Tiempo eterno (Trabajo en equipo, ¡100ª entrada y 500 comentarios!)

Nota: Ya es posible comentar en esta entrada, perdonen las molestias.

Queridos lectores… ésta es, por fin, mi centésima entrada. Para comenzar, publicaré un relato que he escrito como un trabajo en equipo junto a LaMar, quien detalló la mayor parte del texto basándose en una pequeña idea que le di. Tal relato está acompañado por la canción Victory del grupo de violinistas Bond.

Posteriormente, haré una breve reseña de lo que ha sido mi blog a lo largo de cien entradas… vaya, por fin, estoy escribiendo la entrada número 100… ¡no lo puedo creer!


 

Tiempo eterno (Trabajo en equipo)

“Se hace tarde y no tengo tiempo que perder. Vámonos.” Ésa era la frase que no dejaba de hacer eco en mi mente; algunas horas antes se la había dicho a Víctor, mi amigo, y ahora estaba atándome las zapatillas para ir a visitarlo en el hospital. Mi amigo tenía un brazo roto y una lesión menor en la cabeza, algo que no sería más que una anécdota curiosa en algunos meses. Me resultaba sorprendente recordar cómo había sucedido todo, había sido tan repentino e inesperado… parecía increíble pensar que había sido unas horas atrás. Debo comenzar mis recuerdos un par de horas antes de que este accidente sucediera, cuando Víctor y yo decidimos ir a pasear por la ciudad. Era sábado por la mañana, clima agradable y nada qué hacer: el escenario ideal para planear un día de aventuras junto con un buen amigo. Le hablé a Víctor a las nueve de la mañana; iríamos al parque del sur de la ciudad y deseaba que me acompañara para divertirnos juntos.

“… no tengo tiempo que perder. Vámonos” La frase no deja de sonar, insiste y sube de tono. ¡Tiempo! Precisamente ahora lo que tenemos es tiempo. Tengo ideas, ilusiones, proyectos, tantos sueños que cumplir… y Víctor tiene escrito en un papel sus metas a alcanzar antes de cumplir los 30. Lo lleva siempre en un bolsillo del pantalón, como si temiera perder de repente su objetivo. ¿Cómo ocurrió? Fuimos tan inconscientes, fue tan… tan ¡absurdo! Llegamos al parque y nos unimos a la cuadrilla de amigos que había decidido hacer lo mismo que nosotros. Risas, carreras y peleas en broma, charlas, miradas y piropos a las lindas chicas que pasan delante de nosotros, algunas que se animan y se unen al grupo, Víctor que no deja de mirar a una de ellas, ella que le corresponde y se apartan para conversar, la hierba que pasa de mano en mano y el alcohol que no falta.

“… tiempo que perder. Vámonos” De nuevo ese maldito eco machacándome la cabeza. Abro la puerta… ahí está Víctor con el brazo derecho bajo la cabeza, distraído, con una expresión de indiferencia ante su situación; ¿para qué? no le importaban en lo absoluto sus heridas y únicamente aguardaba para salir del hospital y volver a las andadas por la ciudad. “Eh… ¿cómo sigues?” es lo primero que sale de mi boca, él se voltea y me sonríe: “Muy bien, claro… ¡fue un día estupendo!”

Si, fue estupendo, hasta ese momento en que todo se convirtió en un infierno.

Víctor estaba exultante, había intercambiado los números de teléfonos con la chica y, según él, la cosa prometía. Saltaba, me zarandeaba y corría de un lado a otro sin ningún destino concreto. Y llegamos al cruce, y seguía saltando y corriendo, y se volvió hacía mí sin mirar, y no la vio. Aquella moto frenó, pero no pudo evitar el atropello. Derrapó, cayó al suelo y patinó hasta empotrarse debajo de una camioneta aparcada. Víctor estaba tirado en el asfalto. No se movía. Corrí hacia él y, al gritar su nombre reaccionó, respiré aliviado. Miré hacia lo que ahora era sólo chatarra y vi al motorista varios metros más allá. En segundos estaba allí la policía y las ambulancias. El motorista terminó con ambos brazos rotos y numerosas lesiones aunque de poca importancia. Le llevará más tiempo que a Víctor, pero se recuperará.

“Se hace tarde y no tengo tiempo que perder. Vámonos.” No, no es tarde y sí, sí tenemos tiempo, porque estamos vivos…


Agradezco enormemente a LaMar por haber aceptado colaborar conmigo en este trabajo en equipo y realmente lamento el retardo de la publicación del mismo, ya que tiene más de una semana que ella me lo envió. Cabe destacar que yo tan sólo le envié tres párrafos y un par de indicaciones y ella fue capaz de crear este maravilloso relato con su ingenio y talento.

