El Arte de Vagrant Story. Akihiko Yoshida

   Vagrant Story (???????????) fue lanzado al mercado el 17 de Mayo del año 2000 por la conocida empresa Squaresoft. Pese a su potencial, con una historia sublime y unos personajes muy carismáticos, no obtuvo todo el reconocimiento que cabría esperar. A pesar de esto y de no contar con ninguna continuación (aunque está estrechamente relacionado con el mundo de Ivalice, visto en Final Fantasy Tactics y Final Fantasy XII) Vagrant Story cuenta con una legión de seguidores, los cuales lo suelen calificar como el mejor RPG que vio la luz en PSX o PSOne.

El sistema de batalla, el cual nos permitia movernos y saltar durante el combate, era bastante original, teniendo en cuenta que los lanzamientos de títulos género RPG se habían estancado en el combate por turnos tan explotado por Squaresoft. Especial mención a la posibilidad de elegir la parte del cuerpo a la que golpear (cabeza, brazo izquierdo o derecho, torso y piernas). La multitud de armas y habilidades, y dependiendo el daño de la parte golpeada, dotaban al combate de una variedad inmensa.

Las escenas, realizadas con el motor del juego, tienen un atractivo estlio cinematográfico, y es curioso observar ahora como un juego tan obsoleto gráficamente (en lo que a los cánones actuales se refiere, ya que sobra decir que en su época era de lo más sobresaliente) se podían distinguir expresiones faciales y un más que llamativo movimiento de los ojos, cosa que no se pudo ver en títulos de la talla de Metal Gear Solid, lanzado unos meses antes. Vagrant Story contaba con un diseño totalmente en 3D, personajes y escenarios, a diferencia de los escenarios renderizados de títulos como Final Fantasy VII, VIII, Chrono Cross y Legen of Dragoon. Otra de sus curiosas características eran los diálogos, representados con bocadillos en clave de cómic.

Pero esta entrada no es un análisis de este estupendo juego. Como segundo reportaje en la sección El Arte de… analizaremos su excepcional apartado artístico, diseño de escenarios y personajes, los cuales corrieron de la mano y tinta del artísta japonés Akihiko Yoshida.

Adelante y disfruta


 

 

Ilustración bajo tierra. El estilo de Vagrant Story

   La calidad de este título es indiscutible. Duración, apartado gráfico, diversión, historia, guión, ambientación, música… Todo está llevado a cabo de forma magistral en uno de esos títulos que recordamos con nostalgia y que aparecieron durante la época dorada de PSOne. Pero, ¿a qué se debe su adicción?. La respuesta está clara: A sus atrayentes personajes.

El padre artístico de Ashley Riot, Sydney Losstarot, Callo Merlose o Jan Rosercrantz entre muchos otros, Akihiko Yoshida, supo dotar a los personajes de esa oscuridad y drama que envuelven completamente a este título. A pesar de que sus diseños suelen ser coloristas y luminosos, en Vagrant Story, Yoshida creo unos personajes más adultos y cuya paleta de colores, al igual que la del todo el juego, jugaba con los marrones, los grises, amarillos desgastados y demás colores oscuros.

 

Además de supervisar el diseño de los barrocos escenarios que podemos ver durante toda la historia, Yoshida impuso su peculiar estilismo a armas, ropa, accesorios y bestias. En cuanto a la vestimenta, los personjes lucen trajes que mezclan lo clásico (cueros, telas, correajes y cinturones) con lo underground (cadenas, colgantes, guantes y botas de tamaño exagerado, diseños modernos, etc.).

Los escenarios, la mayoría situados en Léa Monde, incluían fortalezas, mansiones, la ciudad bajo tierra, bosques, celdas y calabozos. Todos y cada uno de ellos cuadraban a la perfección con el estilo implantado por los personajes. Ayudados por una iluminación de fábula, los rasgos realistas y elaborados ayudaban a meternos, más si cabe, en la impecable, oscura, triste y emocionante historia de Vagrant Story.  

Vagrant Story consigue, mediante personajes y escenarios, representar visualmente los sentimientos que despierta esta historia, oscuros y adultos, algo que, repasando los diseños de Yoshida para FF Tactics y otros, no podríamos asociar. Sin salirse excesivamente de su estilo, este artísta cambió de registro para otorgarle a los protagonistas y personajes secundarios la atmósfera que exigía el guión.

Es inevitable asociar el éxito (lamentablemente, no tanto como el que se merece) de este título a su diseño artístico, y claro está, a su historia. Desde aquí, y en la medida de lo posible, os recomiendo expresamente que juguéis a este juego, no tiene desperdicio. De paso, podréis echar un vistazo a estos diseños tan peculiares y profesionales.

