¡Paella!

Una de mis aficiones es la cocina. Me encanta. Me relaja y además pienso que es una manera muy bonita de expresar creatividad. Para mi es algo más que un hobby. También tengo que decir que soy una de las pocas personas que conozco que luego disfruta con lo que ha cocinado. No sé. Raro que es uno.

El otro día cociné una paella. La verdad es que no me salió mal del todo. Hasta rica estaba.

Si me preguntáis por los ingredientes necesarios, aquí en Japón es relativamente fácil encontrarlos. El aceite de oliva español es caro y viene en botellas "tamaño japonés", pero es auténtico. Los mejillones japoneses son bastante más pequeños que los que tienen en España. Las gambas son más o menos del mismo sabor y tamaño. Aunque, como véis por las imágenes, las que utilicé eran de un tamaño considerable. Eso sí, ricas lo estaban un rato largo.

En general conseguir los ingredientes necesarios para cocinar los platos "estándar" españoles no va más allá de ir a un súper grande y pagar el doble de lo que cuestan en origen. Pero por lo menos son los auténticos. Otra cosa es buscar quesos o vinos. Los japoneses se pirran por otras latitudes a la hora de escoger este tipo de productos. Así, lo normal es ver quesos holandeses o franceses y vinos también galos, chilenos o americanos.

Lo que está poniéndose de moda últimamente es el jamón serrano y el ibérico. Así que los entrantes de la paella fueron unas tapas de jamón y queso rehogadas con un buen vino catalán. El jamón curado español ya se puede encontrar el los grandes establecimientos de alimentación japoneses (después de una prohibición de años de duración). Hasta ahora lo más parecido que se encontraba aquí era el jamón curado italiano. Pero no es lo mismo. Para un servidor, no hay nada como el jamón español.