Cazadores de sombras: Creando la historia (1ª parte)

Cazadores de Sombras

Cazadores de sombras:
Creando la historia
(1ª parte)

Hoy, estimados lectores, publicaré la primera de tres entradas llamadas creando la historia dedicadas a explicar la forma en que ideé la trama de los cazadores de sombras. Cada entrada corresponderá al final de cada parte de la historia, siendo ésta por el final de la primera parte los cazadores y sus razones.

En primera instancia, debo comentarles que la primera idea que tuve sobre esta historia fue sobre un cazademonios único en la época actual; al igual que los cazadores de sombras, él poseía la habilidad de encerrar demonios en su cuerpo (inspirado en la película “el devorador de pecados”), una característica heredada a lo largo de generaciones de maestros a discípulos para continuar la interminable batalla contra los seres de la oscuridad.

Por desgracia, no había forma de deshacerse de ellos, por lo que cada cazademonios debía soportar una cantidad mayor de criaturas demoníacas que su antecesor —la “maldición” que acompañaba a la habilidad de ser un cazador—; cada demonio era marcado en el cuerpo del cazador como un símbolo único y éste podía utilizar el poder de cada demonio que poseía dentro de sí al invocar el sello de la criatura deseada.

Sin embargo, era el hecho de invocar el poder de las criaturas lo que eventualmente mermaba la fortaleza de cada cazador, hasta el punto de necesitar un discípulo para heredarle su habilidad y responsabilidades. Después de algunos capítulos, el maestro del cazador con el que se iniciaba la trama —sin nombre hasta donde lo planeé— lo ayudaba a controlar sus demonios al sacrificarse y darle un poco más de tiempo (y fortaleza) para buscar a su sucesor.

Durante algunos capítulos, la única misión del cazador era observar a diferentes candidatos para sucederlo. Finalmente, al encontrar a alguien adecuado le heredaba y confiaba sus habilidades y secretos.

La última parte de la historia trataba sobre el nuevo cazador y la decisiva búsqueda de un secreto para ser un mejor cazademonios. Conocerán la continuación en las siguientes entradas de esta serie, ya que algunos detalles se conservan en la actual trama de cazadores de sombras y son una parte fundamental del desenlace.

Respecto a las bases de la trama actual, tengo la influencia de algunos videojuegos como Assassin’s Creed —el juramento de los cazadores y su disciplina—, DMC4 —el hecho de que fuera una orden de varios cazadores—, God of War II —las espadas gancho de los cazadores—, entre otros más.

En esta primera parte de la historia, decidí que la trama tendría que centrarse en presentar a los principales personajes y la razón que los conduciría a jurar lealtad a La Orden. Entre las razones que condieré para cada cazador se encuentran venganza, odio y redención.

Cabe destacar que no planeé introducir a Ikko en esta primera parte, sino que sería una cazadora —diestra en el manejo del arco y flecha— que ayudaría recurrentemente a los demás protagonistas con un pasado desconocido que iría revelándose a lo largo de la segunda parte de la historia.

Electroduende me convenció de lo contrario y, ahora, ella es una pieza clave de la trama. Llevaba tiempo desando crear un personaje así, está basada en una imagen que encontré hace tiempo en Internet:

Ikko

Algunos nombres de los personajes y ciudades tienen, intencional o accidentalmente, un “significado oculto”. Por ejemplo, Zaros es el nombre de una ciudad griega; Akën, de una ciudad alemana; Sarianset es una conjunción del nombre “Aran” y “Meristation” (agregando una “s” adicional y omitiendo varias letras); Sakgez es la abreviatura del nombre de una ex-compañera de clases; Ibut Nattab es un anagrama de Ibn Battuta (viajero y explorador marroquí del s. XIV); entre otros varios.

Desde que comencé a idear la trama de todos los cazadores de sombras, supe que cada capítulo debía estar conectado por algún evento que se explicara en los últimos capítulos de la primera parte. De esa forma, imaginé el asedio al cuartel general liderado por Luxiel.

Luxiel, por cierto, es un nombre que creé en base a “luxuria” (lujuria en latín) y la terminación “El” (Dios en hebreo). Pensé en Samael, el “gran demonio de sangre negra” y eterno rival de Luxiel, al recordar la primera película de Hellboy, ya que las múltiples descripciones que dan sobre el “perro del Infierno” me agradaron para el propósito de crear a un “demonio invencible”.

Después de presentar a los protagonistas de la historia, decidí describir el pasado del único demonio de sangre negra que sigue activo: Luxiel. Así, me decidí a concretar su historia como una cacería que resultó mal y donde un demonio fue capaz de manipular la voluntad de su cazador valiéndose de su más profunda oscuridad y deseos viles. El muro de las lamentaciones es, por supuesto, una referencia a la cultura judía.

Respecto a los siete exiliados, fue una parte de la trama que decidí llevar a cabo para dar sentido a los secretos que guarda La Orden desde su fundación; tales secretos serán revelados en la tercera parte de la historia “exilio y redención”.

Finalmente, debo comentar que la idea de escribir anexos sobre la trama central se me ocurrió para profundizar en ciertos detalles que no quedaban del todo claros. Escribiendo esos fragmentos independientes de los capítulos principales y entre sí, podría canalizar adecuadamente el flujo de la historia sin expandirla de forma innecesaria. En aras de que no pase desapercibido, aclaro que hace algunos días por fin pude entregarle el segundo anexo a Electroduende.

Espero que esta entrada haya sido de su agrado, queridos lectores, y les haya ayudado a comprender el trasfondo que hay detrás de esta ambiciosa historia. Espero que para mayo pueda comenzar a publicar los primeros capítulos de la segunda parte “victorias y tormentos”.

 

P.D: cuatro entradas más y celebraré la número 100… ¡no puedo creerlo!

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Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.