Ib – En el fondo de la galería

Por Jeshua Morbus

Anda, ¿qué es esto? Curiosa imagen esta de Deviant Art. ¿Qué dice la descripción? Interesante, ¿es un fanart de un juego gratuito que no conozco? Su nombre… ¿Ib? Ya sólo por el hecho de que no tengo ni idea de lo que significa esta palabra me interesa todo esto.

Y así, sólo por algo tan inocente como un fanart cualquiera en una galería cualquiera en un día cualquiera me metí a conocer lo que es probablemente uno de los mejores juegos que he jugado en todo el año.

*

Pongámonos en situación:

Un matrimonio y su hijita, Ib, llegan a la exposición del gran artista Gertena. Ib no deja de ser una simple niña de nueve años por lo que, como tal, acaba por separarse de sus padres para ir a contemplar los expositores por su cuenta con la curiosidad de su edad.


Encuentra obras costumbristas, otras demasiado abstractas para su comprensión, cuadros y estatuas inquietantes, muchos espectadores que observan con fruición lo que el gran Gertena dejó tras de sí, un montón de títulos que no comprende por su corta edad…

…y de repente, silencio.

Las luces empiezan a fallar, todo el mundo ha desaparecido, las puertas están cerradas y en las ventanas sólo se aprecia niebla. Ib se encuentra sola en mitad de la galería, una en la que empiezan a suceder cosas extrañas. Siguiendo unas extrañas indicaciones, llega a lo que parece una salida a esa opresiva galería. Pero sólo logra encerrarse más…

La premisa de Ib es la de un juego de terror y así se nos es presentado. Con recursos humildes, un buen argumento, una presentación más que decente con lo poco con lo que se podía contar y un arte a la altura de lo que pretende mostrarse.

A poco que uno se fije en detalles como grafismo, sucesos, ambiente, música y personajes le vendrá a la mente otra gran obra maestra de RPGMaker, “Yume Nikki”. ¿Tiene que ver su autor algo con Kikiyama? Parece que no: Kouri ha creado un mundo que nada tiene que ver con los sueños de Madotuski, un mundo completamente original basado en el arte moderno en el que los colores, las pinturas, el barro, la piedra, la madera, las letras y todo aquello que dé significado y cuerpo al arte tiene cabida y, ante todo, importancia.

Además, da otro paso más: les da voz a sus personajes. Por un lado el afeminado y caballeroso Garry, la siempre jovial Mary, la callada Ib… incluso muñecas y estatuas tienen cosas que decir, cosas con marcada personalidad. No, no es ésta una historia moe en la que el grafismo roba toda la atención: todos los personajes tienen una personalidad definida que se aprecia tanto en su comportamiento como en sus palabras.

No es un juego realmente innovador en ningún aspecto pero tampoco hace falta. Sus puzzles, sus ambientes, sus jocosos juegos con nuestra mente, sus sorpresas y sustos, el desarrollo de los eventos, la necesidad de “pensar como un niño” en algunas ocasiones…

…como elementos sueltos, el juego no es nada del otro jueves, pero Kouri supo conjugar todo lo bueno que pudo encontrar y aplicarlo en esta pequeña obra maestra que bien se merece todos los tributos que ya se ha ganado.

¿Y qué decir de sus múltiples finales? Acordes con el carisma de los personajes que ya he mencionado antes. Podréis reír, podréis disfrutar… y principalmente, lloraréis. Si bien el juego es corto, el poco tiempo durante el que conocemos a los personajes lleva a que nos encariñemos cosa mala con ellos. Este “hola y adiós” en el museo es intenso y la música no ayuda a que no derramemos una lágrima por el destino de los personajes, sea uno u otro su final. ¿Son todos trágicos? Diré que juguéis para comprobarlo.

Una vez pasado el juego, no tiene mayor trascendencia volver a empezar salvo para revisitar viejas escenas como la sala de los mentirosos o la de las muñecas, fijarse en detalles que antes se nos hubieran pasado por alto o lograr desbloquear todos los finales, cada uno de ellos con su propio encanto.

Evito en lo posible revelaros más de la cuenta así que resumiré toda esta reseña llena de espacios en blanco para decir sus puntos buenos:

a) Música y efectos de sonido: Deliciosas melodías melancólicas que, lo queramos o no, despiertan siempre algo en nuestro interior, amén de efectos de sonido que dejan patente el adagio de “el miedo es sólo una perspectiva”.


Memory


Garry’s Theme


Puppet

b) Argumento: Tanto sucesos, como eventos, como personajes, como finales, todo ello merece la pena nuestra atención.

c) Gráficos: ¡Sí! ¡En un juego de RPGMaker 2000! Limitados pero efectivos, ya en los mismos cuadros, como en fondos o en el repetido hasta la saciedad ambiente.

Dadle una oportunidad, como siempre lo hacemos con los videojuegos indie, ya por las razones ya citadas, ya por la cantidad de arte que se puede encontrar acerca del tema a poco que se busque. No lleva ni seis meses con nosotros y ya tiene una nutrida fanbase que bien se ha encargado de expandir

Hasta más leer.

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