EURET: Capítulo II, por Hirashi_SOADikto

Continuando con las 13 entradas destinadas a revivir la historia del proyecto Escribamos un Relato entre Todos 4.0, toca turno al capítulo II, escrito por Hirashi_SOADikto. Éste fue posteado originalmente el 02 de febrero de 2007, 3 días después de la publicación del capítulo anterior; para este tiempo, la colaboración de Musa_JP ya era bastante insegura. Si alguien desea leer los capítulos anteriores, puede consultar el índice del proyecto.

Después de estos breves datos informativos, aquí está la continuación de la historia. Al final del capítulo, postearé algunos detalles curiosos que aclaró el autor original en su tiempo.


Raras coincidencias

-Ahora es el momento de que despiertes, mi joven guerrero- dijo una suave y dulce voz –es el momento en que renazca en ti quien en verdad eres, el gran guerrero Troth-. En ese instante se oyó el estruendo de un relámpago, el joven se despertó y sin motivo aparente salio en medio de la tormenta.

-Sigue mi voz Troth- dijo de nuevo la voz –escucha el alma del bosque y sabrás lo que te depara el futuro-. El joven caminó a través del lodo, ramas de árboles y uno que otro matorral sin detener su marcha hipnótica sin rumbo fijo, caminó poco tiempo cuando pudo observar una luz cegadora en el cielo que de pronto cayó al suelo, ahí pudo percatarse del objeto que resplandecía con un inmenso rayo de luz, se trataba ni mas ni menos que de algo que no parecía ser importante, pero sin dudar lo tomó entre sus manos.

A la mañana siguiente el joven se disponía a cumplir con su rutina, pero no contaba con lo que le sucedería tiempo más tarde. Lo extraño de esa mañana húmeda comenzó cuando buscó sus botas, las cuales estaban llenas de lodo e inmundicias… y su ropa estaba mojada. Sin tomarle importancia tomó su traje y prosiguió con su trabajo, como siempre, sacó sus herramientas de trabajo y las llevó a su herrería, salió al bosque en busca de leña para avivar el fuego del horno. En su travesía por el bosque se encontró con un árbol inmenso y realmente increíble, pues podría decirse que tenía alrededor de 30 ó 33 metros de diámetro; en una de sus raíces que sobresalía del suelo se percató de una joven vestida con una armadura extrañamente blanca aunque un poco oxidada.

-No creas que encontrarás leña en este bosque- dijo con una voz dulce la misteriosa doncella -, lo que si encontrarás no es más que a mí y este viejo árbol-.
-¿Qui-qui-quién eres?- preguntó atónito el muchacho -¿acaso tu serás la mujer que ha perturbado mis sueños?
-Mi nombre no importa por ahora, pues tú has sido el elegido por el bosque para portar nuestro más grande tesoro- contestó la mujer -, revisa en tu choza, ahí encontrarás nuestro tesoro, pues ya lo has tomado inconscientemente y te advierto, debes partir hacia Dloun en cuanto tomes el tesoro.
-¿Dloun? ¿El viejo reino de los arcángeles?- pregunto el joven herrero.
-Si, y además debes dar un mensaje urgente a la reina, no te preocupes, no te lo diré ahora, no os quiero preocupar, te lo diré en un sueño, por cierto debes llevar algo de suma importancia para los dlounos, pero no debes decirle a los demás que es, pues si es visto por los ojos de alguien que no debe, este tesoro pasará a ser parte de la nada y el mundo podría ser destruido, o peor… ser controlado por Aleluya.

El joven se dispuso a buscar en su choza el preciado tesoro, cuando vio lo que parecía ser un trozo de metal oxidado se dijo: “esto no estaba aquí, y no es mío”, así que pensó que ese debería ser el tan preciado tesoro, repentinamente ante sus manos una inscripción se reveló, aunque por desgracia estaba escrito en un idioma que él desconocía. Siguiendo las órdenes de la misteriosa mujer, partió en cuanto tomó sus provisiones y emprendió el viaje al reino dlouno.

