TOKI WO KAKERU SHOUJO. Saltando en el tiempo.

Simple y reconfortante.

Después de un año detrás de ella, hoy por fin pude ver esta película intimista con varios premios a sus espaldas.

 HISTORIA:

 

Macoto es una chica de 17 años bastante despistada que no tiene muy claro a qué dedicarse en el futuro. De momento solo se preocupa por el presente, pasar buenos ratos con sus dos mejores amigos y no llegar tarde a la escuela.

Eso cambia cuando descubre que tiene la capacidad de viajar en el tiempo. Decide utilizar este poder para volver al pasado y así poder mejorar pequeñas cosas en su vida, pero no tarda en darse cuenta de lo peligroso que es jugar con el tiempo y con los sentimientos de los demás. 

 PERSONAJES:

 MAKOTO:

Makoto es una chica bastante normal, algo despistada, curiosa y susceptible. A lo largo de la película el personaje irá aprendiendo las consecuencias de sus actos e irá madurando.

 CHIAKI:

Chiaki es un chico al que trasladan a la escuela de Makoto, pronto se hacen grandes amigos, y junto con Kousuke forman un grupo inseparable.

Es bromista, divertido y especial, se pasa la vida haciendo rabiar a sus amigos.

Es mi personaje preferido con creces. 

 KOUSUKE:

Kousuke es el estudioso, bondadoso y preocupado amigo de Makoto. Ambos se conocen desde la infancia, y pronto se hace amigo de Chiaki también.

Es posible que no exista un ápice de maldad en todo el pobre Kousuke.

 

 FINALMENTE:

 

Esta es una película contada desde el corazón, que habla de cosas sencillas y tranquilas, a veces se te olvida que estás viendo ciencia ficción, porque eso es lo de menos.

Logra hacerte recapacitar sobre el valor de cada instante de nuestra vida y sobre las repercusiones de nuestros actos.

 La animación es impecable y está llena de vida, pero una vez más los japoneses se lucen con los personajes, tratados con tanto cuidado, calma y naturalidad que se convierten en tus amigos.