A Propósito de Schmidt

 

Aquí va una nueva opinión que en su momento envié a la revista Acción, en aquella ocasión tocaba hablar de A Propósito de Schmidt, una nueva muestra del talento de Jack Nicholson, dirigida por Alexander Payne, quien algún año más tarde se ganaría a casi todo el mundo ( a mi no ), con Entre Copas.

Quien considere que Jack Nicholson es un actor mediocre ( hay quien lo cree, aunque parece que a todos seduce por igual…), o sencillamente, quien le profese antipatía, no debería de ver esta película. Son dos horas de Nicholson en estado puro, de Nicholson en pantalla durante 116 minutos ( si consideramos que los 4 restantes corresponden a los títulos de crédito..), de Nicholson subiendo y bajando sus diabólicas cejas continuamente…Es, en fin, lo que cinematográficamente suele llamarse “ un producto destinado al lucimiento “ de Jack Nicholson, expresión más utilizada para definir las cintas protagonizadas por los típicos héroes de acción nutridas de explosiones y efectos visuales, en donde el cachas de turno luce palmito. No seré yo quien desprecie ese tipo de cine que llena los bolsillos de Schwarzenegger o Stallone , dado que lo consumo y lo padezco ( o disfruto a veces, todo hay que decirlo ), pero sí es necesario diferenciar que de lo que aquí presume Nicholson no es de músculos, sino de talento. Lo cierto es que el protagonista de Alguien voló sobre el Nido del Cuco ofrece una nueva interpretación magistral, que sin duda le reportará un nuevo Oscar, aunque hubiese sido de agradecer que los guionistas no abusasen tanto de la figura del actor: demasiados primeros planos, demasiadas escenas de absoluto protagonismo…El es consciente de su tirón, y después de Mejor Imposible ( El juramento fue un favor que hizo a su amigo personal Sean Penn ), vuelve a escoger un papel hecho a su medida, asegurándose premios, taquilla y buenas críticas…Pero precisamente lo que hacía de la comedia de James L. Brooks un prodigio cinematográfico y posiblemente una de las mejores comedias de la última década, era el extraordinario elenco de intérpretes  que acompañaban al carismático protagonista: Helen Hunt, Gregg Kinnear y Cuba Gooding Jr. se encargaban de que el interés no decayese cuando Nicholson no acaparaba los planos, y de eso todos salían ganando, incluídos los espectadores…Por el contrario, esta película de Alexander Payne, cuya anterior obra Election consiguió un arrollador éxito de crítica, discurre únicamente por la vida de ese Warren Schmidt magníficamente creado por Nicholson, y sólo la estupenda presencia de Kathy Bates consigue que no terminemos cansados de ver siempre la misma cara en pantalla.A Propósito de Schmidt es por tanto una buena película, conmovedora, graciosa por momentos y con buenas intenciones ( esa apuesta por el apadrinamiento de niños del Tercer Mundo podría ser acusada de demagógica y oportunista, pero el cine es un medio lo suficientemente poderoso para mover conciencias, y es totalmente lícito aprovecharse de ello…). No obstante, dado el talento del protagonista, uno prefiere que éste sea aprovechado para componer personajes cómicos como el Melvin Howard de Mejor Imposible, para reírnos compulsivamente, en lugar de presenciar dramones de este calibre…

Mi puntuación en IMDB:7.