Nelly Cootalot: The Fowl Fleet! – Nelly, en busca del tesoro de la financiación pública

Las aventuras gráficas han dado con un filón inacabable en la explosión de la financiación pública. Buena parte del éxito de este movimiento se lo deben al mundillo independiente, que rebosa de aventuras gráficas brillantes; el que fuera género videojueguil por excelencia encontró su nicho gracias a la sencillez y popularidad de una herramienta como AGS, que cuenta además con una comunidad de irreductibles robamonos en la que resulta obscenamente sencillo toparse con una joya del point and click.

El refinamiento de muchas creaciones como Gemini Rue, o la más reciente Resonance, es fruto de una serie de evoluciones y experimentos que han exprimido hasta límites insospechados la voluntad de variopintos diseñadores: empezaron siendo homenajes a un género perdido, pero con el tiempo han hallado una forma propia, que sin dejar de lado su admiración por los clásicos noventeros, ha imprimido un carácter autónomo que casi podría etiquetarse de retro homenaje moderno.

Imagen de Nelly Cootalot: Spoonbeaks Ahoy!

Nelly Cootalot – Spoonbeaks Ahoy! es un ejemplo perfecto de esa creatividad autónoma que, sin embargo, es deudora de los baluartes del género. Hablé largo y tendido de este clásico independiente en 2009 (podéis acceder a la entrada desde este link), pero me gustaría volver a ponerlo en primera plana por una secilla razón: Alasdair Beckett por fin se ha decidido a hacer una secuela; sin embargo, esta vez ha optado por echar el resto y probar suerte con una campaña en kickstarter.

Quizá os preguntéis por qué iba a merecer la pena dejar dinero en este proyecto que, a primera vista, parece la enésima encarnación de la aventura gráfica clásica. Para empezar, os recomiendo echar un ojo al vídeo de promoción de la campaña (está disponible con subtítulos en español en esta misma entrada; acordaos de activarlos en la barra inferior) en el que podréis dar fe del sentido del humor que en su día hizo grande al Nelly Cootalot original.

Vídeo promocional de la campaña

Seguramente seguiréis teniendo dudas. ¿Una aventura gráfica de piratas con mucho sentido del humor? ¿No estará ambientada en lo más profundo del mar Caribe? Más allá de la premisa inicial, el parecido con Monkey Island es puramente anecdótico. Nelly Cootalot tiene carácter propio, con un humor único, y un diseño de personajes y diálogos que nada tiene que envidiar a la mítica aventura de Ron Gilbert. ¿Que exagero? Bueno, lo tenéis fácil: Nelly Cootalot – Spoonbeaks Ahoy! es completamente gratuita y cuenta con una traducción a nuestro idioma. Sin duda, es la mejor carta de presentación para depositar vuestra confianza en la campaña del señor Beckett.

La secuela recibirá el nombre de Nelly Cootalot – The Fowl Fleet y hasta el momento, a falta de 16 días, ha logrado alcanzar el 75% del dinero proyectado. En la página de Kickstarter podréis leer todos los detalles de la nueva aventura de Nelly -quizá la novedad más llamativa sea el paso al cel-shaded en el diseño de personajes; en principio iban a ser diseños 3d corrientes y molientes pero el resultado no terminó de convencer-. En cuanto al argumento, parece que de nuevo la pirata con corsé tendrá que ingeniárselas para salvar a una bandada de pájaros de su archienemigo Barba-ancha.

Imagen (aún en desarrollo) de Nelly Cootalot: The Fowl Fleet!

Si The Fowl Fleet logra reunir la mitad del ingenio que tenía Spoonbeaks Ahoy! en sus entrañas, estamos en la antesala de una pequeña genialidad aventurográfica. Si os va el tema de resolver puzles a golpe de ratón, os exhorto maleducadamente a que os bajéis la original. Lo más probable es que una vez terminada, os tiente la idea de regalar los ahorros de vuestra vida a la buena de Nelly.

PixelFree – Recopilación semanal de juegos independientes gratuitos, volumen II

PixelFree vuelve con las pilas cargadas en su segunda semana; cargadas con energías malrrolleras, además, pues trae una tríada de jueguecillos inquietantes bajo el brazo.

NothingElse

Algunos juegos independientes deben mucho a las formas literarias; o lo que es lo mismo, algunos diseñadores se dejan seducir por las letras y tratan de trasnmitir a su creación los ecos de un relato o una novela. NothingElse intenta ser una especie de relato corto con forma de videojuego. Similar en su concepto básico a Home, nos pone en la piel de un chaval que va a realizar un pequeño viaje por la locura. Aunque acaba siendo bastante menos de lo que parece, por culpa de llevar al mínimo la jugabilidad y el contenido argumental, tiene una ambientación estupenda. Difícilmente tocará tantas fibras como ImScared -el juego anterior del autor-, pero aun así es una experiencia interesante.

Misadventure

Gloriosa interpretación del mito videojueguil del cartucho maldito. Misadventure trata de emular la experiencia de un chaval que decide probar en su querida Atari un juego aparentemente inofensivo. Poco a poco, sin embargo, nos daremos cuenta de que algo oscuro se desliza por sus píxels. Resulta especialmente llamativo si fuiste asiduo de los graficazos atarianos. Jugablemente, eso sí, es mucho más moderno que sus referencias; se me ocurre que quizá sea apropiado situarlo entre los dificultad-extrema independientes, pero desconozco qué nivel de mala leche llega a poner en pantalla. Sea como fuere, la paulatina transformación de su entorno merece vuestra atención. Una verdadera lástima que no exista -o yo no haya encontrado- una versión standalone.

DoomRL

Este buque insignia de los roguelike no necesita presentación. Apareció por primera vez en el blog allá por el 2009, cuando no era más que un proyecto en pañales sin más entramado gráfico que la consabida arroba y un montón de colores chillones. Ahora tiene todo un equipo detrás, con un nombre tan sonado como Derek Yu, y un acabado gráfico que destila amor pixelado por todos sus poros infernales. Para los que no tengan ni idea de lo que hablo, DoomRL es un homenaje a la obra cumbre de ID con forma de roguelike -rpg por turnos exigente, aleatorio y muerte definitiva-. Ha sufrido tantos cambios desde que lo jugara por primera vez, que creía necesario volver a poner los focos sobre él. Si nunca lo has probado, es un momento tan bueno como cualquier otro.

 


Y hasta aquí el PixelFree de esta semana. Si queréis colaborar en esta sección con algún descubrimiento propio, no tenéis más que poneros en contacto conmigo a través del correo electrónico o twitter.