Las ironías de la vida (?????)

La palabra japonesa hiniku (??) significa ironía o sarcasmo. Y esta palabra me va que ni pintada para describir la relación entre el último post que escribí allá por enero y este que escribo 7 meses después. En aquel lejano inicio de 2009 hablaba de iniciar el año con buen pie.

Pues bien, la fortuna quiso que un coche se interpusiera en mi camino en una fría noche de marzo al cruzar la calle y me atropellara. El resultado, innumerables contusiones, dolor y sobre todo, un pie destrozadito, destrozadito y la sensación de haber salvado la vida. Porque lo vi venir. Dios sabe que lo vi venir. Pero no me dio tiempo más que a empezar el movimiento de esquivarlo. Debido a ello, el impacto no fue frontal, sino lateral. Pero os aseguro que vi pasar mi vida delante de mi. No sé si alguno ha sufrido un atropello, pero es una sensación de que algo grande y más fuerte que tú te arrastra sin que tú puedas hacer nada. Todo va a cámara lenta y la sensación es de impotencia total. Varios huesos de mi pie derecho se habían roto. Así que el buen pie con el que pretendía comenzar el año al final no lo fue tanto.

Gracias a Dios las fracturas eran bastante limpias y no afectaron a huesos fundamentales para el buen andar, así que los doctores me dieron desde el principio un buen pronóstico. Me dijeron que si me hubiera roto otros quizás hubiero cojeado toda la vida. Así que tuve suerte.

Los huesos soldaron hace meses, pero todavía me quedan las secuelas de una ligera hinchazón, un dolor de base permanente y la imagen del coche arrástrandome que se repite a veces en mis sueños. Nada grave. Además, la hinchazón y el dolor desaparecerán en un par de meses.

Pero bueno, los que me conocen saben que soy un optimista irreductible y un amante de la vida, el buen vino y las mujeres. Ay, mis niñas. Cómo las quiero a todas. La verdad es que no me las merezco. O quizás sí, ¡ja, ja, ja! ^-^

El otro día fui a un Neko-Café, o café de gatos, donde puedes jugar con estos felinos mientras les haces fotos y te tomas algo. Es una cita muy típicamente japonesa que funciona la mar de bien. Las chicas se derriten a los cinco minutos de entrar. Garantizado.

 

Fui con una de mis niñas, Hiromi-chan. ¡Qué guapa es! ^-^ 

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