Total, la película del fin de semana

No he encontrado una portada mejor, ajo y agua
 
Muchosde vosotros conoceréis a Jose Luís Cuerda, uno de los directoresespañoles más famosos y laureados del gremio. Entre su filmografía seencuentran películas muy conocidas como "La lengua de las mariposas", "El bosque animado" o la reciente "Los girasoles ciegos". Si por algo le conocen sus admiradores, sin embargo, es por la trilogía de comedia absurda formada por "Amanece que no es poco", "Así en el cielo como en la tierra" y la película de la que hablaré hoy, "Total"
 
Realizadaen 1985 para televisión española y con una duración que no alcanza lahora, puede que algunos no la consideréis "película" con todas las dela ley. En cualquier caso y como sólo hablo por mí, se me hizo lobastante larga como para tratarla de largometraje. Y así lo haré Razz
 
Tengoun amigo que más de una vez me recomendaba "Amanece que no es poco"haciendo referencia a las muchas escenas absurdas que recordaba. Medecía que algo así de raro seguro que me gustaba… y bueno, yo pensabaque tendría razón. Me atraen las cosas raritas y surrealistas como auna mosca la… bueno, ya sabéis el resto. El caso es que tenía muchasganas de verla, pero con esto de la monodimensionalidad del tiempo, aúnno he logrado desdoblarme y las tareas en general me abruman por su calidad y cantidad. Locual no es otra cosa que decir "no me apetecía" con tres kilos de morroy una cucharada de impertinencia. Al final no he visto "Amanece que noes poco" y me decanté por su, vamos a llamarla precuela, más ligerita yasimilable. En cierta forma ha estado bien empezar por "Total", más quenada porque estoy bastante seguro de que una hora y media del humor deeste señor no la habría aguantado despierto -sufro narcolepsiavoluntaria aguda; cuando me aburro, cierro los ojos y ronco sólo parafastidiar (y para poner la guinda, cual Homer ibérico, susurro "meaburroooo…" entre soplidos)-.Creo que va quedando claro lo que piensode este pseudo-flim.
 
Atención al planteamiento, delirante como pocos y que os arrancará una sonrisa fijo. Es lo mejor de la película.
 
Londres,año 2598. El mundo se ha acabado y ya nada volverá a ser como antes. ¿Yeso? ¿Qué ha pasado? La cosmopolita urbe es un pueblecito manchego queguarda muy poco de su…em, esplendor de los siglos anteriores. No esmás que un villorrio castellano que del pasado sólo retiene laspalabras. Para explicarnos la situación, el pastor del pueblo, Lorenzo,nos cuenta una serie de extraños sucesos que anunciaban lainminente catástrofe: Doña Paquita empezó a aparecerse en cualquierparte -y encima sin avisar-, las paredes se derrumbaban y las vacas,muy saladas ellas, se hacían fuertes frente a la escuela exigiendoenseñanza. Y es que algunas cosas sólo pueden ser llamadas por sunombre. El fin del mundo ha llegado y no hay nada que se pueda hacer.
 
Comoveis, se trata de un argumento descaradamente irónico, que en muchasocasiones se alimenta del absurdo. Con este planteamiento…¿cómo no vaa ser graciosa? Pues amigos mios… las cosas no son siempre lo queparecen. Como el Segundo Mejor Sabio de la Historia dijo una vez:Nadaes tan bonito de cerca como de lejos; pero los feos son feos en todaspartes. 
 
El problema de "Total" es que es comouno de esos chistes que son graciosos al principio, pero que con eltiempo se van haciendo más y más tontos. Los chistes, normalmente,hacen gracia la primeraz vez que los escuchas. Luego son prescindibles.Seguro que todos tenéis ese amigo que habla por los codos. Sí, ése queos cuenta las anécdotas comunes como si tú no hubieras estado presente. Tienen la habilidad, además, de contar el mismo chiste una y otra vez,como si descubrieran matices ocultos en su mágica prosa invisibles parael resto de los mortales. "Total" es, siendo un poco crueles, como eseamigo. Recurre al mismo chiste una y otra vez. Al principiollama la atención, hace que esboces una sonrisa: "Uy, mira quéoriginal…jeje, Londres como un pueblo perdido de España, ¡qué cosasse le ocurren al señor Cuerda!", pero a la media hora estás deseandoque la historia tenga algo que decir más allá de lo graciosoque resulta disfrazar a Londres de accidente rural. "¡Vale! ¡Ya hepillado la gracia! Londres es un pueblo. Lo habitantes de Londres secomportan como españoles del siglo XIX…¡deja de repetírmelo!". Latrama, sencillamente, es inexistente. Más allá de lo que os he contadoen la sinopsis no hay. De verdad que no hace falta que la veáis. Mejordedicarle tiempo a vuestro amigo el pesado, que el pobre se siente muysolo Very Happy.
 
Porsi fuera poco, las actuaciones, salvo dos honrosas excepciones de dospesos pesados del cine español, son vergonzosas. Parece que nadie setoma en serio lo que está haciendo. A veces llega a ser tan cutre queme recuerda a las obras de teatro que grababa cuando estaba en elinstituto. Hasta la rubia famosa de mi clase actuaba mejor que la dueñade las vacas -y mira que es famosa.  Pero bueno, quizá sea parte de suencanto. Algo que no supe apreciar. Me daban ganas de hacer como PeterGriffin cuando va a ver la obra de teatro de su hija (aquí iba unvídeo, pero no lo he ecnontrado, así que le echáis imaginación).
 

Enresumen, que la película del fin de semana ha sido un fracaso. A ver sila semana que viene veo algo mejor. Estaría bien ir al cine paravariar, pero con la crisis la cosa está mu malita T_T. Espero quevosotros tengáis más suerte cinéfila.