Escuchando: The Real Folk Blues, Cowboy Bebop O.S.T.

 


 

Akihiko Yoshida. Estilo inconfundible. Calidad de fantasía. 

   

   Yoshida (Japón, 1967) entra a formar parte de Squaresoft en el año 1995 (curiosamente, otras fuentes afirman que fue en 1997). Pero su carrera no comienza ahí.

Antes de participar en Final Fantasy Tactics, Yoshida participa en el diseño de Zeliard, juego distribuído por Game Arts en 1987. En Zeliard, un demonio hundía bajo arena y sal la ciudad que da título al juego y, no contento con eso, convertía en piedra a la princesa Felicia. El protagonista, Duke Garland, era enviado por los espíritus para recuperar la ciudad y liberar a la princesa.

Tras Zeliard, Yoshida realizó el trabajo artístico de las conocidas entregas de Ogre Battle para Super Nintendo, creando personajes y monstruos por igual. En esta saga ya podemos empezar a distinguir el marcado estilo de dibujos e ilustraciones, claros precedentes de lo que veríamos más tarde. Ogre Battle es la pura influencia de Final Fantasy Tactics, era de suponer que Yoshida se encargara de su diseño.

Recientemente, Yoshida ha estado a cargo del apartado artístico de títulos tan punteros como Final Fantasy XII (donde de nuevo adapta sus trazos de un modo más adulto), FF Tactics: The War of the Lions, la versión de Final Fantasy III y VI para Nintendo DS

Ligado de forma especial a Vagrant Story y Final Fantasy, particularmente al universo de Ivalice, Akihiko Yoshida ha sabido crear un mundo con detalles maravillosos y característicos, que han dado vida a todos los personajes retratados en él. Además de personajes principales, Yoshida es el encargado de dar vida en el papel a pjs secundarios, pjs no jugadores, monstruos, toda clase de razas, escenarios, vestimentas, armas y objetos.
No cabe duda de que este genial artístia goza de un estilo y una imaginación privilegiadas, y seguramente podamos disfrutar de más de sus diseños en un futuro no muy lejano. La pregunta es si podremos disfrutar más de sus diseños en un juego independiente, como fue Vagrant Story, del estilo marcado por la saga estrella de la compañía Square-Enix. Desde aquí esperamos que así sea.

Como siempre, esta entrada queda archivada en El Arte de…

Espero que hayáis disfrutado con el estilo de este pedazo de artista que es Akihiko Yoshida y su aportación al sobresaliente Vagrant Story.

¡Un saludo y hasta la próxima!

Baalard, Relatos de Surburbia

Kobayashi. The Miso Soup Killer.

   

   El asesino estaba sentado en el pasillo junto a una puerta abierta. Miraba distraído las manchas de sangre de su camisa. Le dolía bastante la cabeza, y eso era, pensó, por qué se había dejado las pastillas en el coche. No eran para el dolor, el dolor era un efecto secundario. No era bueno ir sin las pastillas por ahí. El doctor se lo había recordado encarecidamente. Todas esas voces se ponían a hablarle en los momentos menos oportunos.

 -Kobayashi –la chica lo llamó, justo frente a él. Levantó la vista entrecerrando los ojos, confuso. –¿Por qué lloras? -le preguntó con una sonrisa.

 -No estoy llorando…

 -Ya… ¿Me vas a decir qué diablos te pasa?

 -No me pasa nada, joder. ¿No te cansas de preguntar?

 -Sólo me preocupo por tí. Te veo desanimado.

 -Hoy he matado mucho, es sólo eso. –Kobayashi se pasó la manga por la nariz. -Desde que me he levantado hasta hace unos minutos. Joder, la sangre de mi camisa aún está húmeda…

 -Porque es tu sangre… Te han herido.

Aún apoyado en la pared, miró hacia abajo y se levantó la camisa. Sobre la clavícula derecha, un pequeño agujero emanaba sangre oscura. Alzó el brazo izquierdo con un gesto de dolor y se palpó apresuradamente la espalda, por detrás del hombro.

 -Hay agujero de salida. No pasa nada. Además, ni siquiera me había enterado. Ayúdame a levantarme.

 -No puedo… -dijo amablemente la chica.

 -Claro… eres un puto póster de una modelo. Qué coño vas a poder. Además, te mancharía de sangre, no quiero. –Kobayashi se pasó una mano por la frente y apretó los dientes mientras resoplaba. –Necesito mis pastillas…

La chica del póster, el anuncio de algún sex shop, sonrió de forma inocente. Colgaba de la pared del pasillo, justo frente a él.

