La Mitología en Final Fantasy. Personajes II.

 

Rikku. La Espiral de la Vida.

Considerado por algunos como el símbolo más antiguo creado por el Ser Humano, la espiral se asocia a la vida y a su desarrollo. En concreto, a la representación del ciclo vital, es decir, nacimiento, vida y muerte. Relacionada con las matemáticas, la más común es la conocida como espiral de Arquímedes.

Entre los usos de este peculiar símbolo, desde el campo mecánico al artístico, destaca especialmente el realizado para detectar posibles enfermedades neurológicas con el simple hecho de dibujarla, interpretando los diferentes errores en cuanto a separación de espacios, temblor en las líneas o error en las distancias.

Si observamos con atención, la espiral es un símbolo que aparece de forma contínua en nuestras vidas. La forma del ADN, las trayectorias de los átomos, las caracolas, la caída de las hojas, los remolinos e infinidad de equiparaciones más. En algunas representaciones antiguas, la espiral es relacionada con el ombligo. No es de extrañar que sea un símbolo con tanta fuerza y antigüedad, siempre ligado al concepto de la vida y la muerte.

En Final Fantasy X (y X-2), podemos observar cómo Rikku y la tribu de los albhed (o Al Bhed) tienen una marca característica en las pupilas: una espiral. Rikku es el claro ejemplo del entusiasmo y la vida, siempre destacando por sus comentarios alegres y su actitud desenfadada.

 

 

Seifer y la Cruz de Santiago. El Caballero Protector.

La Cruz de Santiago era, en un inicio, el símbolo de la Orden de Santiago. Fundada a lo largo del siglo XII, ésta orden miltar/religiosa realizaba tareas de escolta y protección a lo largo del camino emprendido por los miles de peregrinos que se encaminaban a la tumba del apóstol Santiago, en Compostela. Combatiendo contra bandidos y musulmanes, los caballeros militantes en ésta orden lucían la Cruz de Santiago en sus ropas.

Representa una espada, cuya empuñadura y mango suelen estar rematados con flores de lirio (o lis), un elemento decorativo presente de manera casi permanente en escudos y símbolos medievales junto con la cruz, la corona, el león, el águila y las espadas.

En Final Fantasy VIII, Seifer Almasy, en su búsqueda de poder se une a la bruja Edea, pasando a ser su caballero y escolta, como un perfecto soldado de la Orden de Santiago.

No he conseguido averiguar si, en el momento de diseñar el personaje, Tetsuya Nomura o los guionistas de Squaresoft conocían el origen de la cruz. Si es cierto que la forma y el color son muy similares, lo que nos hace pensar que algo deberían conocer cuando crearon a este carismático antagonista. La representación aquí expuesta no deja de ser una versión no oficial del símbolo que porta éste personaje.

 

 

Biggs y Wedge. El homenaje.

¿Qué se puede decir que no se sepa ya? Intentando no errar en la descripción para no ser linchado por ningún fan, seremos escuetos. Son dos emblemáticos personajes de la saga Star Wars, pilotos que, junto con Luke Skywalker, contribuyeron a la nada fácil tarea de destruir la poderosa Estrella de la Muerte.

Esto dos personajes aparecen homenajeados en varios títulos de la saga, normalmente representados como soldados. En Final Fantasy VII, forman parte del grupo rebelde AVALANCHA, cuyos objetivos son hacer desaparecer a la poderosa organización ShinRa. En Star Wars, Biggs y Wedge luchaban en el bando rebelde, y sus objetivos eran similares: derrotar al poderoso Imperio.

 

 

Freya. Diosa de la Belleza y el Amor.

 

En la mitología escandinava, la diosa Frejya o Freya estaba directamente relacionada con la belleza, la fertilidad y el amor. Al igual que Frigg, Freya gozaba de un puesto distinguido entre los dioses del Asgard. También era asociada con la guerra y la muerte, ya que se dice que al morir, las almas de los guerreros eran repartidos entre los salones de Odín y los de Freya.

Mediante la oración dirigida a Freya, se buscaba la prosperidad en las cosechas, la buena fertilidad y la suerte en los asuntos familiares.

 

En Final Fantasy, concretamente en la novena entrega, uno de los personajes más extraños de la saga llevaba por nombre Freya. El arma principal de esta guerrera apegada a la naturaleza solía ser la lanza o el tridente. Sus técnicas, ya conocidas en la saga (por ejemplo, Salto), se basaban en todo tipo de habilidades de ataque draconianas.

 

 


Hasta aquí la segunda entrega sobre el origen y las curiosidades de ciertos personajes de Final Fantasy.

Como habréis podido comprobar, esta vez nos hemos centrado más en ciertas características de dichos personajes más que en sus posibles orígenes. No queda descartada otra entrega con nuevos nombres y curiosidades. De momento, ésta última queda guardada en el Índice de Mitología en Final Fantasy.

Referente a algunas relaciones con varios de los personajes, tanto en ésta como en la primera entrega, he de aclarar que algunas reflexiones son totalmente personales y no oficiales.

¡Un saludo y recordad que esperamos vuestras historias!

Baalard, Relatos de Suburbia

El Arte de Metal Gear. Ashley Wood Vs Yoji Shinkawa.

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Gray Fox, Cyborg Ninja by Ashley Wood

 

  La saga Metal Gear (?????) posee muchas razones por las cuales ha sido catapultada hasta lo más alto: Un guión de película, unos personajes profundos como pocos, una ambientación desgarradora y, desde luego, su cuidado apartado artísitico.

Junto a las ideas del maestro Kojima, el arte conceptual que ha acompañado a esta saga desde que Metal Gear Solid apareció en PSX (allá por el 99) se ha convertido en uno de sus aspectos más característicos y que mayor fuerza le han otorgado. Y el gran responsable de estos diseños, caras, cuerpos, trajes, conceptos mecánicos e incluso de escenarios, padre de la imagen actual de Snake, Meryl, Otacon y compañia, no es otro que Yoji Shinkawa.

No hay que ir muy lejos para contemplar sus diseños, ya que como muchos ya sabeis, todas las portadas de los Metal Gear lanzados desde el 99 emergen de la mano y pluma de este artista.

Algo más novato en lo que a la saga Metal Gear se refiere, nos encontramos con el dibujante de origen australiano Ashley Wood, cuya participación en el apartado artístico del juego se reduce a Portable Ops (1 y 2). Pero Ashley Wood ha llevado Metal Gear a su campo, el mundo del cómic, realizando una estupenda adaptación oficial, la cual está cosechando éxitos en todos los países que ha sido publicada.

A través de esta entrada analizaremos los estilos de los dos autores, así como un poco de sus biografías y participaciones en otros proyectos.

Adelante y disfruta.

Solid Snake By Yoji Shinkawa 
                               

 


El Arte de Metal Gear.

Ashley Wood Vs Yoji Shinkawa. 

  Dos estilos aparentemente similares pero completamente diferentes. Así podríamos definir de forma rápida el trabajo de estos dos artistas. Sus participaciones en Metal Gear han dado forma a cientos de escenas e imágenes que ya han pasado a formar parte de la Historia de los videojuegos. Pero, ¿qué hay de Wood en Shinkawa y qué hay de Shinkawa en Wood?

Al parecer, la respuesta es "nada". Y es que, a pesar de que puedan parecer semejantes, nos encontramos ante dos dibujantes con un estilo propio pocas veces visto en la industria del comic o los videojuegos.

Con un registro extremadamente amplio, Wood está acostumbrado al oleo y diversas expresiones artísticas. Es original y dinámico, y en algunas ocasiones incluso abstracto. Por su parte, Shinkawa es rápido y metódico, y sus característicos trazos y líneas le hacen mundialmente conocido.

Vamos a conocer un poco más sobre estos dos artístas.

 


Yoji Shinkawa.

Artistic Espionage Action

  Yoji Shinkawa, nacido en Hiroshima, no duda en declarar que sus influencias provienen del maestro Yoshitaka Amano (ilustrador de Final Fantasy, Vampire Hunter D o Hero) o del premiado Yoshikazu Yasuhiko (Mobile Suit Gundam, Arion), entre otros. Afirma estar en contacto con obras occidentales, tales como Hellboy (Mike Mignola) o distintos títulos de Frank Miller, por nombrar algunos.

