RETROJOYAS: APOCALYPSE

Bienvenidos otra vez a una nueva entrada de la sección Retrojoyas con ‘J’, donde repaso algunos títulos que han pasado sin pena ni gloria por el mundo de los videojuegos y que por un motivo u otro merecen ser rescatados del olvido.
Imaginaos que un juego que no es el Tetris conserve una década después de su lanzamiento su frenética y endiablada jugabilidad, que mucho antes de que se pusiera de moda el Guitar Hero tuviera una banda sonora basada en temas rockeros de gente conocida (al menos en su casa y a la hora de comer), y que en vez de hacerse con los derechos de una película de acción, contratara directamente a un famoso y cotizado actor especializado en dicho género para protagonizarlo (y no chicas, no es ni Brad Pitt ni Orlando Bloom). Pues todo eso lo encontraréis en este juego de Neversoft publicado por Activision en 1998…
Y aunque los que lo hayáis probado os tiréis a mi frágil cuello diciendo que este juego no es una joya, ni gema, ni cristal, ni nada que se le parezca, os voy a explicar porqué cuando recuerdo mi añorado y vetusto catálogo de la PSX siempre viene éste título a mi melancólica y amarillenta (a la par que enfermiza) cabeza…

El presupuesto sólo daba para escanear la mitad de la cara del actor o la totalidad del culo… Por desgracia para sus seguidoras decidieron hacer lo primero y sacar el resto del rostro por simetría…

Tu eres el científico Trey Kincaid descubridor de la nano-tecnología, que ha sido enviado a prisión por un falso profeta llamado El Reverendo, el cual a pesar de predicar una versión libre del Evangelio en la que se considera a la tecnología como una blasfemia hacía Dios, y de convencer al mismísimo presidente de los Estados Unidos (que no es Obama) de prohibir las investigaciones científicas, usa la nano-tecnología a su favor para recrear el Apocalipsis que tanto pronostica en sus sermones y de esta forma dar vida a su propia versión de los cuatro jinetes, Guerra, Hambre, Peste, y Muerte (vaya nicks han elegido estos chicos, puestos a ponerse nombres desagradables ya se podían llamar Mierda, Caca, Culo, y Pis). 
Vale, el guión es nefasto, de hecho yo he escrito cosas más ocurrentes en las puertas de los aseos de los centros comerciales mientras permanecía sentado en la taza del váter, pero la gracia radica en que Trey no es otro que ¡Bruce Willis! (si, el inquietante psicólogo de ‘El sexto sentido’, el intrépido taxista de ‘El quinto elemento’, el duro protagonista de las cuatro películas de ‘La jungla de cristal‘, y el detective imbécil de la serie ‘Luz de Luna’). El caso es que el fin del mundo se aproxima y tú tienes que ayudar al bueno de Willis a salvar a la humanidad de la amenaza que representan los cuatros gilis esos del Apocalipsis y su creador, El Reverendo (que no es el que toca la guitarra con el Gran Wyoming).

Al guionista del argumento del juego fue al primero que vistieron de enemigo y lo pusieron a tiro en la primera fase del juego… en su casa dejó una nota de despedida pero era tan aburrida que sus padres nunca llegaron a terminar de leerla…
La digitalización de la cara y la captura de movimientos del actor están bastante logrados, aunque el juego no destaca por la variedad de estos últimos, de hecho el protagonista se limita a correr, saltar y pegarle pataditas a los interruptores porque siempre tiene las manos ocupadas con… ¡su armamento de gran calibre!. Visualmente, es impresionante observar los videoclips que se muestran en las grandes pantallas al fondo del escenario de la primera fase, así como los dinámicos movimientos de la cámara, ya que la posición de ésta ofrece siempre la perspectiva más cinematográfica de la acción, lo cual consigue hacernos sentir como en una película, aunque en las últimas fases, en mitad de los saltos sobre la lava que cubre la Casa Blanca, nos dejé más tirados que Mario a Luigi cuando el primero queda por las noches con la princesa Peach.
Los videos CG que aparecen entre fase y fase, en los que sale Bruce Willis, y que ayudan a desarrollar la trama, son buenos, pero sin llegar al nivel ofrecido por los pesos pesados de esta plataforma como Final Fantasy (aunque más simples son los de Pocoyo y mira tú el éxito que tienen).

