Spiderman (Mega Drive)

Hoy voy a hablar del que es para mí el mejor juego de Spiderman que he jugado jamás (sí, ya sé,no es el mejor ni de coña y no se puede comparar con otros como el Spiderman de PSX o el Spiderman 2 de PS2, pero es lo que tiene flipar con un juego cuando eres un crío, que se te queda aquella primera impresión de por vida): Spiderman de Mega Drive.

Este juego es más conocido como Spiderman vs The Kingpin, y es que, como indica el título, nuestro famoso trepamuros se enfrenta al que durante años fue uno de sus peores enemigos (aunque acabaría siéndolo más de Daredevil). El argumento es bien sencillo:

Kingpin aparece en televisión anunciando que Spiderman ha colocado una bomba en algún lugar de Nueva York, y lo más chungo es que explosionará en 24 horas. Para terminar de alegrarle el día al bueno de Peter, ofrece una recompensa por su cabeza.

 

Evidentemente, la mala reputación de Spidey entre sus conciudadanos (gracias principalmente a las columnas de opinión de J.J. Jameson en el Bugle) no le ayuda en nada, y la gente se traga el plan de Kingpin. Así que no nos quedará más remedio que ayudar a nuestro héroe a limpiar su reputación y de paso recuperar las 5 llaves necesarias para desactivar la bomba, custodiadas por 6 de los principales enemigos de Spiderman: Doctor Octopus, El Lagarto, Electro, El Hombre de Arena, El Duende y Venom. Por supuesto, al final del juego nos esperará el mismísimo Kingpin.

El juego se divide básicamente en 7 niveles, tras una breve introducción donde únicamente tendremos que trepar por el Daily Bugle para colarnos en sus oficinas.

A lo largo de los mismos, tendremos la posibilidad de sacar fotos de los enemigos, que luego podremos vender al Bugle para costear el fluído arácnido (es que en este juego se le acaba, no tenía el chollo de ser orgánico como en las pelis). Obviamente, las fotos de los supervillanos nos reportarán más ingresos que las de un enemigo normal. También tendremos la opción de, cuando andemos escasos de vida, volver momentáneamente al piso de Parker para recuperar un poco, pero hay que tener en cuenta que eso hará correr más deprisa el reloj de la bomba y además tendremos que empezar el nivel en el que nos encontremos desde el principio. Estos son los escenarios que componen el juego:

Almacén: Tendremos que avanzar por un viejo almacén derrotando a los secuaces de Kingpin y esquivando a los perros, hasta llegar a un doble enfrentamiento: primero con una carretilla elevadora y después contra el mísmisimo Doctor Octopus. Al derrotarlo, obtendremos la primera llave.

 

Alcantarillas: Hay que atravesar el subsuelo de Nueva York, teniendo cuidado con los murciélagos, los mutantes y los caimanes. El enemigo final es el Lagarto, con una breve aparición de Venom. Después de darle pal pelo (o mejor dicho, pa las escamas), la segunda llave será nuestra.

Central Eléctrica: Es el nivel más corto del juego y en él nos veremos las caras, como no, con Electro. Sobredosis de telaraña y tercera llave al canto.

Central Park: Aquí hay de todo: francotiradores en los árboles, serpientes e incluso un gorila fugado. El enemigo es el Hombre de Arena, con la colaboración de Venom (que tío más pesado), y la manera para derrotarlo es bien original: nada de golpes o telaraña, un patadón en el momento adecuado a la boca de incendios más próxima y se acabó. Ya tenemos la cuarta.

Calles de Nueva York: En este nivel nos zurra hasta el propio Jameson, que encima no hay manera humana de "tranquilizar". Lo chungo de esta fase es que no puedes balancearte mucho porque siempre hay alguien en las cornisas que te aterriza a base de tiros. Más adelante nos encontraremos con un motero al que habrá que propinarle varios golpes y después de acabar con él vendrá el villano de turno, que en esta ocasión es El Duende (no confundir con su homónimo verde). Eso sí, después de vencerle tendremos el enfrentamiento definitivo (o eso parecía) contra Venom. La quinta y definitiva llave ya está en nuestro poder.

Antes de pasar al siguiente nivel, aparecerá una breve escena en la que Venom secuestra a la por aquel entonces señora de Spiderman, Mary Jane Watson-Parker…

Gruta: En esta fase no hay ningún jefe final (a menos que juguemos en el nivel de dificultad Nightmare, ya que en tal caso nos esperará, por enésima vez, el dichoso Venom).

Guarida de Kingpin: Es la fase final y, evidentemente, la que más faena nos dará: nos volveremos a enfrentar otra vez a todos los supervillanos del juego excepto al Hombre de Arena (que después de la duchita en Central Park con la boca de incendios debe de ser "el Hombre de Barro"). Y sí, habrá que volver a cargarse a Venom. Tras esto, tocará desactivar la bomba usando las cinco llaves que con tanto sudor hemos conseguido y después la traca final: Un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con Kingpin, al que debemos derrotar antes de que M.J. caiga en un tanque lleno de lava o algo así. Una vez derrotado el gordo, se acabó el juego, después de una breve escena de Spidey abrazando a su chica (tanto esfuerzo para un final tan poco currado…)

El juego técnicamente cumple bien sin excesivos alardes, al igual que la jugabilidad. Lo que ocurre que es el típico juego que o te engacha o no lo aguantas ni cinco minutos. Juego claramente destinado a los fans del personaje (al menos a los de aquella época, que ahora con tanto Ultimate y demás historias la cosa se ha liado bastante).

El juego fue convertido para otras plataformas, en concreto para Master System, Game Gear y Mega CD (a éste último no he jugado, y por lo visto es el mejor de todos). Después llegaron a la Mega otros juegos del Trepamuros, aunque para mí el único que estuvo a la altura de éste fue el Maximum Carnage, que gráficamente en su día fue una auténtica virguería (sobretodo comparado con el juego que nos ocupa) y que contaba con la flipante posibilidad de jugar con Venom, que en aquellos tiempos era el enemigo más molón de Spidey (en mi casa había tortas a ver quién se lo pillaba).

Para un fan de Spidey, ver esta portada a principios de los 90 e imaginarse como sería el juego era garantía segura de un orgasmo

 

 

En fin, de momento lo dejamos aquí, que con tanto recuerdo nostálgico las lágrimas no me dejan ver lo que escribo. Un saludo a todos.