Entró a formar parte de Komani en el año 94, donde pronto comenzó a destacar como diseñador artístico. Actualmente, Shinkawa trabaja como lead artist en los proyectos y lanzamientos del consagrado director Hideo Kojima, incluidos los títulos de Zone Of The Enders.

Hace unos años, en una entrevista para una conocida revista online de videojuegos, Shinkawa aseguraba que el diseño se realizaba en partes iguales con Hideo Kojima, el cual era bastante flexible a la hora de recibir ideas sobre los personajes que aparecían en sus guiones. Por poner un ejemplo, también citado en dicha entrevista, Sniper Wolf, "la bella y letal francotiradora", inicialmente era un hombre. Shinkawa propuso a Kojima sustituirlo por una bella mujer, dando pie a una de las historias más impactantes y tristes sucedidas en Metal Gear Solid.

Sniper Wolf
Yoji Shinkawa
En el desarrollo de Metal Gear Solid, las limitaciones de la consola no permitieron perfeccionar demasiado el diseño de los personajes. Así, Snake no tienía ojos, y en su lugar veíamos una oscura sombra bajo la bandana. El resto de personajes estaban creados en esa línea. Pero, a parte de brindarle un aspecto gráfico característico que sin duda será recordado siempre por los usuarios, este hecho se fusionó extremadamente bien con los diseños previos de Shinkawa.
quis custodiet ipsos custodes?
Escuchando: The Best Is Yet To Come, MGS OST, deja de espiar!
Los personajes y escenarios, aún no siendo demasiado detallados, consiguieron transmitir la esencia de los dibujos e ideas conceptuales de Shinkawa de manera magistral, incluso mejor que posteriores Metal Gear
malditos espacios, oh! tu de nuevo? fuera de aquí!… xD
Actualmente, este consagrado artista continúa trabajando como lead artist de Kojima, demostrando su buen hacer una vez más en su último trabajo, Metal Gear 4: Guns Of The Patriots. Como dato curioso, añadir que Yoji Shinkawa prefiere claramente el papel y el dibujo clásico, pero entiende que en los proyectos actuales es más que necesario el uso del ordenador para los desarrollos artísticos de un videojuego.
Uhm… Pero…¿¡Qué coño!?

 

Ashley Wood.

Big Boss y Solid Snake, lo Viejo y lo Nuevo.

  De origen Australiano, Ashley Wood posee en su haber la realización y colaboración en títulos cómo Hellspawn, Spawn, 30 Days of Night (portadas), Transformers: Generations (portadas), Silent Hill (recomendado para los fans de la saga), Ghost Rider 2099, Sam & Twitch, The Authority (portadas), Grendel, Tank Girl, un número para la serie CSI y su serie más conocida, escrita e ilustrada por él mismo, Popbot, entre muchos otros.
Ha trabajado para industrias del cómic de la talla de Marvel, DC o McFarlane Entertaiment, así como para empresas cinematográficas como Warner Bros y Dreamworks SKG. Por si todo esto fuera poco, ha sido galardonado con diversos premios, entre ellos el Excellence for Illustration, de la Communicatons Arts en 2002, y, además, ha sido nominado múltiples veces para preimos Eisner o Eagle.
Su lista de clientes, la cual podemos observar en su página oficial + blog, es descaradamente inmensa, incluyendo empresas de la talla de Hasbro, Wizard Of The Coast o Microsoft (Par la cual realizó un poster de Halo 3, desarrollado por Bungie)
El estilo inconfundible de Wood, fusionando lo clásico y tradicional con las últimas tecnologías, llamó poderosamente la atención del padre de Metal Gear, Hideo Kojima.
Para Metal Gear: Portable Ops, Wood realiza un trabajo impecable, inundando el juego de escenas realizadas con dibujos fijos repletos de pequeñas animaciones y sonidos acordes con la imagen.

Pero sus colaboraciones con Konami no se quedan en Portable Ops, ya que Wood fue el elegido para realizar el cómic oficial tanto de Metal Gear Solid como de Metal Gear 2: Sons Of Liberty (actualmente publicándose en España).

En ésta obra, anterior a su participación en Portable Ops, podemos comprobar que el estilo de Wood se fusiona a la perfección con la estética de Metal Gear de alguna forma implantada por Yoji Shinkawa. Los azules oscuros y grises desgastados son una constante en estos títulos, dónde se plasma la historia vivida por Solid Snake en sendos videojuegos.

Con su inconfundible estilo, desde Shadow Moses hasta el famoso buque inicial de MG2, Wood nos sumerge en un original planteamiento de escenas y situaciones, provocando que no podamos evitar pasar a la siguiente página.

Actualmente, Ashley Wood regenta su propia compañía, 7174, fundada en el año 2004 y dedicada a trabajos de ilustración, diseño de juguetes y figuras, así como de conceptos artísticos para videojuegos.

 


Conclusión

Sobre Yoji Shinkawa y Ashley Wood, aclarar que sus proyectos y trabajos no se limitan a Metal Gear ni mucho menos. A lo largo de la entrada se nombran algunos de sus trabajos ajenos a esta saga, cuya calidad y realización les hacen destacar entre el resto del material publicado. Estamos ante dos de los más prestigiosos ilustradores de la actualidad y, sin duda alguna, sus múltiples participaciones, diseños, proyectos e ilustraciones son, y serán, un claro referente en el mundo del cómic y el videojuego

 


Hasta aquí esta entrada dedicada al arte de Metal Gear.

La entrada queda añadida a la sección Reportajes En Juego, situada en los bloques laterales del Blog. Espero haber despertado vuestro interés en lo referente a estos dos profesionales de la ilustración. Ha sido un placer escribir sobre ellos aquí ^^

¡Un saludo!

Baalard, Relatos de Suburbia

Crónicas de Silent Hill: Desesperación.

 

 

II. Desesperación

   Los sesos de Hails resbalaron por la pared lentamente mientras el cañón del revolver seguía alzado y humeante. Lo había hecho. Había apreteado el gatillo y ahora su compañero, o lo que quedaba de él, yacía muerto en el suelo agitando espasmódicamente los pies.

Corbent vomitó.

Dejó caer el revolver mientras se arrodillaba, apoyándose en una de las paredes de la habitación. Nunca había usado el arma, nunca había visto un cadaver.

La sirena había dejado de sonar, al igual que la emisora, y ahora el único sonido era el que producían las botas de Hails al repiquetear en el suelo. El fuerte olor de las vísceras inundaba la sala y Corbent se mareó como pocas veces le había ocurrido. Una decena de sentimientos le envolvieron provocando que el corazón le golpeara el pecho fuertemente mientras un sudor frío comenzaba a aparcer en espalda y frente.

Se puso en pie de manera muy costosa, tambaleandose por la conmoción, y se acercó hasta el revolver. Lo recogió sin nisiquiera atreverse a mirar al cuerpo tendido en el suelo. Salió de la sala y cerró la puerta lentamente. Después apoyo el cuerpo contra la puerta deslizándose hacia abajo, y se quedó allí sentado, en medio del oscuro pasillo, llorando como un niño al que han abandonado.

Todo estaba cambiado. Todo parecía haber envejecido cien años. El óxido y la carcoma cubrían cada centímetro de aquel pasillo y las luces parpadearon débiles hasta apagarse por completo. Corbent intentó calmarse, reaccionar ante aquella situación demente. Todo se había convertido de forma inexplicable en una pesadilla de la que no conseguía despertar.

En medio de la oscuridad, unos gemidos parecieron llegar desde el otro lado del pasillo. Después una puerta pareció abrirse, chirriando y crujiendo, para, segundos después, volver a cerrarse de golpe. En la oscuridad total, Corbent buscó frenético la pequeña linterna que colgaba de su cinturón mientras su respiración se comenzaba a convertir en un desesperado jadeo. Los gemidos se acercaron cada vez más y los jadeos de Corbent comenzaron a transformarse en gritos de pánico. Por fin consiguió dar con la linterna, que encendió y apuntó hacia adelante a la vez que lo hacía con el revolver.

Nada.

El pasillo estaba totalmente vacío y la puerta del fondo se encontraba entornada. El walkie comenzó a sonar de una forma tan estruendosa que provocó que Corbent gritara instintivamente.