A tres días de camino se encontró en una aldea que había sido saqueada y destruida casi por completo, en éste lugar vio a un a ejército de demonios combatiendo ferozmente con el ejército dlouno, cuando de pronto pareció ver una cara familiar, el capitán del ejército era nada más y nada menos que el viejo amigo de su padre: Dariem. Pero por temor a incorporarse a la peligrosa batalla esperó a que hubiera un fin, no pasó mucho tiempo cuando el ejército humano comenzó a disminuir considerablemente, de pronto se oyó un grito ensordecedor: el general de las fuerzas dlounas llegó con refuerzos y en cuestión de minutos, abatieron sin problemas al ejército enemigo.

-Dariem, no te había visto desde hace tiempo amigo- gritó Troth.
-¿Troth? ¿Qué haces aquí?- peguntó Dariem mientras se limpiaba la sangre de la cara.
-Si soy yo-dijo con asombro el muchacho-, he viajado desde mi choza en Amtyvale porque allá mi herrería no tiene esperanza – mintió Troth –,así que voy hacia el reino de Dloun.
-Pues sabes que te acompañaría, pero debo partir en una búsqueda importante para el reino- contestó Dariem -, y te pregunto ¿Podrías acompañar a estos soldados heridos a Dloun?, así entrarías rápidamente a la ciudad.
-Es una lástima que no puedas acompañarme, pero que puedo decir, el reino dlouno es primero- comentó Troth- y si ese es el caso, si, si acepto ir con ellos.
-Toma- dijo Dariem mientras le daba un caballo a su joven amigo –este caballo te servirá más que a su difunto dueño.
-¡Gracias!- exclamó Troth- espero verte pronto amigo y que Dios te ayude en tu búsqueda.
-¡Créeme, lo hará!- gritó Dariem mientras se marchaba en su caballo.

Poco tiempo pasó para llegar a Dloun con la ayuda del corcel y en compañía del ejército (con algunos heridos). Al llegar el guardia hizo la misma pregunta que a todos lo que deseaban entrar al castillo: "extraño, ¿eres amigo o enemigo? ¿Qué es lo que quieres aquí?"

-Soy amigo y vengo por órdenes del capitán Dariem, que me ha encomendado traer a este ejército a la ciudad y además he venido para darle un mensaje importante a su majestad y para todo el reino- exclamó el joven.

En cuestión de minutos llegaron ante la reina y al entrar ante tal presencia el guardia y el joven hicieron una amplia reverencia.
-Mi señora, este muchacho dice traer un mensaje importante para el reino dlouno- comentó el guardia.
-Y dime ¿Cuál es la noticia?- preguntó la reina.
-He venido desde Amtyvale para traerle este mensaje: El reino de Dloun está en gran peligro, ya que un traidor ha regresado a Dloun y desea atacarla cuando menos se lo esperen, y peor aún, Aleluya está en busca del portador de la espada plateada. También traigo conmigo algo que sólo usted debe ver su majestad, solo usted y yo podemos hacerlo- fue en ese momento en el que la reina pidió a sus soldados que abandonaran la sala -, es algo que me he encontrado en el bosque, algo que me ha llamado mucho la atención- expuso el joven.

La reina quedó asombrada cuando vio de lo que se trataba y quedó más impresionada aún cuando ella misma pudo descifrar la inscripción que había en aquel raro tesoro. “¡Espiritis Santis!” gritó la susodicha persona.

-…Ha llegado… -decía una voz grave y profunda- …nuestro mensajero ha llegado y si tiene éxito, la espera habrá terminado…


Según HS, el nombre de "Troth" proviene de algo que se le ocurrió sin ningún motivo especial, basándose del apellido de un amigo suyo:

Tort > Trot > Troth (éste último, según él, se ve mejor que "Trot")

Cabe destacar que, ya que conozco a este forero de forma personal, fui testigo de la serie de problemas que tuvo para encontrar el uso correcto de "Espiritis Santis", ya que dudaba si éstas palabras debían ser plurales o singulares, si estaban correctamente escritas, etc.