[Colaboración] Con tres… escrito por ayoze

"Con tres…" es la segunda colaboración que ha sido donada a este blog, escrita por ayoze. Lamentablemente, no había podido publicarla desde el 17 de agosto por contratiempos personales. Cabe destacar que fue el primer bloguero que me envió una colaboración, pero desea mejorarla y por ello la aplazaré el tiempo que sea necesario.

El presente relato nos demuestra la gran habilidad literaria de su autor, ayoze, quien plasma una estupenda historia de intriga y suspenso en pocas líneas, haciendo gala de su particular estilo de escritura y gran calidad artística.


Con tres…

Se encontraba entre las sombras deseando que la idea de separarse resultara ser la acertada y que así no pudieran encontrarles. El corazón le latía de tal manera que parecía que se le saldría por la boca de un momento a otro. La verdad es que jamás había sido bueno aguantando la tensión y esa incapacidad le hacía caer en errores de principiante. La verdad es que no estaba disfrutando con todo aquello pero su hermano había insistido y al final siempre se dejaba arrastrar por él.

Miró el reloj y comprobó que ya habían pasado unos diez minutos. Un poco más y podría salir de detrás de aquel seto y podría volver a casa, el lugar más tranquilo y seguro que se le ocurría. Lo primero que haría en cuanto llegara sería tomarse una…

-Ahí estás-el grito provenía de su izquierda, le habían encontrado-. No escaparás.

Un segundo después ya se encontraba corriendo lo más rápido que le permitían sus piernas. Siempre había odiado no ser más alto. El aire seco de Madrid empezó a irritarle la garganta en cuanto llevaba unos cien metros esprintando; sin detenerse saltó por encima de un banco y al caer del otro lado casi tira al suelo a una anciana. Jamás había oído tantas palabrotas salir de la boca de alguien en tan poco tiempo.

Su perseguidor empezó a recortarle distancia cuando había recorrido unos cuatrocientos metros. Entonces decidió girar repentinamente a la izquierda para meterse de nuevo en el parque y buscar un lugar donde ocultarse entre las sombras.

Echó una mirada por encima del hombro mientras corría. A simple vista nadie le seguía así que su estrategia parecía haber funcionado. Se fue deteniendo poco a poco sin dejar de observar en todas direcciones. Definitivamente le había perdido. Unos metros más adelante vio un lugar que pensó sería el adecuado para volver a esconderse. Después de la intensa carrera se había quedado sin resuello así que en los minutos que siguieron se dedicó a recuperar el aliento. Sabía que si le encontraban de nuevo no lograría escapar, no una segunda vez.

Consultó su reloj de nuevo. No llevaba más de un par de minutos, cinco como mucho, en su nuevo escondrijo pero parecía una eternidad. Creyó oír algo. Oteó los alrededores y únicamente fue capaz de ver las sombras proyectadas por los árboles debido a la luz de las farolas. “Tranquilízate Tomás, no te pongas paranoico”, se decía a si mismo tratando de serenarse.

Cuando la mano se posó en su hombro quedo petrificado como si de una de las esculturas del parque se tratara. Cómo habían conseguido acercarse a él sin hacer ningún ruido. A su espalda escuchó las tres palabras que acababan con su huida y lo cambiaban todo:

 

 

¡¡¡¡TÚ LA LLEVAS!!!!


Un final realmente inesperado para esta breve, pero intensa, historia. Muchas gracias a ayoze por donar este relato al Imperio Perdido de Zion, realmente fue un placer publicar tu colaboración. Por supuesto, mereces la "Medalla de Zion" en recompensa por tu labor literaria.

Respecto a la iniciativa de "Yo ayudé a la literatura", debo aclarar que el relato que me fue donado es de otro bloguero e intentaré publicarlo el miércoles.

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Esta entrada está archivada en La Biblioteca de Zion.
La actividad más relevante del blog está registrada en La Bitácora.
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Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.