GUERRA DE GUERRILLAS

La paz y la tranquilidad reinaban en la comunidad de Gamefilia hasta que un elemento ajeno al mundo de los videojuegos sembró la semilla de la discordia entre los blogueros causando la peor guerra de ‘guarrillas’ (uy, perdón, quise decir guerrillas) vista en una bitácora.

Todo comenzó con la aparición de una inocente imagen en un bloque lateral cuando muchos de los blogs aún se hallaban despertando de su letargo vacacional. Dicha imagen invitaba a los visitantes a unirse sin contemplaciones a un bando, pero yo como siempre, no lo tenía claro.

Olvídate de la película ‘Che, el argentino’, aquí para revolucionario ya tenemos a Logan… 

Así que para tener una mejor opinión al respecto, salí dispuesto a convertirme en uno de esos reporteros que no dudan ni un momento en acudir allí donde se forma la merimorena (por eso de estar en Meristation), y no me refiero a los de ‘Está pasando’, sino a los reporteros de verdad, los reporteros de guerra.

Pero como soy consciente de que uno no puede salir a un campo de batalla así, sin más, sin protección alguna, me puse mi condón favorito y un casco improvisado con una de las macetas que mi tía tiene en la azotea.

Sin embargo, me daba vergüenza salir con un tiesto lleno de motivos florales, así que antes de hacer nada lo pinté de color marrón caca por eso de que a mí personalmente me parece una mierda cualquier tipo de guerra o confrontación, y ésta con más motivo, pues había sido causada por el sexo.

Y es que a nadie se le escapa que siendo el chocolate su sustitutivo, es normal que en Gamefilia estén todo el día pensando en la Nutella o la Nocilla, lo cual no hace sino confirmar mis sospechas de que son todos unos salidos.

Tras esperar un tiempo prudencial para que se secara la pintura, me dispuse a salir a pleno campo de batalla. El paisaje no podía ser más desolador ni más dulce.

Por un lado, el frente pro Nutella, lanzaba huevos Kinder a modo de granadas pero sin la sorpresa de dentro (¡qué cabrones!), y por el otro, el grupo liberador Nocilla arrojaba botes de cristal rellenos tan sólo con la crema blanca y con la otra mitad vacios.

Me arrastré como pude entre el fango de cacao hasta llegar al borde de una de las trincheras donde un blogger me amenazó apuntándome con una barrita de Kinder Bueno.

¡Alto ahí!. ¡Ese chocolate que llevas es demasiado oscuro para ser de Nutella! – exclamó.

Eee… es pintura… es un casco color marrón… – balbuceé.

¡A mí no me engañas!. ¡Eso es una maceta!. ¡Seguro que te envían los de Nocilla para espiarnos la fórmula!

¡Pero si el porcentaje de los ingredientes viene en la etiqueta!. ¡Vengo en son de paz!

¡Aquí no hay paz que valga!. ¡Estás con ellos o con nosotros!. ¡Decide!.

Hmm… no sé… ¿Vuestra marca es de confianza?. Es que como es Italiana y yo le tengo tanta tirria a su equipo nacional de fútbol…

Quita, quita. ¡Si sus productos son buenísimos!. Deberías probar las bolitas de Ferrero Rocher…

¿Éstas bolitas?. ¡Qué buena pinta!. Aunque saben un poco raro… ñam… ñam… ¿Por qué le habéis quitado el envoltorio dorado en el que venían?

¡Pero qué haces desgraciado!. ¡Te estás comiendo las cagadas de la cabra que tenemos como mascota!. ¡Largo de aquí, asqueroso!.

Y así fue como regresé al campo de batalla, sin nada nuevo que contar y con una halitosis terrible, por lo que decidí arrastrarme hasta llegar al bando contrario.

¡Alto ahí!. ¡Hueles demasiado a avellanas para ser de Nocilla!

Eso es porque no me has olido el aliento…

¡Joder!. ¡Tienes razón!. Apesta a…

Uno de los productos de Michelle Ferrero, con sabor a mierda de cabra…

Así que no te gustan los producto de Ferrero, ¿eh?. Entonces eres de los nuestros… Entra, entra…

Nada más introducirme en la trinchera un escalofrío recorrió mi chocolateado cuerpo, pues en aquel lugar sólo se podían ver vejestorios más cascados que Solid Snake en Metal Gear Solid 4.

¡Bienvenido!. ¡Nosotros somos la ‘generación Nocilla’!.

Ya… pero… ¿de qué siglo?.

Me encanta tu sentido del humor. Necesitamos a gente como tú, savia nueva que sepa transmitir a las nuevas generaciones el valor de las buenas tradiciones. ¿Te gusta la Nocilla?.

Hombre, la Nutella sabe más a avellana, es menos dulce, y resulta más fácil de untar…

Es cierto, estos sándwiches de degustación están para cagarse por patas…

¿Cómo?. ¡No me puedo creer que os estéis rindiendo!. Ñam, Ñam… dejádmelos a mí… Ñam… Ñam… ¡No voy a dejar que os tienten!.

¡Pero qué haces desgraciado!. Están para cagarse por patas porque les hemos puesto laxante!. La idea era colocárselos delante de sus narices y cuando los probaran…

Ñiiiii…

Si, efectivamente, esa era la cara que iban a poner… así, totalmente lila…

¡Dioooosss!. ¡Que no llegoooo!.

Efectivamente, luego se tenían que agarrar el culo con las dos manos, así de esa forma, apretando los dientes… ¡eh!, ¿a dónde vas?.

Y me fui, pero literalmente. En pleno campo de batalla me bajé los pantalones y empecé a crear más chocolate que suizos y belgas juntos. Y mientras hacía lo que hiciera falta con tal de terminar con aquellos retortijones, ante la mirada atónita de ambos bandos, un bote de crema de cacao y avellanas de la marca Hacendado se me cayó de los bolsillos…

Lo último que recuerdo es verme a mí gritando ‘¡me gusta más esta marca porque sale más barata!’, mientras un centenar de huevos Kinder y vasos de cristal a medio llenar se abalanzaban sobre mí.

Desperté días más tarde en un hospital. Los médicos dijeron que me había salvado por muy poco, que me habían sacado chocolate hasta de los huesos del oído, y que de no ser porque llevaba puesto mi condón favorito hubiera tenido cacao en el 100% de mi cuerpo.

Lo único que espero es que ésta traumática y dolorosa experiencia os sirva de algo y os ayude a reflexionar en pos de un mundo en armonía donde poder untar lo que uno quiera sin sentirse bajo sospecha o amenaza. En esta era de globalización, de horizontes sin límites, los gustos de las personas no deberían estar sometidos a la presión mediática ejercida por dos marcas. Por cierto, hablando de chocolate, me apetece una taza, pero no sé cual tomar… ¿ColaCao o Nesquik?.

¿Tú cual prefieres?. ¡Rápido, decídete, y comenta aquí tu respuesta!.