Una voz comenzó a sonar sobre todas aquellas interferencias 

  – Te quiero. ¿Me oyes?.-una voz de mujer. Estática ruidosa –¿Tú a mi no? ¿Me vas a disparar a mi también?

Corbent dejó caer el walkie al suelo horrorizado. Era la voz de Míriam. Pero parecía apagada, despojada de vida. El walkie continuaba en el suelo repitiendo las mismas frases una y otra vez cuando Corbent atravesó la puerta al final del pasillo.

 

Recorrío las escaleras tan rápido como las piernas le permitieron, más por el ansia de comprobar que ella estaba bien que por el pánico que comenzaba a invadirle. Ignoró los ruidos, los susurros y los jadeos. Ignoró los escaparátes, intentando no pensar en qué o quién los estaba golpeando desde dentro. Alguién gritó de la forma más horrible que nunca había escuchado al otro lado de la galería, justo desde dónde él había venido. Tras lo que le parecieron los minutos más largos de su vida, Corbent llegó a la puerta principal.

A su derecha, en la tienda de electrodomésticos del centro comercial, todas las pantallas se pusieron en blanco. Corbent no pudo evitar quedarse plantado, observando con la cara desencajada la imagen que se repetía una y otra vez en los monitores. Parecía una grabación. Una de las cámaras situadas dentro de la sala de control.

Una vez tras otra, se veía a sí mismo disparando el revolver y volando la cabeza de Hails. Otra vez. Y otra. Hasta que el Corbent de la imágen se dio la vuelta y lo miró fijamente.

Frente a las televisiones, Corbent retrocedió dos pasos en estado de shock, histérico, intentado asimilar lo que estaba contemplando.

El ser de la imagen movio los labios y después disparó. La pantallas estallaron al unísono con un ruido ensordecedor, provocando una lluvia de cristales que cubrieron el suelo de la entrada.

Pero Corbent ya había atravesado las puertas de entrada al centro comercial, revolver y linterna en mano, directo a las oscuras calles de Silent Hill. No permitiría que le ocurriese nada malo a ella. No se lo podría perdonar.


Hasta aquí la segunda parte de Crónicas de Silent Hill. Espero que hayais disfrutado de la lectura!

En próximas entradas aparecerán algunos personajes más, pero, por motivos de importancia, he preferido centrar éstas dos primeras en el personaje de Jack Corbent, ya que gozará de un papel algo más importante que el resto.

Aprovecho para agradecer los comentarios y las visitas recibidas hasta ahora ¡Muchísimas gracias!

Baalard, Relatos de Suburbia 

 

La Mitología en Final Fantasy. Índice

   Aquí podréis encontrar todos los apartados de ésta serie de reportajes dedicados a los seres y objetos surgidos de cuentos y leyendas antiguas, así como su participación en la saga Final Fantasy. Tambíen profundizaremos en los orígenes de los nombres otorgados a ciertos personajes de especial relevancia. ¡Adelante! 

 

ÍNDICE  

 

 

La Mitología en Final Fantasy. Invocaciones y Bestias II.

Bienvenidos a una entrega más de Mitología en Final Fantasy. Entrad, poneos cómodos y disfrutad.

   La cantidad de guiños a leyendas e historias fantásticas que representa esta saga es, para nuestro agrado, de un tamaño desorbitado. Hoy vamos a adentrarnos un poco más en el origen de ciertas criaturas y dioses originarios del folklore mediterráneo, así como de algunos elementos de la mitolgía de oriente medio.  

¡Comencemos!  


Invocaciones y Bestias II. 

De Reyes y Monstruos

 

   Sin duda, el variado y profesional equipo artístico que ha participado tanto en los primeros títulos como en los más recientes de Final Fantasy ha sabido exprimir de forma efectiva los encantos de esos dioses y criaturas sacados de múltiples fuentes mitológicas. Pero detrás de todas esas representaciones modernas hay una historia. En éste caso, leyendas sumerias, arábigas, griegas y romanas.

 

 

Gilgamesh, la búsqueda de la inmortalidad

La mitología sumeria nos habla de un rey babilónico de nombre Gilgamesh, el quinto rey de Uruk, cuya única y codiciosa ambición en sus años finales era la inmortalidad. Gilgamesh sentía un alta estima por su amigo e igual en fuerza Enkidu, con el cual había luchado codo con codo en cientos de batallas y aventuras.

La diosa Ishtar, enamorada perdidamente de Gilgamesh, es rechazada por el rey, y llena de ira envía al Toro de las Tempestades para destruir a los dos amigos.      

 

 

 

[…]"El toro del cielo le lanzó espuma a la cara, y se la restregó con la cola. Enkidu habló a Gilgamesh, y le dijo: “Amigo mío, hemos preciado en mucho nuestras vidas, si hemos ganado enemigos entre los que están en el cielo”. Gilgamesh blandió entonces sus cuatro espadas, y lanzándose hacia el toro del cielo, lo burló por clavarle la espalda en el vientre, pero sólo le hirió, y mientras arrastraba sus entrañas por el suelo de la calle de los mercados, recibió una cornada, y fue arrojado junto a la fuente de la plaza. Enkidu le cortó el rabo con su hacha, pero poco después cayó, y el toro del cielo se dirigió hacia Gilgamesh. Él se levantó, y empuñándo una sola espada pudo hincarla entre el cuello y las astas. Cuando el toro del cielo estuvo muerto, le arrancaron su corazón, y lo ofrecieron ante Sammash."

Gilgamesh y Enkidu consiguen darle muerte al Toro de las Tempestades. Pero los Dioses, furiosos por la muerte del animal, arrebatan la vida a Enkidu. Apenado, Gilgamesh se obsesiona con la búsqueda de la inmortalidad intentando así no correr la misma suerte que su amigo. A pesar de encontrar una planta que le otorgaría juventud, que no inmortalidad, ésta le es robada y finalmente Gilgamesh muere en Uruk.

Se dice que su cuerpo fue enterrado con extremos cuidados por los ciudadanos, que desviaron el río Eúfrates para que se deslizara raudo sobre el cuerpo se su difunto rey.

 

Aunque no en todos los títulos, Gilgamesh aparece con frecuencia en Final Fantasy, sobre todo en las entregas más modernas. Suele ser represendo como un guerrero arrogante con multitud de espadas, como la leyenda lo describe, y con ropas de origen sumerio o arábigo.

 

Cerbero, el custodio. Perro del Hades.

En la mitología griega y romana, este horrible can de tres cabezas de cuya cola surgía una serpiente, era el encargado de custodiar los oscuros e inmensos portones del Hades. Con frecuencia se le describe como una criatura cuyo lomo está poblado de cientos de serpientes amenazantes, y, en ocasiones, su número de cabezas se ve aumentado considerablemente. A pesar de ello, la representación más conocida es el famoso perro de tres cabezas, de dientes salvajemente afilados y mandíbulas de una potencia descomunal.

Pero, pese a su brutal fiereza, Cerbero tiene una única y aparente debilidad: su facilidad de caer dormido. Varias leyendas griegas y romanas narran como sus protagonistas, cuyo objetivo en todos los casos era adentrarse en el Hades, usaron diversos métodos para adormecer al animal y así conseguir atravesar los portones que con tanto recelo guarda. Hermes le hizo beber agua del río Leteo, uno de los ríos del Hades, el cual provoca el olvido y la desmemoria. Por otra parte, Eneas, de la mitología romana, le da de comer al temible perro unas pastas espolvoreadas con una droga somnífera.

En la mitología escandinava, el perro de pecho ensangrentado Garm es la representación de Cerbero. Al igual que su "hermano" griego, Garm guarda celoso los portones del infierno nórdico o Nilfheim, morada de la temible pero justa Hela. En busca del paradero de su hijo Balder, Odín (del que ya hablamos en la anterior entrega) es acechado por el demoníaco can al intentar atravesar las puertas que éste custodia.

En Final Fantasy VIII, aunque ya aparece como villano en otras entregas, Cerbero es usado como Guardian Force, representado como un perro negro y de pecho y vientre rojizos. Cómo no, también con tres fieras cabezas. Su uso reporta estados que multiplican el número de veces que son lanzados los hechizos en un mismo turno.

