (“El retrato de Rose Madder”), y que harían tener una erección al propio Buffalo Bill de “El Silencio de los Corderos”. Otras partes de la investigación recuerdan al “Código da Vinci” (pero me río yo de la profundidad como personaje que tiene el profesor Langdon) y los entresijos financieros y empresariales están tan bien elaborados como las tramas de John Grisham (“El informe Pelícano”, “La Tapadera”).

Todo este popurrí puede llevar a pensar que no es más que un copia-pega de otras novelas; pero la verdad es que todas las situaciones y tramas argumentales brillan con luz propia y se encuentran perfectamente encajadas en la estructura general de la novela; que tiene como hilo conductor la denuncia del trato que reciben muchas mujeres (al principio de todas las partes del libro hay una estadística sobre, por ejemplo, el número de mujeres que reciben malos tratos verbales de su pareja o que han sufrido una agresión sexual).

Es una lástima que Stieg Larsson falleciera tan pronto y sin poder acabar su proyecto (parece ser que la colección Millenium estaba pensada para ser una heptalogía), porque “Los hombres que no amaban a las mujeres” es una lectura de lo más recomendada.

Un saludo