El asesino se apoyó costosamente en la pared y comenzó a levantarse. La pistola automática estaba descargada, con el carril retraído y el depósito del cargador vacío. Se puso en pie y comenzó a desajustar el silenciador del arma mientras miraba en dirección al pasillo del edificio. La casa de citas de los Makato, una importante familia de negocios no muy limpios, reservaba la parte alta del local para los negocios y las visitas. En la puerta contigua del pasillo, Takeshi Makato, cabeza de los Makato, su hijo Hiro y el contable de la familia yacían muertos, todos con un agujero de bala en el cráneo.

 -Has matado. ¿Por eso estabas llorando? 

 -No. Es sólo que no me gusta que se me manche la ropa. Nada más.

 -Yo creo llorabas por eso. Eran inocentes. Podían vivir.

 -Sacaron las pistolas y se pusieron a disparar como jodidos locos. No me han dejado hablar.

 -Venías a matarlos igual, ¿no?

 -Sí… Supongo. Pero me gusta hablar con la gente antes de matarla. Por aquello de la cortesía… Oye, creo que me tengo que ir.

 -Sí, al hospital más cercano.

 –No, no. Si descubren que estoy herido es el primer sitio donde buscarían. Oye, te tengo que dejar preciosa, gracias por los consejos. -Alzó la mano en agradecimiento y luego caminó con paso lento hacia las escaleras. -¿Dónde coño he puesto el cargador?

 -En el bolsillo interior de la chaqueta, en el izquierdo. Creo que te quedan dos. -dijo el póster desde atrás.

Mierda claro. Gracias, no sé que haría sin tí.

Ella le sonrió de nuevo. Kobayashi le devolvió la sonrisa mientras metía uno de los cargadores en la pistola y la amartillaba como tantas veces había hecho.

Unos pasos apresurados se oían desde los pisos inferiores. Era de esperar después del jaleo inicial, pensó.

 

De forma inesperada, dos matones de los Makato aparecieron por el hueco de la escalera abriendo fuego con automáticas. El primero de los disparos le rozó la pierna haciendo saltar una ligera nube de jirones de ropa y sangre. El impacto hizo que  perdiera el equilibrio, lo que le salvó la vida, ya que el resto de disparon pasaron por encima, sin duda con su cabeza como destino. Tumbado de lado en suelo disparó tantas veces que perdió la cuenta.

Los primeros disparos, los cuales le sorprendieron por el ruido tras quitar el silenciador, dieron en el borde de las escaleras y las barandillas levantando una cantidad de polvo exagerada. El resto de disparos dieron en el blanco,  matando a uno de los hombres en el acto y reventando las tripas del segundo, que se quedó apoyado en la pared mientras chillaba como un cerdo.

 -¡No te levantes, vienen más! -gritó el póster a su espalda.

 -Sé que vienen más. Yo también los oigo, ¿sabes? Además, esos hijos de puta me han jodido la pierna, no me apetece levantarme.

 -Uhm. -suspiró la chica del póster, aparentemente convencida.

Esta vez el número de asaltantes era mayor. Al menos cuatro matones se presentaron en el hueco de la escalera apartando los cuerpos de sus compañeros para conseguir un buen ángulo de tiro y escupiéndo toda clase de bramidos. De nuevo, las automáticas y alguna ametralladora ligera comenzaron a rugir.

Kobayashi se cubrió con un gesto instintivo la cara mientras los pedazos de moqueta y pared del pasillo se volatilizaban en una nube de polvo y segmentos. Encañonó la pistola hacia el hueco de la escalera y comenzó a disparar sin ni siquiera apuntar, con la visión cegada por las partículas que inundaban el pasillo. Oyó gritos, y eso significaba que había hecho alguna diana. Se arrastró hasta la habitación donde permanecían los cuerpos de Takeshi y Hiro Makato junto a su contable.

Fuera, aquellos matones bastardos no dejaban de disparar, pero por suerte su puntería no se equiparaba a su perseverancia.

Un vez bajo la puerta, Kobayashi hizo un doloroso esfuerzo y se colocó de rodillas mientras se sujetaba al marco de color dorado. Usando la gruesa madera de la puerta como cobertura, volvió a disparar un par de veces más mientras las astillas comenzaron a saltar en todas direcciones. El carril del arma quedó sujeto en la parte trasera con un sonoro click, indicándole que las balas habían llegado a su fin.