 

 

Ahriman. El Angra Mainyu (agradecimientos a RikkuInTheMiddle 

 

Avestan o Arhiman, de origen persa y representación del Angra Mainyu o destrucción, eligió el camino del mal de forma absolutamente consiciente. Creó la destrucción, las enfermedades y la agonía para acelerar la llegada de la muerte a los seres vivientes. 

Ente destructor, Arhiman corrompió la luz sagrada creada por su opuesto benigno, el Ahura Mazda, tintándolo de colores rojizos y inundándolo de humo contaminante para convertirlo en lo que hoy conocemos como fuego. Se dice que Avestan era el hermano gemelo del Espíritu Santo, reflejo perverso del mismo.

Tanto el Angra Mainyu como el Ahura Mazda provienen de las escrituras religiosas del famoso iraní Zarathustra o Zaratustra (de aquí el conocido "Así habló Zaratustra" de Nietzsche) el cual desarrolló la religión del Mazdeísmo (Zoroastrismo)

Arhiman aparece como villano en Final Fantasy III, representado en esta y en muchas de las entregas de la saga como una criatura alada de un solo ojo y de forma redondeada. Más tarde resurge como un poderoso enemigo en Final Fantasy X-2 con el nombre de Angra Mainyu.

 

 

Titán. La Titanomaquia

En la Grecia antigua, se tenía la creencia de que, antes de todo tipo de criaturas divinas, existieron los doce Titanes. Inicialmente estaban gobernados por el titán Cielo (Urano). Pero su esposa Tierra (Gea) insta al hijo de ambos, el joven titan Cronos, y éste arrebata el trono a su padre. Tras una segunda generación de Titanes, aparecen los doce olímpicos, liderados por Zeus y comienza la Titanomaquia, la brutal guerra entre los recien nacidos dioses olímpicos y los indestructibles Titanes.

Según ciertas versiones, Cronos engulle a los hermanos y hermanas de Zeus, el cual le derrota y le obliga a vomitar el contenido de su estómago. Ya con sus hermanos, Zeus usa a los Cíclopes, a los Gigantes y a los Hecatónquiros para destruír definitivamente a los Titanes. Tras vencerlos son encerrados en el Tártaro. Como venganza, Tierra (Gea), engendra a Tifón (otro de los mitos muchas veces plasmado en Final Fantasy) para que ataque a los olímpicos. Pero Zeus le derrota sin apenas dificultades.

En Final Fantasy VII, una de sus apariciones en la saga, Titán es una poderosa invocación de la séptima entrega. Su aspecto es demoledor, una masa de músculos arrolladora, que levanta y destruye el segmento de tierra donde permanecen los enemigos.



 

Hasta aquí la segunda entrega de Mitología en Final Fantasy. Invocaciones y Bestias.

¡Espero que os haya gustado! Recordad que podeis leer todos los artículos escritos a través del Índice, situado en los bloques laterales.

Un saludo.

Baalard, Relatos de Suburbia

Recios de Karan. Segmento de novela.

Ya estoy instalado y listo para continuar con esta pequeña ventana dedicada a la narrativa por y para jugadores, Relatos de Suburbia.

Antes de publicar la segunda entrega de Mitología en Final Fantasy. Invocaciones y Bestias, quiero exponer un segmento de una novela en la llevo trabajando unos dos años, basada en un conocido juego de estrategia.

Lo típico. Empiezas, la dejas, la retomas, te inspiras y sigues, la vuelves a apartar… pero como no quiero dejarla de lado voy a aprovechar este blog para ir colgando pequeñas partes a la par que sigo desarrollando la historia.

Sin más dilación, empecemos.



 

Sinopsis 

  La Guardia Imperial, el devastador puño del imperecedero Emperador, se ve forzada a invadir un pequeño y helado planeta alejado de la mano del glorioso Señor de la Humanidad. Al parecer, las abominables legiones del Caos han desenterrado una nueva y misteriosa tecnología arcana capaz de abrir un camino hacia cualquier punto del interminable miasma que compone la galaxia. Al tiempo que Terra triplica sus férreas defensas, el Señor de la Guerra envía a la descomunal flota de combate Bakaresh hacia el planeta. El regimiento Recios de Karan, principal fuerza de combate de la flota, se ve envuelto en una invasión planetaria cuyos motivos les son desconocidos.

En el segmento plasmado a continuación, una de las naves de desembarco desciende hacia la superficie del planeta, directa a la boca del lobo.

          Recios de Karan. Capítulo II. Sangre bajo el hielo.

   Los hombres volvieron a sus quehaceres. Unos intercambiaban palabras sueltas, otros simplemente miraban al vacío, escuchando el sonido de lo que les esperaba ahí abajo.

El sargento Baran Saith volvió de nuevo su vista hacia Mails. El muchacho lo miraba extrañado, como si el sargento fuera de algún tipo de raza xénica aún no descubierta por la humanidad.

 

  –¿Más preguntas, chico? –dijo Saith con un leve gesto de cabeza.

  –¿Cómo demonios hace para estar tan tranquilo? Qui…quiero decir, está ahí sentado, hablando de no se qué rollo térmico y…

  –Trajes termo-adaptables.

  –Si, si. Lo que quiero decir es que…en fin, vamos a descender sobre una ciudad fortaleza tomada por el enemigo en la que muy probablemente suframos más de un cincuenta por ciento de bajas y usted… ¿usted ni si quiera está un poco nervioso?

 

   Saith se quedó pensativo, sin quitar la vista del soldado, mientras su cabeza se balanceaba ligeramente con cada movimiento de la nave.

 

  –Si me estás preguntando si me pone nervioso el hecho de morir, te diré que no. Es más, te contaré algo, pero que quede entre tú y yo –se acercó hacia el soldado todo lo que los corr­eajes le permitieron. El chico hizo lo mismo, atento como nunca lo había estado–. Una vez –bajó la voz– en una instrucción disparé mi rifle por accidente cuando intentaba ponerme a cubierto. El disparó, guiado por alguna fuerza misteriosa y divina desconocida por mí, dio en el culo de mi sargento instructor. Que el Emperador me asista, por que ahí me puse jodídamente nervioso –Saith se incorporó, sin dejar de mirar al joven–. ¿Descender sobre una ciudad fortaleza tomada por el enemigo entre explosiones de batería anti-aérea? –Movió ligeramente la cabeza hacía un lado con expresión irónica–. Nunca será peor que aquel día, te lo aseguro.

 

   Mails se incorporó lentamente, mirando al sargento con la cara desencajada y todavía con más dudas que antes, preguntándose que clase de loco estaba a cargo de sus vidas.

 

   Una explosión cercana los hizo callar a todos de golpe. Las luces parpadearon de nuevo.

   Saith guiñó un ojo a Mails “Novato” Ethar.

   El único que podía guiñar.

 

   El sargento había perdido el ojo izquierdo y en su lugar poseía una profunda y delgada cicatriz que le recorría verticalmente la parte izquierda de su rostro.

   Los hombres hacían apuestas cuando iban bebidos o jugaban, y sin duda alguna la más popular era la que Cadrik y Dell llamaban “Dónde demonios está el ojo de mi sargento”

La apuesta ascendía ya a cantidades bastante generosas y muchos estaban ansiosos por saber dónde y cómo había sido para nombrar al ganador.    

   Pero el sargento no solía hablar de ello y los soldados lo sabían.

   Era un hombre de altura media y un cuerpo acostumbrado al ejercicio, atlético y resistente. Tenía el pelo oscuro, cortado al raso, y una barba de cuatro días que mantenía continuamente.

   A diferencia de sus hombres, no llevaba el casco reglamentario y una tosca máscara respiratoria de forma triangular le cubría desde la nariz a la parte baja del mentón, lo que le proporcionaba un aspecto bastante siniestro.

  

    Saith miró a su izquierda. El médico Aaran Brent, un hombre de estatura baja y bastante delgado, susurraba algo con la vista fija en el suelo. Al sargento le pareció reconocer una vieja letanía contra la mala suerte.

  Una buena letanía contra la mala suerte. Sí, quizás eso les vendría bien, pensó.

