Granada. Lo prometido es deuda

Ha sido un viaje relámpago, cuatro días y tres noches. Llegamos el viernes por la tarde en un vuelo de Ryanair que llegó cinco minutos antes del horario previsto. Desde el aeropuerto parten autobuses que dejan a sus pasajeros muy cerca de la Gran Vía, el centro neurálgico de la ciudad. Después de dejar las maletas en el hotel nos fuimos a patear la ciudad y la pateada fue buena porque de vuelta descubrí que tenía una herida en el pie. Pero esto sólo era el principio, el martes tenía agujetas de tanto caminar.

Creo que lo mejor es que veáis la ciudad en imágenes, es más ameno.

Una vista de la Alhambra desde la Carrera del Darro, este monumento es obligada visita si se va a Granada. Es el monumento más visitado de España, yo lo he visitado cuatro veces así que imagináos. Esta vez los leones del patio de idem no estaban y la verdad que perdió mucho el encanto. Os recomiendo que compréis las entradas anticipadamente, de lo contrario tendréis que madrugar y además tenéis el riesgo de que a pesar de haberos levantado pronto os quedéis sin poder entrar porque se acaban bastante rápido.

Alhambra significa "castillo rojo" por la tonalidad colorada que tienen sus ladrillos.

Una esquina del Albaicín

Este barrio granadino de callejuelas empinadas y casas blanquísimas recibe su nombre de los antiguos moradores de origen árabe que vinieron de la ciudad de Baeza después de ser expulsados de esta ciudad por los cristianos durante la Reconquista.  

El Albaicin desde la Alhambra

Una panorámica del Albaicín desde la Alhambra.

Este es el patio de los Arrayanes, se le llama así por los arbustos que crecen a ambos lados del estanque. Los arquitectos árabes construyeron este estanque de tal forma que quedara reflejado en sus aguas la imponente torre. El sábado por la noche llovió en Granada…lo que seguramente significa que en Sierra Nevada la lluvia se convirtió en nieve, así pues el domingo hacía un frío en nuestra visita a la Alhambra que ni os cuento. Hacía un frío como si estuviéramos en una estación de esquí….brrrrrrr. Pero el aire era tan puro que daba gusto.

Y como no…Procesiones. No se concibe una Semana Santa en Granada sin procesiones. La primera vez que estuve en Granada me impresionaron mucho. Esta vez casi ni las he visto. Esta que véis es del domingo de Resurrección con una temática más optimista.

Tengo más fotos pero no os quiero hacer un reportage fotográfico solamente espero abriros las ganas de visitar esta hermosa ciudad y que probéis los Piononos, unos pastelillos típicos muy buenos.