Que si, que si, que es Bruce Willis… ¿Acaso ninguno de vosotros habéis oído hablar del ‘lifting’?. Cuando su ex se aumentó las perolas, el prefirió quitarse las patas de gallo…
El control es rápido y preciso, además de estar simplificado al máximo con vista a facilitarnos la muerte y aniquilación de todo ser que aparezca en pantalla, y está basado en el sistema de juego de otros shooters clásicos en tercera persona como Robotron, Smash TV, o Total Carnage. Con el stick analógico izquierdo o el pad digital movemos a nuestro personaje por los lineales escenarios, y dispararemos en cualquier dirección empujando el stick derecho o pulsando el botón de acción (cuadrado, triángulo, circulo, y equis) que apunta a la dirección en la que queremos pegar los tiros.
Una vez habituados a disparar de esta manera tan inusual, no será difícil hacernos con el resto de movimientos, como saltar o agacharnos, ya que no todo va a ser disparar, pues los niveles se encuentran plagados de numerosas plataformas a las que en su mayoría deberemos acceder sin soltar el gatillo. En cada fase existen multitud de armas que nos ayudarán a enfrentarnos a las numerosas hordas de enemigos (en ocasiones superan la docena) que aparecen en pantalla sin lograr que el motor del juego se resienta. Tendremos una ametralladora con munición ilimitada, pero además podremos encontrar a lo largo de los niveles, lásers, lanzallamas, misiles inteligentes, cohetes, bombas, y granadas, que además de acabar con la vida de nuestros rivales mostrarán vistosos efectosos de luces y particulas en pantalla. Pero sin duda alguna, el punto más brillante del que este juego hace gala es el de tener UNA DE LAS MEJORES IMPLEMENTACIONES DEL DUAL SHOCK que hay dentro del catálogo de la PSX, ya que cada una de ellas provoca un comportamiento e intensidad diferente en la vibración del mando, y si a eso añadimos las producidas por los impactos enemigos en nuestro personaje, tenemos una de las mejores interacciones con el pad que un juego de este estilo haya podido mostrar en esta máquina.

El mando te vibrará tanto que no sabrás distinguir si tienes en tus manos el pad de una consola, o un vibrador con forma de pad… De cualquiera de las dos formas, lo importante es disfrutar… del juego.
La banda sonora es alucinante para todo aquel que disfrute jugando con unas canciones rockeras de fondo. Arrasar y destrozar todo lo que se te ponga por delante con los frenéticos acordes de su música (a pesar de no ser canciones completas, sino tan sólo fragmentos), no hace más que aumentar la sensación de estar ante un vertiginoso mata-mata donde el ritmo de la acción es imparable. Los cinco artistas que han colaborado en el juego son Cirrus con ‘Back on a Mission’, Gearwhore con ‘Accelerator’, Poe (que también pone la voz al jinete de la Plaga) con ‘Control’, Snot con ‘Stoopid’, y System of a Down con ‘War?’. Por suerte, en aquella época no existía Operación Triunfo.
Por otro lado, las frases con la voz original de nuestro querido Bruce Willis (al estilo Duke Nukem pero algo repetitivas, tanto que a los pocos minutos estarás hasta los mismísimos Ferrero Roché de oírle gritar ‘Oh!, I feel good!’), y los más que aceptables efectos de disparos, lanzallamas, y explosiones que te trasladan a un verdadero campo de batalla, lo convierten en uno de los títulos más cañeros con los que se puede disfrutar en esta plataforma.
Sus siete niveles de juego (a uno por enanito), con su correspondiente jefe final, son largos aunque no muy difíciles (exceptuando la última fase), y sus escenarios son variados representando la acción en ubicaciones tan dispares como una prisión, la alcantarillas, la ciudad, los tejados, un cementerio, una fábrica de armas, y la Casa Blanca. Otro punto a destacar es que muchas de las cosas que aparecen en ellos son susceptibles de ser destruidas.

El juego no nos deja ni un segundo para un respiro, y es muy simpático ver el efecto de algunos de nuestros ataques sobre los enemigos, como ver la mitad de su cuerpo desintegrándose, mientras la otra mitad continua corriendo por la pantalla.
Vale, Apocalypse nunca estará en la lista de los 50 mejores juegos creados para la antigua Playstation, pero eso no le quita el mérito de ser uno de los títulos de acción más divertidos e intensos que existe en su catálogo. Quizás no deje de ser un juego más respecto a su aspecto gráfico o sonoro, puede que su rejugabilidad sea nula y su duración demasiado escasa debido a su irrisorio número de niveles, pero una vez que empieces conseguirá atraparte de tal forma que no podrás evitar la sensación de querer avanzar cada vez un poco más entre una incesante marea de enemigos que no parece tener final.
Así que si queréis desempolvar un juego que durante unas horas sepa entreteneros y libraros de tensiones sin otra mayor pretensión que la de conseguir el mayor número de muertes posibles (ya que por no tener, no tiene ni marcador de puntuaciones), no lo dudéis, olvidaos de otros juegos más sofisticados (dejad el Wii Music para cuando entréis en el conservatorio) y permitid que el Apocalipsis de Bruce Willis y Activision entre en vuestras casas.
¡SALUDOS ELECTRIZANTES!