Cambiando de ideas por ver una película

Este fin de semana vi la película “Guerra de los mundos” de Steven Spielberg por primera vez y sobre se basa esta entrada, estimados lectores. Quedé fascinado con la ambientación del filme, la estupenda actuación de Tom Cruise y Dakota Fanning y, por supuesto, la adaptación de la trama original de H. G. Wells (francamente, no la he leído) que realizó el director.

Guerra de los mundos

Después de verla, me dispuse a investigar ciertos datos sobre la novela original en la que se basó la película y otros datos más, siempre me agrada indagar en la información de las películas que veo por simple curiosidad.

Al estar leyendo el correspondiente artículo de la trama original en Wikipedia sobre ello, encontré una imagen muy curiosa sobre los trípodes que diezman a la humanidad:

Trípode

Comencé a reflexionar sobre el tema: “¿Así se imaginaban antes los trípodes que se describen en la historia? Son muy diferentes a los que ideó Spielberg.” Entonces me percaté de que nuestra visión del futuro, a mediano o largo plazo, está basada siempre en nuestro presente (especialmente en el campo de la tecnología). Aunque imaginemos maquinaria, aparatos y demás artefactos sofisticados e imposibles para nuestra época, siempre tienen como base lo existente en el presente.

Recordé la trama de una de mis historias, una de las escasas que he ambientado en un futuro lejano, llamada “Zy Arisleink: La historia de una guerra” y noté que sufría de ese defecto, ya que las máquinas y armas que había ideado varios años antes lucían obsoletas de cierta forma para las posibilidades que se plantean con la tecnología actual.

Mi mente repasó rápidamente toda la trama, desde las escasas páginas que escribí hace varios años hasta las más recientes ideas que había tenido últimamente. En la historia, la introducción ante el encuentro con extraterrestres “amistosos” que lleva a revolucionar la vida humana en muchos campos era rápida y fugaz, ya en la mitad de la segunda página era un hecho irrelevante.

La tecnología de los mejores soldados (NE-3) era muy potente y revolucionaria, pero la base sobre la que estaba ideada era obsoleta y poco atractiva. Las naves y vehículos que imaginé en un principio, podrían ser fácilmente estilizados y mejorados en gran medida ahora.

Repentinamente, me dije a mí mismo: “Hay que comenzar de cero nuevamente, hay que renovar la historia y replantearse todos los elementos de la trama.” Durante varias horas, estuve pensando en el desarrollo de la historia y cómo debía cambiar. Finalmente, cambié de forma radical muchos detalles de la trama, así como el ritmo de la narración.

Ahora mi idea es destacar más los eventos previos al encuentro contra los extraterrestres aliados y la guerra contra los extraterrestres enemigos. Detallar más ampliamente cómo se pudo crear la armadura del mejor soldado entre los humanos, etc.

Esto me condujo a una idea que tuve hace en julio de 2008, según el archivo de texto donde anoté la idea, que consiste en dividir la historia en tres diferentes partes; ya desde ese entonces el nombre de la tercera parte estaba definido como “Guerra de fantasmas.”

Es así, estimados lectores, como ver una simple película me ha llevado a cambiar de ideas sobre una de mis historias más especiales y que deseo ver finalizada algún día. Y a ustedes, ¿los ha hecho cambiar de ideas alguna película o algún otro medio?

P.D: Casi lo olvido… ¡primera entrada del año nuevo! y, además, es la entrada 111.

 

 

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Saludos,
Desmodius.