Éste relato, de haberlo escrito yo, habría sido mi propuesta para la tercera edición del concurso de relatos. Espero que haya sido de su agrado. LaMar, por supuesto, te has ganado la "Medalla de Zion" por colaborar con mi blog en el ámbito literario.

Trabajo en equipo

Ahora, estimados lectores… ¡ha llegado el momento de celebrar!

 

100 entradas

Gracias a su apoyo e interés por este blog, mis queridos lectores, estoy publicando mi centésima entrada. En 2008, cuando comencé este proyecto, realmente nunca creí poder llegar tan lejos o durar tanto tiempo publicando entradas. ¡Muchas gracias a todos!

Haré una breve reseña de las que, en mi opinión personal, son las diez entradas que han definido mi blog. En orden cronológico:

  • Entrada 01: Pese a que abrí el blog el 10 de febrero de 2008, no publiqué una entrada sino hasta el 26 de marzo. Fue una pequeña entrada para ver qué deseaban mis primeros lectores que publicara en el blog que aun comenzaba a construir.
  • Entrada 17: El 19 de julio creé mi libro de visitas, llamado "la bitácora". Puede accederse a él desde el emblema de la "Z" en los bloques laterales.
  • Entrada 31: 29 de septiembre, publiqué el primer capítulo del relato interblogs "El Guardián".
  • Entrada 33: Algunas semanas después de dar inicio al proyecto de El Guardián, el 17 de octubre, inicié uno de mis más ambiciosos proyectos literarios: Cazadores de sombras. En marzo de este año continuará la segunda parte de la historia "victorias y tormentos".
  • Entrada 51: El 27 de diciembre de 2008, mi blog fue secuestrado por un extraño duende amarillo… desde entonces siempre protejo las puertas de acceso con material aislante y traigo docena y media de borradores conmigo… quien sabe cuándo se le vaya a ocurrir volver.
  • Entrada 57: Inauguré la primera edición del concurso de relatos de Gamefilia el 23 de enero de 2009.
  • Entrada 65: Creación del segundo, y actual, índice de mi blog: "La biblioteca de Zion" el 12 de abril. Ahí se hallan ordenadas las entradas de mi blog en diversas categorías, incluyendo las colaboraciones hechas por otros blogueros.
  • Entrada 77: Publiqué la iniciativa yo ayudé a la literatura el 12 de agosto, con el fin de fomentar las entradas tal índole e impulsar la creatividad e ingenio de los blogueros participantes. Desafortunadamente, debido a ciertos contratiempos, no pude organizar adecuadamente la iniciativa y no llegó a los términos deseados.
  • Entrada 84: Mi blog recibió el primer reconocimiento externo a Gamefilia el 12 de octubre: "Alma con arte", evento que me haría estrechar lazos más sólidos con otras comunidades de blogs.
  • Entrada 88: Inició un nueva etapa de mi blog el 17 de enero de 2010, con el diseño actual y el nuevo emblema de Zion para conmemorar la caída del "viejo imperio" (evento relacionado con mi vida personal).

Esto ha sido, de forma muy general, los eventos que han marcado mi blog a lo largo de cien entradas… mis estimados lectores. Espero que esta modesta celebración haya sido de su agrado y pueda continuar publicando contenido que resulte de su interés.

Igualmente, les comento que el primer comentario de esta entrada será el número 500 (de los 500 actuales, uno es mío)… hecho que les agradezco enormemente a todos ustedes; mi blog sin ustedes, queridos lectores, sería absolutamente nada.

A forma de una modesta lista de agradecimientos, debo decir que no podría haber llegado hasta este número de entradas sin el apoyo de blogueros como ShaiyiaRikkuInTheMiddle, LoganKeller, fabrimuch, Melyza, Nena_Babs, Electroduende, Arckanoid, Baalard, Lester_Knight, Lord_Areg, chouza, ayoze, MorgennesSólo de Interés, LaMar, Uruguayita, Laura de Bife, Fiaris Alfabeta, Rabita Ruta y un larguísimo etcétera que quizá jamás terminaría de redactar, por eso a todos aquellos que me hayan ayudado a alcanzar estas cien entradas les digo:

¡Muchas gracias!

Como dato curioso, cabe destacar que también estoy por alcanzar los 5000 posts en Zona Foro de MeriStaion. Estos días serán de grandes celebraciones.

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Esta entrada está archivada en La Biblioteca de Zion.
La actividad más relevante del blog está registrada en La Bitácora.
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Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.