Cerró la puerta y se tiró boca arriba en el suelo. Sacó el segundo cargador con un gesto lento que le propino un agudo y frío pinchazo en la herida del hombro. No pudo evitar gruñir de dolor mientras alimentaba su 9 mm. Acto seguido apuntó firmemente a la puerta mientras aún seguía tirado en el suelo. Echaba de menos sus pastillas.

En el pasillo, los disparos y las voces habían cesado. Era sólo cuestión de segundos que aquellos desalmados dispuestos a acabar con él tiraran la puerta abajo. Le dolía la cabeza de una forma casi agónica. Intentó recordar cómo diablos había llegado a aquella situación.

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    Días antes, en su apartamento a las afueras de Tokio, zona residencial de Bunky?, Kobayashi notó como su móvil vibraba dentro del pantalón. Chasqueó la lengua ofendido. Le molestaba tener que atender al teléfono mientras estaba cocinando. 

Tapó el caldero y dejó el cucharón de madera a un lado. Acto seguido sacó el teléfono y pulsó la pantalla tras limpiarse las manos con una servilleta. En la radio sonaba una canción agradable, algún éxito que él no conocía. El móvil emitió su característico sonido mientras mostraba la bandeja de entrada. Un mensaje nuevo. Era escueto, como a él le gustaban.

 

De: Corporación Kaizen Suru [ ????]

Asunto: Takeshi Makato, Familia Makato. Casa de citas Cerezo en Flor. Eliminar posible descendencia. 8.375.000 yenes por cabeza. 

 

Kobayashi cerró la bandeja de entrada y se volvió a guardar el móvil en el bolsillo del pantalón. Se rascó una de las mejillas durante unos segundos, pensativo. Después destapó el caldero de sopa de miso y comenzó a removerlo, aspirando el delicioso y característico aroma.

 


"Kobayashi tiene clase, es profesional y está loco. ¿Quieres saber más?"

Próximamente conoceréis más de este peculiar personaje. De momento, os dejo con la primera parte de una de sus extrañas misiones. Como siempre, queda archivado en los bloques laterales.

¡Saludos y espero que lo hayáis disfrutado!

Baalard, Relatos de Suburbia

 

 

Remember: Old Boy Is Watching You!

 

¿Discriminación por acentos? Un poco de cultura, por favor. Opinión personal.

Buenas, ya me tocaba una entrada incendiaria.

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Voy a salirme un poco de la línea habitual, pido disculpas de antemano.

 Hay ciertas cosas que me sacan especialmente de mis casillas. Ciertas actitudes y comentarios. Como no soy un niño de diario, pues me desahogo aquí con vosotros. Antes de nada, mil perdones por las parrafadas que vienen a continuación. Siento no colocar ninguna imágen, pero creo que no vienen al caso. Ahí queda eso, texto puro.

Para que entendais un poco la historia, os contaré que mi madre, mi hermana y yo somos de Tenerife (un saludo a los gamefílicos de allí, que se que hay alguno). Mi padre es de Jaén, hizo la mili allí y conoció a mi madre. El resto se lo debo la química del cerebro que llamamos "amor", a la procreación humana y a la genética. Más tarde, cuando yo tenía seis años, nos fuimos a la península, viviendo en provincias como Madrid, Alicante o Murcia. Mi hermana y yo (aún muy pequeños) cambiamos el característico acento canario, con sus seseos, sus "muyaaayo" y sus preciosas terminaciones casi cantadas por el madriles de toda la vida. Los primeros días en el colegio los niños me miraban así O_o, pero a esa edad (6 años), entiendo que pueda resultar chocante . Una vez aquí, y pasado el tiempo, los cuatro nos hemos separado, manteniendo el contacto vía telefónica.

Pero mi madre, protagonista parcial de ésa entrada, no ha perdido el acento. Ella lo conserva en perfecto estado. Me gusta oirla hablar. Como la mayoría de canarios, mi madre es morena, guapa (sí, es mi madre, y es guapa ;), dudo que la mayoría lo sean, pero en general las canarias son guapas xD) y muy joven (o se cuida bien, como queráis verlo). El caso es que, como ya he dicho, nos llamamos a menudo. Yo le pregunto a ella por su trabajo, sus pruebas médicas y demás, y ella tres cuartos de lo mismo, que cómo me van las oposiciones y el trabajo.

Y aquí es donde vamos al grano. Os voy a exponer dos situaciones que le han ocurrido muy recientemente a mi madre.