 

    Brent era un buen médico y un mejor amigo. Aquí y allá recibía agradecimientos cuando recorrían juntos los pasillos y galerías de las naves de transporte de tropas. Cientos de karanos habían pasado por sus manos y Saith estaba orgulloso de llevarlo consigo.

 

  –Ésa es buena. ¿De la academia?

  –No. Me la enseñó mi madre. En las granjas de grano de Karan te podías pasar la temporada entera pendiente del cultivo, cuidándolo y utilizando todos los métodos al alcance, pero un golpe de mala suerte, una tormenta o una plaga de insectos de grano echaba por tierra los ingresos de todo un año.

  –Ya veo.

  –Es por esto que la se. Mi madre la recitaba todas las noches, cuando pensaba que yo dormía en la habitación de al lado. ¿Sabes? Nunca había sentido la necesidad de usarla, ni siquiera en Ramesh

  –Uff, allí nos habría hecho falta, ¿eh? 

  –¿Tú crees? Por el Emperador que estuve a punto de usarla cuando el comisario nos pilló durmiendo en horas de guardia.

 

   Los dos hombres, antiguos amigos en Karan, rieron a pierna suelta.

   Poco a poco, Brent paró y miró hacia arriba ensimismado, pensando quizá en Karan, en los cultivos o en su madre, recitando aquellas palabras mientras el se acurrucaba en las cálidas sábanas de su camastro.

  

  –Y ¿por qué ahora? –preguntó Saith con repentina seriedad. 

  –¿Qué? –el médico lo miró extrañado. Los recuerdos se desvanecieron y las turbinas seguían rugiendo en la fría bodega.

  –¿Por qué usarla ahora?

  –Bueno. Yo no sé mucho de las reuniones de los altos cargos, pero corre el rumor de que hay algo realmente jodido allí abajo.

  –¿Dónde has oído eso?

  –En las galerías del crucero. Varios soldados de Rualthor lo comentaron por encima mientras Cadrik, Dell y yo jugábamos a las cartas con ellos.

  –Te puedo asegurar que en la reunión con el comisario no se dijo nada parecido. Revisiones de mapas y ordenes precisas… Nada más. No te preocupes Aaran, bajaremos allí abajo y les patearemos el culo. Tú céntrate en estar ahí cuando el culo pateado sea el nuestro.

  –Hablo en serio Baran. ¿Y si nos mandan allí abajo sin decirnos realmente lo que nos espera? Quiero decir…Nunca lo sabemos con certeza pero, ¿Y si esta vez la cosa es más seria?

 

  Saith desvió la vista por encima de Brent y observó a su pelotón, uno a uno hasta el último hombre.

Junto al médico, Mennet Artham besó un pequeño colgante con el símbolo del aquila y lo metió dentro de la chaqueta cubierta de placas, rodeada por unas cinchas y varios bolsillos abultados, para después quedarse mirándo fijamente la luz roja de la bodega. Ese chico poseía una devoción hacia el Emperador por encima de lo considerado normal. En las primeras campañas, el resto de muchachos pronto le apodaron “Padre” por su carácter devoto y su fe ciega en el Emperador

   Más a la derecha, Efraem, el francotirador asignado al grupo de Saith, mantenía la vista fija en sus manos. Había ingresado hace poco en la unidad tras la muerte de Brartom, y su carácter frió y reservado le separaba del resto de los soldados.

   Meyn, el siempre oportuno responsable de comunicaciones, le preguntó algo que Saith no alcanzó a oír. Efraem separó la vista de las manos de forma repentina y colocó las palmas sobre los muslos, como si hubiese cometido el error de que alguien lo viera de aquella forma. Contestó con una sonrisa forzada y los dos hombres siguieron hablando de forma desinteresada.

    Koller ojeaba un diminuto libro de papel, un ejemplar de bolsillo de “Canciones para Ése momento”.

Recorrió varias líneas con el dedo índice, moviéndolo de forma espasmódica con cada vibración. Se detuvo en una de las últimas páginas con cara de satisfacción. Si alguien era capaz de animar aquel entierro, ése era Grant Koller.

    Allá en el último asiento, junto a la compuerta de la bodega, Dell, quizás el más joven de los allí presentes, hizo un amago de vomitar, pero consiguió contenerse para alivio de su compañero sentado en frente.

Después lanzó un profundo suspiro mientras su cara imberbe palidecía más y más a cada momento que pasaba.

   Cadrik… Bueno. Aquel parecía disfrutar de todo aquello.

   El resto de soldados simplemente susurraban para sí mismos, ajustaban sus cinchas o mantenían las miradas perdidas mientras las cabezas se balanceaban.  

  

   Brent no había dejado de mirarle durante esos segundos de silencio. Le pareció detectar durante apenas una milésima un gesto de preocupación. Un ligero movimiento con los ojos que indicaba que algo no marchaba del todo bien. La más incómoda de las sensaciones se apoderó del médico.

 

  –Baran… Si hay algo que…

  –Si ésta vez la cosa es más seria –le cortó el sargento–. entonces bajaremos a ese cubito de hielo hereje y demostraremos nuestra valía. ¿Está claro? ¿Quién más oyó ese comentario?

  –¿De los nuestros? Sólo Cadrik y Dell –los señaló con el mentón. Ambos parecían ajenos a la conversación–. Dell está bastante preocupado.

  –Lo entiendo –respondió Saith–. Esa infamia llamada Caos nos preocupa a todos, pero al fin y al cabo no es más que otra cucaracha a la que el puño del Emperador aplastará más tarde o más temprano –entrechocó las manos, puño contra palma–. Hablaré con los dos cuando tenga oportunidad. No nos conviene que ese condenado rumor se propague entre los hombres. Bajaremos allí y haremos nuestro trabajo. Nada más.

   Brent asintió pesadamente mirándo hacia abajo, no más tranquilo que antes.

  

   Una explosión cercana, cuyo sonido quedó ahogado parcialmente por las paredes blindadas del transporte, hizo tambalearse la nave y provocó que las luces parpadearan de forma leve.

   Los estampidos comenzaron a hacerse más frecuentes.

Alguien carraspeó de forma nerviosa.

Otra detonación aún más cercana que la anterior inclinó la proa de la nave bastantes grados hacia abajo, y poco a poco cobraron estabilidad de forma costosa. El fuego anti-aéreo se convirtió en un hilo musical constante.

  

   Un cántico comenzó a surgir en el fondo de la bodega. Koller, con su voz potente y profunda, había comenzado a recitar la Oda a la Suerte del Soldado. Cadrik, Vanir, Ethar, Meyn, Artham, Dell, Brent, Efraem y los demás hombres le siguieron, primero algo tímidos y, a medida que pasaban los segundos, totalmente entregados.

 

–¡Un minuto! –Anunció la voz del piloto a través de los altavoces. La luz giratoria cambió a ámbar–. ¡Se prevé un impacto brusco! ¡Señoritas, será mejor que se sujeten!



Hasta aquí el primer segmento.

Saludos y recordad que esperamos vuestros relatos.

Baalard, Relatos de Suburbia

Mudanza… llegando a las 1000 visitas

Saludos! Estas dos semanas me estoy cambiando de ciudad y, como estos últimos días, voy a estar algo ausente. Entro de vez en cuando para ver algunas entradas muy interesantes de algunos blogs pero poco más. Calculo que la semana que viene empezaré a colgar más cosas.

Gracias a todos por el apoyo que he recibido al empezar esta pequeña aventura. Mil visitas son pocas comparadas con las de otros blogs, pero me agrada haber llegado a ese número.

En unos días nos leemos! Saludos.

Baalard, Relatos de Suburbia

 

La Mitología en Final Fantasy. Personajes I.

 

 La Cábala: Sephiroth o Sefirot, Tifa y Aerith     

   La tradición hebrea cuenta que el mismo Dios o Yhavé (a partir de ahora Yhavé) reveló al ángel Raziel los conocimientos de la verdad suprema y la creación del Mundo para que éste los traspasara a los hombres caídos en la Tierra.

Otras versiones hablan sobre la "aparición y revelaciones" de Yahvé ante Adán, Abraham y luego Moisés, y que la Cábala o Khabbala fue entregada a Moisés junto con las tablas de los mandamientos supremos en el Monte Sinaí.

Pero, fuera de toda interpretación religiosa, ¿qué es la Cábala?

