Skunk D.F. El camino hacia la perfección. [Música]

 

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¡Saludos!

Como algunos sabéis, esta es mi primera entrada dedicada a la música. He creído oportuno presentaros a un grupo muy escpecial para mí, y muy especial en muchos sentidos: Skunk D.F.

Nadie como esta banda ha conseguido representar la evolución musical de tal manera dentro y fuera del panorama nacional. Sin perder su esencia inicial, han sabido crecer y tomar responsabilidades, han sabido moldear su música controlando su brutalidad en pos de un sonido más adulto, bien elaborado y personal. Las guitarras pesadas ya no fueron tan pesadas y, en resumen, la rabia adolescente mutó para dar paso a la música con letras mayúsculas.

Por este motivo, en Relatos de Suburbia hemos decidido dedicarle una entrada. Por ese, y por el cariño especial que les guardo, como profesionales y como personas.

Advertencia: Si lo vuestro es el pop, el reguetón (o como demonios se escriba), el flamenco y derivados o la música de discoteca en general, vertientes musicales que respeto pero no comparto, absteneos de seguir leyendo. Al resto, a pesar del rechazo que os puedan causar sus primeros temas si no estáis acostumbrados, os recomiendo que les déis una oportunidad y aprendáis a apreciar su música y lo que más tarde han conseguido. Bien lo merecen.

Dicho esto, allá vamos.

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Inicios. Tomando forma.

Equilibrio, Drentro y Neo. 

 

 

    Skunk D.F. es creada por el bajista Pepe Arriols (izquierda en la imagen), allá por el año 1995 (Madrid). En sus primeros trabajos son claras las influencias de grupos norteamericanos surgidos a raiz de la vertiente conocida como "New Metal" o "Metal".

No voy a engañar a nadie. Esta primera etapa del grupo es bastante especial o estridente y sólo es bien recordada por amantes de la música pesada y el hardcore/metal nacional. Las letras aún poseen esos toques reivindicativos tan carácteristicos del rock nacional (Reincidentes, Ska-P o Soziedad Alkoholika). Pero hay algo escondido en ellos que los hace destacar… Un soplo de aire fresco encerrado muy dentro que lucha por salir y que lo conseguirá con el paso del tiempo.

Tras diversos trabajos e incursiones en el mundo de la producción musical, el grupo publica su primer álbum, Equilibrio (1999), una vorágine de guitarras pesadas, baterías y bajos contundentes y voces de lo más estridentes y características representadas por el polivalente Germán Gonzalez. Destacan El Cuarto Oscuro (tratando un tema tan delicado como el abuso de menores, del que debatiremos el día 20 de Noviembre en Gamefilia "Quiero a papá, quiero a mamá. Pero papá me quiere más de lo normal…"), Violación Legal o Equilibrio.

Dentro (2001), su segundo disco, es una extensión de su primer álbum en lo que a melodías y estilo se refiere. Resalta El encanto de la imperfección, una clara muestra de lo que se avecina. Con letras más adultas y personales, Germán destaca por encima de todo.

Fue en Neo (2003) donde se comienza anunciar lo que estaba apunto de surgir. En 5 minutos, donde ya las partes melódicas y las voces suaves comienzan a aparecer (y de qué forma…) o Carpe Diem, cuyos estribillos y pianos como telón de fondo son brillantes, son sólo algunos ejemplos en los que el grupo ya comenzaba a dislumbrar el camino que más tarde tomarían.

En poco tiempo, la banda comienza a acumular verdadero prestigio en España y fuera de ella, tocando sus temas en Estados Unidos (con una verdadera legión de fans), América Latina y el resto de Europa. Pero como suele pasar, el tiempo pasa y todo cambia, en este caso para mejor.

– I

II

Madurez y Punto de inflexión.

Esencia. El Año del Dragón. El Crisol. La perfección.

    Desde que el proyecto naciera han pasado 15 años. 15 años en los que los de Madrid han madurado, aprendido y aplicado sus experiencias a sus últimos trabajos. Continuemos con su discografía.

Es en El Año del Dragón (2005) cuando Skunk D.F. golpea sobre la mesa y reclama lo que le pertenece por derecho propio: el reinado del rock y el metal dentro del panorama nacional. Quizás sea una afirmación exagerada, pero la impecable producción, la nitidez de sus trabajos, las calidad de las letras (como ya era costumbre) y las preciosas melodías hacen de este su cuarto disco un producto prácticamente perfecto.

Un punto de inflexión en la trayectoria de la banda donde Alberto Seara, productor musical, tuvo mucho que ver.

Para muchos, el lanzamiento de este disco fue algo agridulce. ¿Dónde estaban aquellas melodías estridentes y brutales? ¿Y esos gritos y gemidos tan característicos de Germán? No pocas fueron las personas que lo catalogaron como el peor de sus cuatro discos hasta el momento. Pero no podían estar más equivocados.

Es justo aquí, en este momento, donde Skunk D.F. explota y derrama toda su fuerza musical. Lejos de caer en el empantanado terreno de lo comercial, el disco es un compendio de pequeñas obras de arte donde los riffs brutales quedan apartados y la música en su máximo exponente se abre paso, siempre guardando su peculiar estilo.

Temas como Musa, Alicia, El Año del Dragón o Ícaro rebosan vida, fuerza y calidad por los cuatro costados. En resumen, este El Año del Dragón, con una estupenda colaboración de Carlos Escobedo (Sôber, Savia) es, ni más ni menos, una delicia para los oídos que deberían mover más en sus directos.

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Dos años después llega Esencia (2007).