Primer caso: Me contó que en el bar donde curra llegó un inspector de trabajo. Éste personaje, por llamarlo de alguna forma, entró en el sitio con aires chulescos y pidiendole papeles hasta a la máquina de tabaco. No voy a entrar en críticas a este sector, inspeciones de trabajo, ya que seguramente esté lleno de profesionales cualificados (lamentablemente no es el caso que nos ocupa). Sin nisiquiera saludar o preguntar primero lo típico de "cuánto tiempo lleva trabando aquí" etc, este individuo le pide los papeles a mi madre: "Me dejas ver tus (hablando de "tú" y no de "usted", empezamos mal campeón…) papeles?". Al parecer, al ser morena y hablar "de forma extraña" (según la opinión del señor inspector), le pareció lógico pedir los papeles así. Cuando mi madre le contesa que si no prefiere el DNI, que ella es española, este vuelve a abrir esa boca tan oportuna "Con ese acento tú eres de Argentina o Méjico, a mí no me engañas…"

En primer lugar, decirle a este "señor" que afortunadamente en España existen múltiples acentos y dialectos. En segundo lugar, decirle que no hay que ser experto en idiomas para diferenciar los acentos argentino o mexicano (muy variados dentro del mismo país, he de decir). Soy demasiado exigente? creo que no… En fin, quizás pueda entender que alguien no conozca el acento canario (o tinerfeño, que hay ligeras diferencias entre los acentos de cada isla), pero hay algo que nunca se debe perder, y eso son las formas y la educación. No soporto ese aire prepotente y estúpido que personas como ésta hacen gala, por no hablar de esa absurda actitud de superioridad ante gente que ha venido a trabajar de forma honrada. Pero a veces hay que refrescar la memoria: muchos de nuestros abuelos y tíos tuvieron que emigrar a otros países cuando aquí nos moríamos de hambre y miseria durante y después de la guerra. Pero de esos algunos no se acuerda, o no se quieren acordar… En aquella época eramos nosotros los "putos extranjeros". Algunos dicen "Claro, pero esque los negros, los moros, los latinos y los rumanos (véase gente de Europa del Este, pero aquí generalizamos así…) sólo vinen a robar, dar por culo, violar y vagabundear". Si, cuando roba, viola y vagabundea un español no es tan llamativo, verdad? En fin, este asunto daría para cuarenta entradas más, pero no es el caso.

Segundo caso: Mi madre se acerca al hospital para preguntar sobre los resultados de unas pruebas. Tras cruzar una ligera conversación con el médico (persona con una carrera y un supuesto nivel cultural) le dice "¿Cúando se hizo usted (bieeen, ya hemos avanzado un poco) las pruebas en Argentina?" Mi madre le responde que nunca, que no ha estado allí, pero que le gustaría porque tiene que ser bonito (razón no le falta xD). El médico responde, aparentemente atónito "Ah, pues ¿de que país es? Porque "eso" (perdona, te refieresa mi acento?….) de España no es…" Pues sí, es de España. Más concretamente de un sitio bonito y exótico que luego todo el mundo se siente orgulloso de tener en el conjunto peninsular. "Sí, si, las Islas Canarias, esas son españolas, claro, donde los plátanos"

Señores/as, ¿tanto cuesta investigar y aprender un poco? No es difícil hablar de forma respetuosa, atender a los demás y preguntar educadamente si algo nos es desconocido. Pero no, aquí está a la orden del día quedar como un absoluto necio y soltar gilipolleces del estilo "eso no es de España" o "a mi no me engañas…". Esta claro que nuestro nivel de incultura es "ligeramente" inferior al de otros países, y eso, en mi humilde opinión, se debe a que en cierto momento reciente y crítico de nuestra Historia nos metieron la religion y la biblia por ojos y oídos, en vez de educarnos con libros y cultura (tampoco habría venido mal algo de sentido común). ¿Y qué resultado nos ha dado? garrulos, españa profunda, ingenuidad, incultura, xenofobia, homofobia y un largo etc… Repito, esto es una opinión personal. No dudo que a alguien le sentará mal o no lo comparta.

Pido disculpas si esta opinión subjetiva ofende o resulta exagerada. Pero una cosa es que alguien, por la razón que sea, no pueda gozar de una educación y una cultura medias, y otra muy distinta es que gente supuestamente cualificada no sepa hablar con respeto y de forma correcta. Y es que así vamos muy, pero que muy mal.

Saludos a todos.

Baalard, Relatos de Suburbia

Un abrazo desde aquí a mi cuñado, argentino, de Mar de Plata, y al que no cambiaría por nada del mundo.