En lo que todas las versiones coinciden es que la Cábala, principal fuente del misticísmo judío, es la búsqueda de la Verdad Suprema. Una interpretación del Árbol de la Vida (que como vemos está presente en multitud de culturas y religiones, recordemos Ygdrassil) y una ayuda para entender el mundo que nos envuelve y rodea a través de los caminos o senderos marcadas por Yhavé, el cual se manifiesta a través de diez esferas diferentes, siendo la primera de ellas la Corona (Kéter), o elemento de equilibrio y representación del plano etéreo.

 

La Cábala es un documento sumamente interesante del que me gustaría hablar más extensamente, y no como idea religiosa precisamente. Pero eso no es lo que nos ocupa hoy. Comencemos. 

 

Senderos, Sefiras, Sefirot o Sephiroth y Jenova.

 

 

Estas diez esferas, conectadas por veintidós diferentes caminos, se denominan sefiras o, en plural, sefirot. Finalmente, podemos afirmar que Sefirot son los pasos y caminos a seguir para la búsqueda de la verdad suprema y el entendimiento de la cración del Mundo. Además, se dice que el Sefirot es la clave para abrir la psique dormida y desarrollar una mente abierta y superior.

En algunas interpretaciones aparece una última sefira o esfera, denominada Dáat y situada entre Kéter y Tiphareth.

En Final Fantasy VII, una de las más exitosas entregas de la saga el antagonista y a la vez co-protagonista era el llamado Sephiroth. A medida que avanza la historia, descubrimos que Sephiroth era un soldado superior originado a partir de los genes de un ser extratrerrestre llamado Jenova y que, lamentablemente destruye su cordura intentándo deducir el por qué de su origen. Su única ambición es reunirse con su "madre" y obtener el poder supremo y la inmortalidad.

Si analizamos el nombre de la "madre" de Sephiroth en Final Fantasy VII, Jenova, encontramos una similitud evidente con Jehova, Jehová o lo que es lo mismo, Dios o Yhavé. Si nos remontamos a la definición del Sefirot podremos recordar que éste es una emanación directa de Yhavé o Jehová. Esto es una reflexión personal y es posible que no sea una interpretación del todo correcta.

Como todo elemento místico, la Cábala arrastra un lado oscuro y tenebroso. Las diez sefiras malignas o el Sefirot oscuro. En estas diez esferas opuestas, enraizadas en el reverso del Árbol de la Vida, podemos encontrar entre otras a Adramelej o Adrammelech, al que ya tuvimos el placer de controlar en Final Fantasy XII como invocación.

El personaje encarna la perfección la belleza, la sabiduria, la fuerza, el poder, el equilibrio, la victoria y otras muchas características de las sefiras. Pero también es el espejo de la locura, la desesperación, la tristeza y la maldad.

Masamune

La descomunal katana de dos metros que porta Sephiroth en la séptima entrega.

Masamune, o también concido como Goro Nyudo, fue un célebre herrero del japón feudal conocido por lus creaciones de una calidad impecable. Una de las características más destacables era la longitud de las katanas que fabricaba, llegando a alcanzar alguna los dos metros de largo. Más tarde, su discipulo Muramasa o Murasame, vio cómo algunos de sus sables eran retirados del mercado y prohibídos por poseer un filo altamente desarrollado al que le atribuían fuerzas demoníacas.

Del maestro Masamune portaron espadas personajes tan célebres como Miyamoto Musashi, uno de los símbolos del Japón, cuya vida podemos seguir en la obra moderna de Takehiko Inoue Vagabond y el cual, tras perfeccionar su técnica de combate y fundar una escuela (la Niten Ichi Ryu), se retiró a las montañas y se dedicó a la creación artísitica en todos sus campos. El Libro de los Cinco Anillos es sólo una de sus múltiples obras y se estudia junto con el Arte de la Guerra de Sun Tzu.

 

 

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Tifa, Tiferet o Tifareth

 Es una de las esferas de la Cábala, uno de los sefirot mencionados. En concreto, Tiphareth se sitúa como la sexta emanación de Yhavé y se le atribuyen la belleza, la gloria y la armonía.

Recibe la característica de Inteligencia Mediadora y es la encargada de canalizar las emanaciones del resto de sefiras. Es por esto que, en la colocación del sefirot, Tiphareth siempre aparece en la zona central y recibe los senderos del resto de sefiras.

 

 

TIfa, en Final Fantasy VII, regenta un bar llamado el Séptimo Cielo. Aunque en la Cábala Tiphareth está colocado en la sexta posición o el sexto cielo, si añadimos la sefira Dáat mencionada anteriormente, y que se suele colocar entre la segunda y tercera sefira, posiblemente Thipareth avanza un número y acaba ocupando el séptimo lugar o el séptimo cielo.

Durante el juego podemos comprobar en varias ocasiones como rige de mediadora entre los personajes, posiblemente haciendo honor a su papel en el Sefirot, aunque de forma inevitable se ve envuelta en un triángulo amoroso formado por Cloud, Aerith y ella misma.

El arma de Tifa son unos guantes o mitones y su último límite se llama "Cielo Final", haciendo referencia una vez más a la Cábala y su sefira.

 

 

Aerith y la Tierra Prometida.

Bien, sobre Aerith no hay demasiada información. Existe la posibilidad de que sea un nombre inventado para este personaje. Pero buceándo por diferentes foros de internet he encontrado un par de relaciones interesantes:

La primera se basa de nuevo en el misticísmo judío y el hebreo, donde aerit significa tierra, de ahí la famosa Tierra Prometida de los Cetra, similar a la Tierra Prometida del pueblo judío.

La segunda, para mí menos viable, habla sobre la relación con el nombre Aerith y el elemento Aire, y a su vez sobre la relación entre Cloud (nube, nublado) y ese aire que representa el nombre de Aerith.

En Final Fantasy VII, Aerith es un personaje clave en el desarrollo de la historia que se abrió un hueco en el corazón de todo seguidor de ésta saga. A pesar de su aparente interés en Cloud, Aerith tuvo un amor anterior a él al que hace referencia un par de veces en el juego. No es otro que Zack, aunque ésto ya sea de sobra conocido.

 

 


Bueno, hasta aquí la segunda entrega de Mitología en Final Fantasy, la entrada queda colocada en los archivos laterales para que la podáis leer cuando queráis. Espero que os haya gustado. ¡Y no olvidéis que esperamos vuestras historias!

Baalard, Relatos de Suburbia

Crónicas de Silent Hill: Turno Nocturno

 

I.Turno Nocturno

 

-Control. Aquí V-1. ¿Me recibes?

Control a Capullo-1. Alto y claro

-Serás mamón… Deja de hacer el gilipollas con las transmisiones y escucha.

Jajaja… de acuerdo señor V-1. Dime

-La ronda de locales ha finalizado. Sin novedad.

Vale, queda anotado. Oye, hazme un favor. Súbeme un café cuando termines. Se me están cerrando los ojos aquí arriba.

-Eso está hecho. Marchándo otro para mi. Voy para allá.

 

Jack Corbent, vigilante nocturno, se despegó el walkie de la boca y lo colgó en el cinturón mientras caminaba por la oscura y vacía galeria de la primera planta. Era un hombre de unos treinta años, fibroso pero no muy dado al deporte. De pelo castaño echado hacia atrás, siempre mantenía una barba de dos días que cubría sus rasgos angulosos.

Las largas rondas por el centro comercial le hacían pensar en muchas cosas, pero inevitablemente siempre acaba pensando en el trabajo. Recordó las dichosas rondas, comprobando los puntos de control, las puertas y sistemas de ventilación, las cerraduras de las tiendas. Recordó todas las pesadas e inacabables noches que había pasado allí.