Pocas veces he escuchado tanto un disco. Y os aseguro que he ecuchado muchos discos… Esencia es poesía en estado puro, un canto de sirena con el que el grupo alcanza su máximo esplendor. No me atrevería a desechar ninguno de los 10 temas que pueblan este CD.

Desde Manifiesto hasta Lecciones de Vida (directo a la sien…), este ejemplo de calidad y madurez que es Esencia no pierde en ningún momento la fuerza y la vitalidad con las que cada uno de los tema nos aborda.

La nueva incorporación de Eduardo Brenes a la batería y demás cambios en la formación dan sus frutos y los temas toman, si cabe, más personaildad que su anterior álbum. Lucha Interior, Supernova, Muerte y Destrucción son un golpe de efecto, directo y certero, que, a pesar de que en un principio nos puedan pasar desapercibidas, con el paso del tiempo nos daremos cuenta de que son simple y llanamente perfectas.

No quiero dejar de lado Espantapájaros. Una vez más el Páís de las Maravillas hace presencia en las letras de Germán. Lenta, triste y brutal a la vez, en ella se mezclan guitarras eléctricas y acusticas, teclados y letras de una calidad soberbia (para variar…)

Uno de sus pocos puntos negativos reside en que, en ciertos momentos, la voz de Germán se ve eclipsada por las guitarras, algo que no desmerece el conjunto pero a veces lo emborrona.

El pasado 10 de Octubre vio la luz en las tiendas El Crisol (2009), sú último álbum. 

Actualmente aún me encuentro escuchando este disco detenidamente. El Crisol es otra vuelta de tuerca en su meteórica carrera. De nuevo esa senciación de arrugar la nariz en las primeras escuchas… Y de nuevo quedarme asombrado con la calidad de los temas tras escucharlos algunas veces más.

Loto, Adiós, El Crisol (composicón exquisita y preciosa), En noches como esta… Son la prueba feaciente de que Skunk D.F. sigue creciendo y madurando, le pese a quien le pese.

Es posible que más adelante publique una entrada analizando canción por canción, ya que tiene para eso y para mucho más.

 

III

Amarlo. Odiarlo.

Hace unos días mantenía una conversación con el cantante del grupo en el que actualmente toco. Hablábamos sobre el rock en el panorama nacional y a mi se me ocurrió mencionar a Skunk D.F. Él arqueó las cejas y exclamó "¿los raperos esos?".

En sus inicios, en canciones como Perro Muerto, Skunk D.F. aún se encontraba defieniendo su estilo y mucha gente que los escuchó por aquella época los suele asociar con ese metal prácticamente hablado, muy similar a Kannon o Korn en sus primeros años.

Pero todo cambia, como decíamos, y ya nada hay de todo aquello.

Otro punto que suele ser controversia es la voz de Germán Gonzalez. Al igual que el resto de sonidos durante el paso de los años, Germán ha madurado y ha aprendido a controlar la potencia y el carísma que desprende su voz. Es cierto que en los primeros discos puede llegar a ser incluso estridente pero, como en el apartado anterior, poco queda (sólo lo mejor) de aquel cantante. Actualmente, Skunk D.F. es Germán y Germán es Skunk D.F. Podríamos decir que ninguno de los dos tendría razón de ser sin la presencia del otro.

Por otro lado, sus vídeos suelen ser bastante mediocres y en general suelen restarle potencia a las canciones. De hecho, recozco que ver un vídeo de ellos sin conocerlos puede ser determinante. Perderán puntos.

A decir verdad, estamos ante un grupo que levanta toda clase de opiniones. Sus múltiples cambios de formación y estilo han contribuído a esto en menor o mayor medida, y muchas de las personas que antes los escuchaban ahora no quieren ni verlos. De la misma manera, gente que antes despreciaba su estilo más personal ahora los califica de genios.

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IV

Conclusión (personal).

Es posible alcanzar la conclusión de que la música actual dentro del panorama nacional está sumamente estancada (hablo siempre de este estilo, ya que los demás no son de mi agrado… Yo como que paso bastante de Melendi, Pignoise [no puedo con esa voz…] y el resto de música que se hace en España, siempre respetando, eso sí). 

Y es que llegan a ser clónicos los grupos actuales. Ir a un festival nacional parece que es siempre lo mismo, donde los grupos de siempre tocan los temas de siempre y la gente los canta como siempre. Eso no es del todo malo, pero siempre se hecha de menos un soplo de aire fresco

Skunk D.F. aúna toda la fuerza de lo que siempre hemos escuchado con un punto de madurez y variedad, con unas letras abiertas a todo tipo de interpretación y que no se repiten hasta la saciedad en temas políticos o reivindicativos. Han conseguido, a base de esfuerzo y tiempo, definir su propio estilo. Y eso es de agradecer.

Por mi parte, he tenido la oportunidad de verlos dos veces en directo (este 20 de Noviembre será la tercera). A pesar de el éxito que han cosechado en estos 15 años, al finalizar cada concierto no dudan en aparecer entre el público, intercambiar opiniones y hablar con la misma gente que les ha ido a ver.

Son conscientes de que si están donde están es por la gente que les escucha, y en cada actuación lo hacen saber, bajando, mezclándose con el público, dispuestos a echarse unas risas y hablar con aquellos que se acerquen a ellos.

Algo que dice mucho de este grupo tan especial.


Hasta aquí la entrada de hoy.

Espero que os haya interesado. En unos días publicaré un nuevo relato de ciencia ficción que me gustaría compartir con vosotros y con una persona en especial. ¡Un saludo!

Baalard, Relatos de Suburbia.