Y eso le llevó a Miriam y su última discusión con ella acerca de trabajar en horas nocturnas. Se sentía sóla y a veces pasaba miedo. Corbent sabía que poco a poco aquella situación estaba deteriorando la relación, pero era el turno mejor pagado y necesitaban salir adelante tras adquirir aquella preciosa casa en las afueras. Él sabía que aquello había sido como morder más de lo que podía tragar y ahora estaban agobiados por los pagos. Pero no le importaban los pagos ni los turnos, simplemente no quería perderla. Esa mañana, al llegar a casa, le daría la sorpresa. Había conseguido un trabajo bien pagado como vigilante en un banco del centro, un turno normal con un horario estupendo. Comerían y dormirían juntos. Parecía que todo iba a mejorar…

…Hasta que esa sirena comenzó a sonar y su mundo se volvió oscuro y tenebroso. Era un sonido ululante que iba creciendo lentamente y que le hacía vibrar la caja torácica. Su primer pensamiento fue comprobar con el auxiliar de control el estado de los locales, de las alarmas anti-intrusión o de incendios. Pero aquel sonido no se parecía en nada a esas alarmas que ya conocía de haber participado en los simulacros que el equipo de Seguridad realizaba cada seis meses.

Le recordó a las sirenas de los bombardeos en Londres o Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Un bombardeo era tan poco probable cómo que se despertara una mañana y en su garaje encontrara un deportivo deslumbrante. Usó su walkie, ese viejo motorola de color negro que había visto mejores tiempos.

-¡Control! ¡Aquí V-1! ¿Me recibes?….¡Mierda Hails! ¿Me oyes?

Levantó el dedo del pulsador y sólo recibió estática.

Durante el servicio, tanto diurno como nocturno, era indispensable utilizar los código én las transmisiones. Cada personal tenía el suyo, así como cada zona. Pero en aquel momento Corbent pensó en muchas cosas antes que en mantener el protocolo.

Corrió por la oscura galería central del primer piso hasta llegar a las escaleras mecánicas que permanecían apagadas. Subió los escalones como una exhalación, de dos en dos, mientras esa sirena desagradable seguía sonando haciendo vibrar los cristales y mamparas de los escaparates. Una marea incesante de preguntas surgían en su cabeza y, a medida que pasaban los segundos e intentaba darle explicación a ese sonido, sentía cómo la ansiedad y la incertidumbre aumentaban de la misma forma que un tumor maligno en un cuerpo enfermo, con una fuerza desgarradora y sin intención de detenerse.

Al llegar al tercer piso, donde se encontraban las oficinas y la sala de control, un olor a sudor rancio y descomposición le inundó las fosas nasales. Tuvo que contenerse para no vomitar. Un aire viciado y caliente le rodeó mientras intentaba avanzar. En un movimiento instintivo, parecido al que hace un animal que se siente acechado, Corbent desenfundó el revolver y lo afianzó en la mano derecha. No alcanzaba a entender que estaba pasando, pero aquello le hizo sentirse más seguro.

Recorrió los últimos metros hasta llegar a la salida de emergencia que daba a el pasillo de la sala de control. Empujó la puerta y entró al pasillo a la carrera. Una rejilla carcomida y rojiza se hallaba ahora donde antes había habido suelo. Las paredes del pasillo se deformaban poco a poco, crujiendo y rezumando un líquido negruzco y nauseabundo que oxidaba todo aquello que tocaba. Un dolor intenso en las sienes le hizo caer de rodillas y notó como un fino reguero espeso y caliente le brotaba de la nariz. Odiaba el sabor metálico y salado de la sangre, y ahora le inundaba toda la boca. Presa del pánico, se puso en pie intentándo controlarse y, paso a paso, llegó a la puerta blindada de la sala de control.

-¡Hails! -gritó.- ¡Abre la puta puerta, joder!

Antes de que Corbent cerrara la boca sonó el característico ruido electronico de la puerta, desbloqueando los cierres y abriendose lentamente. Una brisa caliente y de olor enfermizo emergió de la estancia. Incluso más repulsiva que la anterior.

Corbent entró en la sala haciendo que la puerta blindada golpeara fuertemente contra uno de los escritorios del habitáculo. Uno de los ordenadores se desplomó sobre el suelo con un estruendo enorme y los papeles, cuadrantes y hojas de servicio, se desperdigaron por todos lados. La emisora emitía una señal desagradable, un pitido entrecortado. De fondo se podía distinguir una voz mezclada con estática.

"¡Contr…." ¡Click! "…quí V-1!…¿Me…ecibes? ¡Mierda Hails….oyes?" ¡Click! "Hazme un favor…" ¡Click! "Se me..stan..cerrand…os ojos…" ¡Click!

La transmisión, débil y lejana, se repetía una y otra vez hasta que finalmente alcanzó unos volúmenes estruendosos. Corbent tragó saliva. No daba crédito a los que sus ojos y oídos buscaban transmitirle.

-¿Qué cojones….? -Alcanzó a decir.

Frente a él se encontraba Hails, el joven auxiliar de cámaras del turno nocturno. Estaba sentado de espaladas a la puerta y parecía que observa los monitores, que emitían una imagen que Corbent no se habría atrevido a describir de ningún modo. Dio tres zancadas y agarró al chico por la pechera del uniforme para ponerlo en pié.

-¡Mírame! -le gritó a dos centímetros de su cara. -¡He dicho que me mires, maldita sea! ¡Hay que salir de…

El chico se dio la vuelta, gimiendo. Corbent se écho hacia atrás horrorizado a la vez que soltaba la chaqueta del auxiliar. Se había arrancado los ojos con sus propios dedos. Avanzó hacia él, con los brazos en alto y un destornillador de la caja de herramientas del control en la mano derecha.

-Dios no… No… -susurró Corbent mientras retrocedía

-M… Mmme estaba durmiendo… Sse me cerrbann los ojoss…

Hails avanzó cada vez más rápido hacia Corbent y levantó el destornillador en alto. Corbent apuntó el revolver a la cabeza del chico. El sonido de la sirena y el olor indescriptible se habían hecho más fuertes. Pensó en Miriam. Pensó que quería salir de allí.

Y apretó el gatillo.


Hasta aquí el primer episodio. Espero que os haya gustado esta primera entrega basada en esa colina silenciosa en la que ninguno querríamos estar…

¡Un saludo y no olvidéis que esperamos vuestros relatos!

Baalard, Relatos de Suburbia

La Mitología en Final Fantasy. Invocaciones y Bestias I

 

 No cabe duda de que la saga Final Fantasy (??????????) es una de las más aclamadas en el mundo del arte digital y los videojuegos. Desde la primera entrega de esta mítica serie hemos estado inmersos como pocas veces en multitud de universos oníricos y llenos de belleza, repletos de guiños a la mitología clásica, al folklore europeo y a las leyendas orientales. Una legión de fans arropan éste título e incluso aquellos a los que esta saga no les agrada del todo, ya sea por su género o por su estilo, han oído hablar de ella y han visto lo elaborado de su apartado artísitico. 

Ésta primera entrada de la sección Reportajes En Juego está dedicada a esos recursos mitológicos y fantásticos que han acompañado a ésta maravillosa saga desde sus inicios hasta su último lanzamiento. Émpezaremos con el primer capítulo para poder ir actualizándo este reportaje poco a poco.

Vamos a adentrarnos en los orígenes, usos y curiosidades de las representaciones mitológicas que hemos podido contemplar en    Final Fantasy. 

 

Adelante y disfruta.


 

 

 Ésta saga, al igual que muchas otras, ha bebido contínuamente del mundo de la mitología, insipirándose en ella para la creación de enemigos más o menos débiles, invocaciones poderosas e incluso personajes (véase Sephiroth, del que hablaremos en siguientes entregas). Pero, ¿qué hay detrás de todos estos nombres misteriosos y extraños? La mayoría de vosotros conoceréis sus historias o al menos habréis oído hablar de esos seres.

Debido a la desmesurada cantidad de criaturas, nombres y leyendas usadas en Final Fantasy vamos a limitar esta entrada a las más famosas y llamativas criaturas. Hablaremos sobre el origen y su relación con la serie ¡Comencemos!

 

Invocaciones y Bestias I.

Controlar a los Dioses

 En Final Fantasy, una de las habilidades más poderosas de los protagonistas a partir de los primeros títulos, fue invocar o llamar a seres mitológicos y bestias para que lucharan de nuestro lado.

Odín, Fénix, Bahamut, Shiva, Ifrit, Ixion, Quetzal, Sirena, Gilgamesh (que ya aparecía como villano en Final Fantasy III), Kujata o Kjata, Ramuh, Diablo, Zodiark, Titán… son sólo algunos de los nombres más conocidos.

Vamos a descubrir un poco más de algunos de ellos:

 

Odín, Midgar y la sepiente Jörmundgander 

Odín, también conocido como Woden e infinidad de nombres más, pertence al panteón de los dioses escandinavos. Según la leyenda, Odín derroto junto con sus hermanos (Vili y Ve) al gigante Ymir, y de su descomunal cuerpo muerto dio forma al mundo y vida a los hombres. Permance sentado en el árbol del mundo, Ygdrassil, o en el Asgard, atento a las noticias que le trean sus dos cuervos, Hugin y Munin. Odín sacrificó uno de sus ojos, arrojándolo al pozo de Imir a cambio de obtener la sabiduría absoluta. Posee numeroso tesoros, como el anillo de oro Draupnir, el cual cada nueve noches se multiplicaba generando ocho anillos de oro más.

A pesar de que siempre se le ha representado como un anciano, ya que se aparecía de esa forma, en Final Fantasy le hemos podido ver como un guerrero poderoso, cubierto por una espectacular armadura a lomos de su inseparable caballo de ocho patas Sleipnir. El ataque más devastador surgia de su lanza Gungnir, la cual evaporaba a los enemigos que se ponían en su camino. Ya en Final Fantasy III aparecía como uno de los muchos enemigos poderosos.

De una forma bastante irónica, en Final Fantasy IX, Odín aparece controlado por fuerzas malignas y destruye el gran árbol de la vida, claramente inspirado en Ygdrassil.

En Final Fantasy VII, la ciudad más grande y espectacular recibía el nombre de Midgar.

 

En la mitología escandinava el Midgar, o Midgard, era el mundo dónde habitaban los hombres, uno de los nueve mundos del árbol Ygdrassil.

Enroscada en las raices de Ygdrassil permance la serpiente Jörmundgander, a la que también pudimos ver en ésta entrega de la saga. Lamentáblemente, nuestro amigo Sephiroth acaba empalándola dejándo una de las escenas más espectaculares de esta entrega.

Bahamut, Kujata o Kjata y Tiamat

Originariamente, Bahamut era una serpiente marina de proporciones brutales que habitaba los mares del mundo. Sobre sus lomos soportaba el peso de un toro llamado Kujata o Kjata, que poseía cientos de ojos, oídos, bocas y patas. A su vez, Kjata soporta el peso de los infiernos, la tierra y los cielos.

 

Más tarde, la criatura Bahamut fue relacionada con los dragones, llegándosele a considerar el Rey de los mismos. La poderosa Tiamat es una diosa de origen babilónico, un monstruo maligno aparecido en el mito o leyenda de Marduk.

Como dato curioso, Bahamut también es llamado Bahamuth o Behemot, que en la Biblia es representado como un hipopótamo (más concretamente en en Libro de Job)

En Final Fantasy, Bahamut ha estado presente casi permanentemente y es una de las invocaciones más poderosas de todos los títulos. Aparece también en la película Final Fantasy: Advent Children. Se le suele representar con múltiples alas y de tamaño enorme, aunque en las entregas más actuales aparece a dos patas y rodeado de placas y anillos parecios a aureolas.

Kjata aparece en los Final Fantasy más tempranos, y en la séptima entrega lo podemos invocar, provocando un terremoto devastador.

Por su parte, Tiamat suele aparecer en forma de dragón, casi siempre como un reto adicional. El diseño de Bahamut y Tiamat es muy similar, aunque en la mitología no he conseguido encontrar ninguna relación entre ellos.  

Shiva e Ifrit

Estos dos dioses provienen de la mitología hindú y árabe respectivamente.

Shiva es un ser normalmente de forma humanoide, representado según su actitud como mujer, hombre o ser hermafrodita. Dependiendo de la actividad que lleve a cabo se le representa de una forma u otra. Se dice que el río Ganges fluye de sus cabellos. Posee un tercer ojo situado en el centro de la frente, el cual le permite ver el pasado, el presente y el futuro. Su piel es de aspecto azul pálido, empezándo por su garganta, ya que tragó el veneno destilado del mar de leche que proporcionaría la inmortalidad a los dioses.

Por su parte, Ifrit o los ifrits son tipos de genios, criaturas casi siempre malignas de aspecto femenino o masculino cuya aversión por los seres humanos no tiene límites ya que son los únicos con poder para encerrarlos.

En Final Fantasy, Shiva e Ifrit son polos opuestos. Incluso en Final Fantays VIII pudimos ver cómo al usar a Shiva ante la prueba contra Ifrit, éste mismo se estremecía y enfurecía. Hielo y Fuego. ¿El Bien y el Mal?. Si nos remontamos a la descripción mitológica de Shiva seguramente no la asociaríamos con el Bien. Al igual que la mayoría de dioses, es un ser cruel y poderoso, controlador del tiempo y el espacio.

A Shiva se le atribuye el poder de controlar el hielo en esta saga, y es una de las invocaciones más usadas. Siempre ha sido representada como una bella mujer de cabellos largos, cargada de brazales y rodeada de un áurea misteriosa. 

En cambio, Ifrit es un demonio inmenso, habitualmente con rasgos de perro o león, de cuya cabeza surgen unos enormes cuernos. Ifrit es arrogante y ansioso, el fuego es su elemento en Final Fantasy.

Leviatán y Fénix

La gran serpiente marina. Diosa de océanos y mares.

Leviatán es el terror de todo marinero desde el principio de los tiempos junto con el Kraken (del que también hablaremos en siguientes entregas). Esta bestia aparece en el Antiguo Testamento, aunque muy posiblemente tenga un origen más antiguo y primitivo. Es representada como una serpiente marina y terrorífica y su simple aparición origina tormentas y oleajes de una capacidad destructiva ilimitada. Se la asociaba con Satanás o el Diablo (con un lugar en próximas entradas), y no es de extrañar ya que sus historias sobre los ataques a embarcaciones y costas eran las más temidas en la antigüedad. Pero Leviatán también era relacionado con el cocodrilo.

En el Libro de Job ya mencionado se nombraban a los monstruos Behemot y Leviatán, hipopótamo y cocodrilo. Curiosamente, en el antigüo egipto, las clases altas practicaban un "deporte" que consistía en cazar a estos animales.

Referente al ave Fénix, al parecer su leyenda e historia provienen de la mitología griega. ¿Qué podemos contar de este animal mitológico que no se sepa ya? En efecto, se le atribuía el poder de renacer de sus cenizas.

Se cuenta que al morir, el ave Fénix colocaba un huevo. Tras ser incubado el huevo ardía y de él nacía nuevamente esta fantástica criatura.

En Final Fantasy, al igual que la mayoría, tanto Leviatán como el ave Fénix, son una constante. Más fieles a sus orígenes mitológicos que Shiva e Ifrit, estas dos bestias usan los poderes que siempre se les ha atribuído. Leviatán domina las aguas y, al invocarlo, surge de éstas ahogando y destruyendo a los enemigos que aparecen en su camino. Es representado correctamente como una serpiente marina y gigante.

Por su parte, Fénix suele ser una invocación de caracter curativo/beneficioso, ya que al usarla los personajes caídos en combate reviven haciendo honor al poder de esta criatura. El Fénix se nos aparece como un pájaro majestuoso, de plumas rojas y anaranjadas, incluso a veces doradas, para devolvernos a la vida y ayudarnos cuando más lo necesitamos. De las invocaciónes o summons más útiles de toda la serie.

Final Fantasy es un hervidero de imágenes que se quedan grabadas en nuestras retinas, por sus historias y personajes, pero también por la aparición de estas espectaculares criaturas. 


Hasta aquí la primera parte de Mitología en Final Fantasy

Espero que hayais disfrutado leyendo este reportaje tanto como yo lo he hecho escribiéndolo. Debido a la gran cantidad de información y recursos mitológicos usados en esta saga he decidido dividir el reportaje en diferentes entregas. Lamentáblemente es inevitable dejar nombres y criaturas en el tintero, así como detalles de los orígenes mitológicos, pero nos centraremos en hablar de las más conocidas y resumir de forma amena sus historias. Próximamente hablaremos de más invocaciones, bestias y nombres de personajes.

¡Atentos a las siguientes entregas! Y no olvidéis que esperamos vuestros relatos Smile

Baalard, Relatos de Suburbia